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Mitos sobre el consumo de sal,como consumir

A medida que se acercan las fiestas, muchos comienzan a mirar su dieta con más atención para mantener el peso a raya, dado que asumen que, con toda seguridad, se pondrán encima un par de kilos, por los excesos de fin de año.


La atención suele estar enfocada en el consumo de hidratos de carbono, azúcares y grasas, y poca veces en la sal, un mineral que no engorda pero que puede provocar daños en nuestra salud cuando consumimos más de lo que deberíamos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ingesta de sal en adultos no debe superar los cinco gramos por día (el equivalente a aproximadamente dos gramos de sodio), para reducir la presión arterial y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Reducir la ingesta de sal no es tan difícil como parece, pero antes de ver cómo hacerlo despejemos algunos de los mitos más difundidos sobre el producto más usado en la gastronomía mundial.

1. En un día caluroso, si transpiras mucho, necesitas agregarle más sal a tu comida

Si bien es cierto que al sudar eliminamos cloruro de sodio, la cantidad es muy poca como para que necesitemos ingerir cantidades adicionales de sal.

Si el calor te ha hecho sudar más de lo habitual, es importante beber mucha agua.

Una dieta rica en minerales y otros nutrientes será suficiente para recuperar las sales que has perdido.

En el caso de haber sudado en exceso por haber hecho ejercicio, la situación es un poco diferente, pero todo depende en realidad de cuánto ejercicio hayas hecho.

De acuerdo a la Escuela Médica de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, si eres un trabajador manual que cumple un turno de 8 o 12 horas, puede que pierdas por la transpiración bastante sodio al día y puedas consumir una cantidad superior a la recomendada.

Pero si eres una persona generalmente sedentaria que hace en promedio unos 30 minutos de ejercicio al día, y sigues una dieta típica, lo más probable es que estés de por sí consumiendo demasiada sal, con lo cual no hay ninguna razón para que añadas más en tu dieta.

2. La comida sin sal no sabe a nada

Esto solo es cierto en un principio, si estás acostumbrado a comer con bastante sal.

Se debe a que las papilas gustativas tardan un tiempo en acostumbrarse.

Sin embargo, una vez que te habitúas a ingerir alimentos menos salados, es posible incluso que disfrutes más de la comida y descubras nuevos sabores que no habías notado antes por culpa del exceso de sal.

Cocinar con menos sal (o sin ella) es además una buena excusa para experimentar con especias conocidas y para atreverte a probar otras que te resulten menos familiares.

3. Los alimentos con alto contenido de sal tienen un sabor bastante salado

En absoluto.

Muchos alimentos ricos en sal pueden no parecerte salados porque pueden tener otros ingredientes como azúcares, que disimulan la sal.

Lo mejor para entender cuánta sal tienen los alimentos es leer el contenido de sodio de las etiquetas y no dejarte llevar simplemente por su sabor.

También debes tener en cuenta de que hay alimentos que pueden contribuir con bastante sal a tu dieta, pero no porque tengan necesariamente mucha, sino porque solemos comerlos en mucha cantidad, explica el Servicio Nacional de Salud Británico (NHS, por sus siglas en inglés) como por ejemplo el pan o los cereales para el desayuno.

4. Solo las personas mayores deben preocuparse por el consumo de sal

Según explica la OMS, comer mucha sal puede elevar la presión sanguínea a cualquier edad.

Pero además, si acostumbramos a los niños a no comer con mucha sal, nos aseguramos de que no desarrollen una predilección por los alimentos salados.

5. Reducir la sal puede ser malo para la salud

El sodio, el elemento clave que se encuentra en la sal, es fundamental para que nuestro organismo funcione de manera correcta.

Pero lo cierto es que, históricamente, la mayor parte de las poblaciones han ingerido más sal de la recomendada.

Es poco probable que reducir la sal afecte tu salud negativamente porque, de hecho, es muy difícil comer poca sal: la mayoría de alimentos que consumimos a diario contienen sal.

6. Consumir menos de 5 gramos como sugiere la OMS (o 6 gramos como recomiendan algunos gobiernos) es imposible

Quienes le ponen sal a todo, se llevan las manos a la cabeza cuando escuchan que la cantidad diaria recomendada equivale a un poco menos que una cucharita de té.

Pero si te lo propones, hay muchas cosas que puedes hacer para reducir la ingesta. Estos son algunos consejos que te pueden resultar útiles:
No abuses de las salsas, sobre todo la salsa de soja, que suelen tener un contenido elevado de sal. 

Las salsas de tomate suelen tener menos sal que las que incluyen queso, aceitunas, tocino o jamón.
Reemplaza las barras de cereal, papas fritas y otros pasabocas con mucha sal, por bastoncillos de verduras, frutos secos sin sal u otros alimentos sin sal.

