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¿Porqué hay que cuidarse del sol?

Cuidarse del sol es fundamental para evitar daños acumulativos e irreversibles en la piel, como el envejecimiento prematuro (arrugas, manchas), quemaduras y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel (incluido el melanoma).


La radiación ultravioleta (UV) daña el ADN celular, y aunque el sol es necesario para la vitamina D, la exposición excesiva sin protección provoca fotoenvejecimiento y lesiones cutáneas.

Cuando los rayos UV invaden las células de la piel, alteran procesos delicados que afectan su crecimiento y apariencia. Con el tiempo, la exposición a estos rayos puede reducir la elasticidad de la piel, que puede incluso llegar a engrosarse y ponerse correosa, o puede arrugarse o afinarse como papel de seda.


¿Por qué debemos protegernos del sol?


Razones principales: Radiación ultravioleta (UV): Los rayos UVA penetran profundamente en la piel y aceleran el envejecimiento. Los UVB causan quemaduras y están directamente relacionados con el cáncer de piel.
Clima subtropical: En zonas como Concepción, la radiación solar es más intensa, incluso en días nublados.
Acumulación de daño: La exposición repetida sin protección genera daño celular permanente.

Cuidados recomendados

  • Protección diaria: Evitar el sol directo entre las 10:00 y 16:00 horas.
  • Usar protector solar FPS 30 o superior, reaplicarlo cada 2 horas.
  • Vestimenta adecuada: ropa de manga larga, sombreros de ala ancha, gafas con filtro UV.
  • Buscar sombra: especialmente en actividades al aire libre.
  • Hidratación constante: el sol puede provocar deshidratación.

Para niños y adultos mayores: Como la piel es más sensible, requieren mayor protección.
Es recomendable evitar juegos o caminatas prolongadas en horarios de alta radiación.

CONSEJO RESUMIDO: “Protégete del sol todos los días. Usa sombrero, protector solar y evita exponerte entre las 10 y las 16 horas. El sol puede causar cáncer de piel, cataratas y envejecimiento prematuro. Cuidarte hoy es prevenir mañana.”


¿Porqué, dormir es fundamental para sobrevivir?

A pesar de que dormimos un tercio del día y de que tenemos muy claro que privarnos del sueño tiene consecuencias directas sobre nuestra salud física y mental, el sueño sigue siendo, en gran parte, un misterio.

Científicos demostraron que hay picos en el electroencefalograma de un sujeto dormido cuando se pronuncia su nombre en voz alta.

¿Cuánto tiempo puede permanecer una persona sin dormir de forma voluntaria? 

Nadie ha logrado superar hasta ahora el récord de Randy Gardner, quien en 1963, siendo un estudiante de secundaria, pudo mantenerse despierto durante 264,4 horas —once días y veinticuatro minutos— en el marco de un proyecto escolar. A pesar de que logró recuperar sus pautas de sueño normales después del episodio, años después, en lo que él mismo llamó una “retribución kármica” por su proeza adolescente, experimentó un fuerte insomnio.

Alrededor del 10 al 20% de los adultos en el mundo sufren de insomnio. Este se ha asociado con diversas afecciones como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardiacas, el cáncer y la depresión. La dificultad para iniciar o mantener el sueño repercute en la salud física y mental pues, como dice en su libro El cuerpo humano: guía para ocupantes el divulgador científico Bill Bryson: “No hay ninguna parte del cuerpo que no se beneficie del sueño o no sufra por su ausencia”.

Si nos privan del sueño durante el tiempo suficiente, nuestro cuerpo no podrá soportarlo y moriremos. No obstante, como demuestra un experimento realizado en 1989, por investigadores de la Universidad de Chicago que mantuvieron despiertas a diez ratas hasta que el agotamiento las mató, sus autopsias no mostraron ninguna anormalidad específica que explicara sus muertes.

El sueño se asocia a múltiples procesos fisiológicos: el restablecimiento del equilibro hormonal, la eliminación de las neurotoxinas acumuladas en el cerebro, el reajuste del sistema inmunitario y la consolidación de los recuerdos. El sueño no solo es una necesidad biológica que compartimos con los animales, sino que además es fundamental para nuestro funcionamiento cognitivo y emocional.

LOS MISTERIOS DE LA FASE REM

En 1951, Eugene Aserinsky probó una máquina para medir las ondas cerebrales en su hijo de ocho años y descubrió, por primera vez, lo que ahora se conoce como sueño de movimientos oculares rápidos, o REM, en palabras de Bill Bryson, “la más interesante y misteriosa” de las fases del sueño. En ella, no solo los ojos experimentan movimientos rápidos bajo los párpados, sino que además algunas partes del cerebro están más vivas que cuando estamos plenamente conscientes.