Reemplaza la sal en la preparación de comidas por hierbas frescas y especias, como mencionamos antes.
Nunca le añadas sal a la comida sin antes probarla.
No tengas un salero en la mesa (a veces la pereza de levantarte para buscar la sal juega en tu favor).

Si vas a consumir productos procesados, compara las etiquetas antes de comprar y elige los de menor contenido de sodio.

Fuente: BBC mundo

Los alimentos ultraprocesados están relacionados con el desarrollo de múltiples enfermedades, incluido el cáncer

Consumir mayores cantidades de alimentos ultraprocesados aumenta el riesgo de ser diagnosticado de multimorbilidad, es decir, de padecer múltiples afecciones crónicas como diabetes, cardiopatías y cáncer, según un nuevo estudio.


"Lo que resulta especialmente significativo en este amplio estudio es que comer más alimentos ultraprocesados, en particular productos de origen animal y bebidas azucaradas, se relacionó con un mayor riesgo de desarrollar cáncer junto con otra enfermedad como apoplejías o diabetes", señaló en un comunicado Helen Croker, subdirectora de investigación y política del Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer Internacional, que financió el estudio.

Sin embargo, el aumento del riesgo fue modesto, dijo Tom Sanders, profesor emérito de Nutrición y Dietética del King's College de Londres, que no participó en el estudio.

"Este trabajo informa de un aumento del 9% en el riesgo de multimorbilidad que se asocia con una mayor ingesta de alimentos ultraprocesados", dijo Sanders en un comunicado.

"La ingesta de alimentos se midió mediante un cuestionario en una ocasión hace mucho tiempo. Esto es importante, ya que los patrones dietéticos han cambiado notablemente en los últimos veinticinco años, con más alimentos consumidos fuera de casa y más comida preparada comprada", dijo Sanders.

Aunque el estudio no puede demostrar de forma concluyente que los alimentos ultraprocesados sean la causa directa de las múltiples enfermedades, muchas otras investigaciones han mostrado una conexión entre ciertos alimentos ultraprocesados (UPF, por sus siglas en inglés) y los perjuicios para la salud, señaló el investigador en nutrición Ian Johnson, miembro emérito del Quadram Institute Bioscience de Norwich del Reino Unido. No participó en el estudio.

"Si se tienen en cuenta todas las demás pruebas científicas, es muy probable que algunos tipos de UPF aumenten el riesgo de padecer enfermedades más adelante, ya sea porque son directamente perjudiciales o porque sustituyen a alimentos más sanos como las verduras, la fruta, los frutos secos, las semillas, los aceites de oliva, etc.", afirmó Johnson en un comunicado.

Los hallazgos del estudio son preocupantes porque en Europa los alimentos ultraprocesados constituyen "más de la mitad de nuestra ingesta diaria de alimentos", dijo el coautor Heinz Freisling, científico de nutrición y metabolismo de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, en un comunicado. En Estados Unidos, un estudio de 2019 estimó que alrededor del 71% del suministro de alimentos puede ser ultraprocesado.

Los alimentos ultraprocesados contienen ingredientes "nunca o rara vez utilizados en las cocinas, o clases de aditivos cuya función es hacer que el producto final sea agradable al paladar o más atractivo", según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

La lista de aditivos incluye conservantes resistentes al moho y las bacterias; emulsionantes para evitar que ingredientes incompatibles se separen; colorantes y tintes artificiales; agentes antiespumantes, espumantes, blanqueadores, gelificantes y glaseantes; y azúcar, sal y grasas añadidos o alterados para hacer más apetecible el alimento.
No todos los alimentos ultraprocesados son perjudiciales

El estudio, publicado el lunes en la revista académica The Lancet, recogió información dietética de 266.666 hombres y mujeres de siete países europeos entre 1992 y 2000. Los investigadores hicieron un seguimiento de los participantes durante 11 años para ver quién desarrollaba diversas enfermedades crónicas, incluido el cáncer.

Cuando entraron en el estudio, se pidió a cada persona que recordara lo que había comido habitualmente en los últimos 12 meses, y los investigadores clasificaron los alimentos según el sistema de clasificación NOVA, que va más allá de los nutrientes y tiene en cuenta cómo se elaboran los alimentos.

"Para calcularlo, los investigadores tuvieron que desglosar los alimentos en distintos ingredientes para intentar averiguar si eran ultraprocesados o no", explica Duane Mellor, dietista diplomado y profesor titular de la Facultad de Medicina Aston de Birmingham, Reino Unido. Mellor no participó en el estudio.

"Este enfoque, sobre todo teniendo en cuenta que los datos sobre alimentos tienen hasta 30 años de antigüedad, podría hacer que este tipo de interpretación de datos históricos utilizando una definición moderna se preste a error", señaló Mellor en un comunicado.