La explicación más frecuente es que la inmovilización del cuerpo, pero no de los ojos, impide que nos hagamos daño mientras estamos soñando. En promedio, una persona se da la vuelta o cambia de posición unas 30 a 40 veces en el transcurso de la noche. Además, los momentos de alerta y despertares breves nocturnos pueden sumar unos 30 minutos en total, sin que seamos conscientes de ellos.

Entre las parasomnias —los trastornos del sueño— más comunes están las pesadillas, los terrores nocturnos, el sonambulismo y el despertar confuso. Y mientras unas 4 millones de personas en el mundo sufren de narcolepsia, un trastorno debido a la falta del receptor hipocretina, al menos el 50% de las personas que roncan sufren de apnea del sueño.

Pero, definitivamente, entre los misterios del sueño más curiosos está la sensación abrupta de tropezar y caer mientras dormimos, conocida como espasmo mioclónico o sacudida hipnótica. Como cuenta Bryson, existe la teoría de que el origen de esa sensación “se remonta a los tiempos en los que dormíamos en las copas de los árboles y debíamos tener cuidado de no caer”.

Un caso similar de alerta en el sueño lo muestran los estudios de la Universidad de Oxford que descubrieron picos en el electroencefalograma cada vez que se pronunciaba en voz alta el nombre de los sujetos dormidos. Asimismo, mucha gente es capaz de despertarse a una hora determinada sin alarma, lo cual demuestra que alguna parte de su mente está pendiente de hacerle seguimiento al mundo real a pesar de esta durmiendo.

LA NECESIDAD DEL SUEÑO

Si bien es cierto que sabemos que necesitamos dormir un número determinado de horas cada noche para estar en forma óptima durante la vigilia, la cantidad de sueño que necesita cada animal —incluyendo al ser humano— varía de forma considerable entre las especies. Mientras los caballos y los elefantes duermen solo dos o tres horas al día, el perezoso de tres dedos en cautiverio duerme unas veinte, y algunas aves y mamíferos marinos tienen la capacidad de apagar la mitad de su cerebro e ir alternando, para que mientras una parte dormita la otra se mantenga alerta.

Los seres humanos, por nuestro lado, requerimos entre 6 y 8 horas de sueño nocturno diarias, pero esto, sobre todo, cuando somos adultos. Los bebés duermen alrededor de 15 horas diarias, los niños pequeños, unas 12; y los adolescentes, unas 10.

Tal como afirma Bryson, existe la creencia universal de que el sueño responde a alguna profunda necesidad elemental. Que, de alguna forma, nos prepara para estar despiertos. Y, aunque año tras año se desarrollan estudios sobre esta necesidad básica, aún no tenemos claridad absoluta sobre por qué es tan importante. Lo que sí está claro es que, en palabras del autor de El cuerpo humano: guía para ocupantes, “el sueño es, obviamente, mucho más que un mero descanso”, más que mera “inactividad reparadora”.

Si te ha interesado este tema, puedes encontrar más información en el libro “El cuerpo humano: guía para ocupantes”, que está incluido en el Pack Bill Bryson: Una breve historia de casi todo + El cuerpo humano, publicado por RBA, una combinación de lecturas que te acompañará en el camino de conocer temas que van desde el funcionamiento de las tripas hasta los misterios de la astronomía.

Fuente: nationalgeographic.com.es

La grasa no se elimina por el sudor!

La idea de sudar mucho para quemar grasa ha estado presente por años y hoy vamos a explicar si esta idea es falsa o no y como el sudar si puede ayudarte pero bajo ciertas condiciones.


SUDAR! es la reacción de tu cuerpo ante un calentamiento extremo, funciona como si fuera tu propio aire acondicionado, por decirlo de alguna manera. Y por eso es común y normal sudar cuando estamos en una situación de esfuerzo físico. Al sudar se regula la temperatura corporal, se elimina mucha agua, sales minerales y algunas toxinas en pequeña cantidad.

⁣La grasa, junto con los carbohidratos, es la principal fuente de energía para tu cuerpo. Los carbohidratos dentro de tu organismo se convierten en glucosa, un combustible rápido y eficaz que se guarda en forma de glucógeno. Cuando la reserva de glucógeno se agota, se usan las reservas grasa.