Cuando se examinaron los alimentos ultraprocesados por subgrupos, no todos parecían estar asociados con el desarrollo de múltiples afecciones crónicas, dijo la autora principal Reynalda Córdova, estudiante de postdoctorado en Ciencias Farmacéuticas, Nutricionales y del Deporte en la Universidad de Viena.

"Mientras que ciertos grupos, como los productos de origen animal y las bebidas endulzadas artificialmente y con azúcar, se asociaron con un mayor riesgo, otros grupos, como los panes y cereales ultraprocesados o los productos alternativos de origen vegetal, no mostraron ninguna asociación con el riesgo", dijo Córdova en un comunicado.

"Nuestro estudio subraya que no es necesario evitar por completo los alimentos ultraprocesados; más bien, debe limitarse su consumo y dar preferencia a los alimentos frescos o mínimamente procesados", señaló Freisling, coautor del estudio, en un comunicado.

Fuente: CNN

Fármaco reduce en casi un 100% un factor de riesgo de enfermedad cardíaca


Se estima que hay más de 1.400 millones de personas con enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas con niveles elevados de Lp(a) en todo el mundo.


La lipoproteína (a) o Lp(a) es un importante factor de riesgo de enfermedad cardíaca. Ahora, un ensayo de fase 1 muestra que una dosis única de un fármaco logra reducciones superiores al 94% en sangre de la lipoproteína (a). Además, los resultados presentados en American Heart Association y publicados en la revista 'JAMA', se prolangan en el tiempo, casi un año.

La Lp (a) se genera en el hígado y tiene similitudes con el LDL, también conocido como lipoproteína de baja densidad o «colesterol malo». A diferencia de otros tipos de partículas de colesterol, los niveles de Lp(a) están determinados genéticamente en un 80-90%. La estructura de la partícula de Lp(a) es responsable de la placa en las arterias, lo que aumenta considerablemente el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.


La Lp(a) es un factor de riesgo independiente para las enfermedades cardiovasculares. El nivel de Lp(a) que se encuentra en la sangre de una persona está determinado genéticamente. Esto significa que a diferencia de otros factores de riesgo cardíacos, la Lp(a) no se puede modificar por la dieta o el ejercicio. Su nivel de Lp(a) es el mismo a los 5 años que a los 45 años.

Aunque existen terapias efectivas para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca al reducir el colesterol LDL y otros lípidos, actualmente no existen tratamientos farmacológicos aprobados para reducir la Lp(a).

En este nuevo trabajo, los participantes que recibieron una inyección de lepodisirán tuvieron niveles de lipoproteína(a) reducidos con la dosis máxima hasta un 96% en dos semanas y mantuvieron las cifras más de un 94% por debajo del valor inicial durante 48 semanas.

En el ensayo, participaron 48 pacientes en EE. UU. y Singapur con una edad promedio de 47 años. Los investigadores estudiaron seis dosis diferentes y un placebo, todos los cuales se administraron mediante inyecciones. Los participantes fueron monitorizados durante hasta 48 semanas después de la administración.

El fármaco es un agente terapéutico de ARN de interferencia (ARNip) que bloquea el ARN mensajero necesario para fabricar un componente clave de la lipoproteína (a) en el hígado.

Más de 1.400 millones de personas

Los hallazgos añaden lepodisirán a la creciente lista de terapias que podrían ser tratamientos prometedores para las enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas en personas con niveles elevados de Lp(a), que se estima que afecta a 1.400 millones de personas en todo el mundo.

«Estos resultados demuestran que esta terapia era bien tolerada y produjo reducciones de muy larga duración en la Lp(a), un importante factor de riesgo que conduce a ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y estenosis aórtica», afirma el autor principal, Steven Nissen, del Instituto del Corazón, Vascular y Torácico de la Clínica Cleveland (EE.UU.).

Las concentraciones plasmáticas máximas de Lp(a) se redujeron en un 49% con respecto a los niveles iniciales para la dosis de 4 mg y hasta un 96% para la dosis de 608 mg frente a una disminución del 5% para el placebo. No se observaron problemas de seguridad y el único problema de tolerabilidad fueron reacciones leves en el lugar de la inyección.

«A pesar de la fuerte evidencia de la importancia de la Lp(a) elevada como factor de riesgo de enfermedad cardíaca, el tratamiento efectivo ha sido difícil de alcanzar -afirmó Nissen. Este enfoque de tratamiento da esperanza al 20% de la población mundial que tiene niveles elevados de Lp(a)».

Fuente: ABC.es

Diabetes: estadísticas en Paraguay son alarmantes, dice ministra de Salud

María Teresa Barán, titular del Ministerio de Salud Pública (MSPBS) calificó de alarmante las estadísticas nacionales de diabetes. Resaltó que de 6,5%, la prevalencia de la enfermedad en la población mayor de 18 años este 2023, trepó a 10,5%. La ministra de Salud pidió dar mayor impulso a la pausa activa laboral.