Con ejercicio de tiempo e intensidad adecuada , los ácidos grasos se movilizan y comienzan a ser transportados hacia el músculo, posteriormente a la mitocondria y finalmente serán oxidados para poder ser utilizados como energía. Como puedes ver, la grasa no se suda ni se quema, la grasa se oxida. Y se libera como energía.

Mucha gente relaciona el sudor con la grasa porque, para lograr oxidarla se tiene que realizar esfuerzos físico prolongados que provocan una subida de la temperatura corporal lo que provoca la respuesta natural de tu cuerpo de sudar.

Pero cuando el sudor no proviene de esfuerzo físico, sino de portar trajes plásticos, lo único que se pierde es agua, que recuperarás apenas vuelvas a hidratarte. Ya que solo estás impidiendo a tu cuerpo enfriar la piel adecuadamente, creando una sudoración artificial.

Cuando el sudor proviene por el esfuerzo de un entrenamiento, entonces si estas oxidando grasa, pero ese sudor es un reflejo de un proceso interno que se esta llevando a cabo.

No relaciones sudar con bajar de peso, a menos que éste sea causado por el ejercicio que realizas de forma constante. Si deseas usar una faja para reducir un poco la medida de tu cintura solo funcionará si tienes agua en exceso o retención de líquidos pero recuerda que no es grasa perdida. 

Una dieta balanceada, una rutina de ejercicio constante y una correcta hidratación harán maravillas por ti! Y eso sí está 100% GARANTIZADO.

Como se elimina la grasa?

"La grasa -compuesta fundamentalmente por ácidos grasos y triglicéridos- se metaboliza en el hígado dando lugar a cuerpos cetónicos que se expulsan por respiración y orina, fundamentalmente", explica el endocrino Carlos Rodríguez Jiménez. Por eso, cuando se está perdiendo peso suele tenerse "un aliento fuerte, como cuando los niños están con acetona".

La expresión "estoy en cetosis" viene cuando, debido a regímenes hiperproteícos, "se lleva al hígado a una sobrecarga ya que se ve obligado a trabajar casi en vacío sin la presencia de los hidratos de carbono, fuego en el que se quema la grasa corporal". 

Por eso, añade el doctor Rodríguez, "es conveniente tomar algo de hidratos (procedentes de frutas y verduras) para para que las mitocondrias -fábricas de energía de la célula- puedan producir ese fuego". Eso sí, debemos de tener cuidado de no pasarnos en las dosis porque es como "si metes demasiada leña en una chimenea".

Hay menos alergias alimentarias de las que nos creemos

Cada vez se dan más alergias alimentarias. En Estados Unidos, un país donde existen registros bien documentados de los casos, uno de cada diez adultos es alérgico a algún alimento. Y sin embargo, tal y como demuestra un estudio reciente, la cantidad de personas que cree ser alérgica es mayor de la que en realidad lo es.



 
Puede parecer un dato contradictorio, pero no lo es en absoluto. Casi la mitad de las personas que creen tener alguna alergia alimentaria en realidad no la sufre, y esto es un problema. Porque otra cuestión que se refleja en el estudio es que la gran mayoría de la población no está supervisada por un médico, y simplemente decide qué alimentos dejar de consumir.

Vayamos por partes. Lo primero que hay que aclarar es la diferencia entre una intolerancia alimenticia y una alergia. Cuando una persona es intolerante a un alimento, su cuerpo no es capaz de metabolizar – digerir y aprovechar – determinados componentes. Dependiendo de cómo sea la intolerancia, la reacción puede ir desde un pequeño malestar a una incomodidad seria. Pero en ningún caso existe riesgo para su vida.

En cambio, una alergia provoca una reacción violenta del sistema inmune, y puede desembocar en un ataque anafiláctico. Que, si no se trata adecuadamente, puede provocar la muerte. Así que conocer la diferencia es fundamental. Los alérgicos deben llevar – y saber aplicarse – una inyección de epinefrina para contrarrestar el ataque anafiláctico. Pero como la mayoría de la población no sigue indicaciones médicas, no cuentan con estas inyecciones, lo que pone sus vidas en riesgo.

Claro, que la situación contraria no es buena tampoco. Las intolerancias permiten consumir un rango de alimentos más amplio, y cuando se confunde una intolerancia con una verdadera alergia, las personas dejan de consumir alimentos y nutrientes necesarios para su bienestar y su salud. Eliminar alimentos de la dieta sin un seguimiento médico es realmente peligroso, y puede desembocar en malnutriciones aunque el paciente crea estar llevando una alimentación adecuada.