Cada 14 de noviembre, se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, a fin de generar conciencia sobre el impacto de la enfermedad y la importancia de la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno. En Paraguay, las estadísticas de adultos que viven con diabetes es alarmante, aseguró hoy la doctora María Teresa Barán, titular del Ministerio de Salud Pública (MSPBS).

La ministra resaltó -durante un evento realizado esta mañana para conmemorar la fecha- que durante los últimos años, la prevalencia de la enfermedad en la población paraguaya, aumentó de 6,5% a 10,5%.

“En Paraguay, realmente las estadísticas son bastante alarmantes. De 6,5% aumentamos a 9,5% y, según la última encuesta, tenemos el 10,5% de la población que tiene hoy diabetes. Los más grave, que hay un gran porcentaje, más del 50% no sabe que tiene diabetes”, alertó Barán.

La ministra mencionó además, que hay factores de riesgo que se pueden modificar para prevenir la diabetes. Citó por ejemplo el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión y el bajo consumo de frutas y verduras.

“Cada vez más, tenemos niños con obesidad, que no hacen actividad física, que no comen frutas y verduras”, reclamó.
Salud Pública impulsa la pausa activa laboral contra el sedentarismo

La ministra de Salud pidió que las instituciones públicas y empresas privadas instalen la pausa activa laboral como una rutina en el ambiente de trabajo. Recomendó que la actividad sea realizada por lo menos tres veces por semana.

“Es importante que en todas las instituciones tengamos esa pausa activa en forma rutinaria y constante. Los funcionarios públicos, los que trabajan en las empresas, necesitamos ese tiempo para movernos un poquito y trabajar lo que es el sedentarismo”, apuntó.
Diabetes en población infantil

Los casos de diabetes en Paraguay se registran cada vez más en la población infantil. De acuerdo a cifras del Ministerio de Salud, en el 2022 se registraron 115 nuevos afectados por diabetes mellitus tipo 1; el 58% de los casos se detectó en la franja etaria de 1 a 14 años de edad, mientras que el 42% en el grupo de 15 años en adelante.

En relación a las consultas por diabetes, el 2022 unas 126.211 personas con diabetes consultaron en establecimientos del Ministerio de Salud, frente a 114.045 registradas en el 2021, evidenciando un crecimiento de 12.166 consultas de pacientes que accedieron a la atención médica.

Fuente: ABC Color

"Lo que come el paraguayo” está relacionado con Crisis renal, cardíaca, ceguera y amputaciones

Las comidas más populares de nuestro país no son de las más óptimas para hacer frente a la diabetes, una enfermedad que ya toma aristas de epidemia, y que tiene en la alimentación el factor clave para empeorarla o hacerla frente.

Según el Ministerio de Salud Pública, el 10 % de la población paraguaya, alrededor de 700.000 personas, padecen la dolencia, conocida también como la asesina silenciosa, considerando la forma progresiva, pero en un momento letal en cómo ataca.

“La diabetes tipo I es la que se presenta en niños y adolescentes, la del tipo II en adultos. El 80% de la diabetes es del tipo II, que ya está apareciendo también en jóvenes” , explicó la doctora Rosa Vega, del Departamento de Diabetología y Endocrinología del Hospital de Clínicas, en entrevista con la 1080 AM.

Ennfatizó que, la alimentación es el factor predominante para que la diabetes se dispare cada vez más a cifras altas. El consuno excesivo de azúcares e hidratos de carbono (panificados, fideos, arroz, entre otros), así como las bebidas azucaradas , empujan a que mucha gente caiga en el sufrimiento que implica llevar la dolencia.

“Muchos pacientes pueden no tener síntomas, pero sí factores de riesgo, por ejemplo, el sobrepeso. O tener familiares que padecen diabetes”, agrega la profesional, al abordar el otro aspecto: la obesidad, como elemento contribuyente para que se instale el mal.

NUESTRAS COMIDAS

Las tortillas, empanadas, mandioca, pan, por un lado , así como los guisos con arroz o fideos, constituyen partes de lo que comúnmente consume la mayoría de la población.

Esos alimentos con mucha base de carbohidratos, son señalados como principales disparadores del azúcar elevada en la sangre. Las bebidas azucaradas y la cerveza, por otra parte, suman con fuerza para elevar los índices de glucemia.

Subestimada en niveles llamativamente altos, la diabetes llegada a cierta escala, determina problemas cardíacos, renales, del hígado, así como de propiciar ceguera, disfunción erèctil en los hombres, y amputaciones que, conforme a los registros, llegan a alrededor de 10 mil casos por año.