En resumen, que cualquier tipo de restricción en la dieta debe tener un buen motivo y ser supervisada por un especialista… que es lo que no se hace y deberíamos solucionar.

¿Se transmite el Alzhéimer?

Durante las últimas décadas el origen del Alzhéimer se ha convertido en uno de los debates científicos más apasionantes de la biología y medicina modernas. 

 

De hecho, deberíamos matizar que ni siquiera asistimos realmente a un debate sino que aún estamos en una fase de búsqueda abierta en la que todo parece apuntar a múltiples factores. No es un problema con una sola solución y todavía no sabemos qué elementos y mecanismos, genéticos o ambientales, conforman el origen de esta enfermedad.

Para enredar la madeja un poco más, esta semana la revista Nature ha publicado un editorial titulado “la teoría del Alzhéimer transmisible gana terreno” donde se hacen eco de un controvertido estudio realizado en ratones que afirma que, bajo determinadas y muy precisas circunstancias, las proteínas Beta-amiloides implicadas en el Alzhéimer pueden llegar a transmitirse.

Para comprender mejor el apasionante problema del origen del Alzhéimer y las posibles implicaciones de este nuevo estudio, contactamos con dos expertos en el tema: César Tomé, divulgador científico y experto en el campo de la neurociencia y el doctor Javier S. Burgos, Director Gerente del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe de Valencia.


Infografía del estudio publicado con inoculación de Beta-Amiloide a ratones doblemente mutados | imagen Silvia A. Purro, Mark A. Farrow, et al.

En primer lugar debemos reconocer que la neurociencia actual todavía no ha encontrado una respuesta contundente sobre el origen del Alzhéimer. Pero sabemos cosas importantes como que la acumulación en el cerebro de algunos compuestos, como las proteínas Beta-amiloides y las proteínas Tau, tiene implicaciones importantes en el desarrollo de la enfermedad. Pero no es tan simple porque “la mera deposición de amiloide en el cerebro no equivale a tener alzhéimer, es una condición necesaria pero no suficiente”, explica el doctor Burgos, “ni siquiera la deposición de amiloide supone directamente deterioro cognitivo”.

En los cerebros de personas con Alzhéimer se han encontrado estas acumulaciones de proteínas, sin embargo la existencia de estos depósitos no siempre desencadena automáticamente la enfermedad. El ejemplo más curioso lo encontramos en un original estudio realizado en la década de los ’80 en el conocido “estudio de las monjas”. David Snowdon, profesor de neurología en la Universidad de Kentucky realizó un análisis revelador con un grupo de 678 religiosas católicas del convento de las Hermanas de Notre Dame. En este estudio, el neurólogo encontró que muchas monjas poseían abundantes depósitos de amiloides pero no habían desarrollado la enfermedad.

Aquel estudio con monjas nos demostró que la acumulación de estas proteínas en el cerebro parece ser necesaria, pero no es suficiente para desencadenar Alzhéimer. Existe un amplio abanico de factores que pueden influir, desde una situación económica y sanitaria estable, realizar una alimentación saludable o llevar a cabo un ejercicio moderado con frecuencia.


El origen del dolor

El dolor es bueno. O mejor dicho, el dolor es necesario para nuestra supervivencia como animales. Por una parte, nos enseña qué nos daña. Y por otra sirve para avisar a nuestro cuerpo de qué zonas están dañadas – qué tejidos han sido afectados – y qué hay que reparar. Lo curioso es que ambas informaciones, la del dolor y la de cómo evitar el dolor, siguen vías independientes, como se explica en un artículo reciente.



¿Por qué es curioso? Por dos motivos. En primer lugar, porque el tejido nervioso es “caro”. Es un tejido muy especializado, con un alto coste de generación y mantenimiento. En estas circunstancias, resulta sorprendente que las vías se dupliquen.

Y en segundo lugar, porque se pensaba, o consideraba, que seguían la misma ruta. Todos los estudios anteriores llevaban a pensar que la sensación de dolor continuo y el comportamiento de evitar el dolor eran, en realidad, un único estímulo interpretado dos veces.

Conviene explicar qué es “dolor continuo”. Que no implica dolor crónico, o dolor permanente. La mejor manera de entenderlo es un ejemplo: cuando nos quemamos un dedo, el dolor permanece un tiempo después de que hayamos apartado el dedo de la llama. A eso nos referimos con dolor continuo. El comportamiento de evitar el dolor es el acto inconsciente que todos hacemos: llevarnos el dedo a la boca.

Saber que ambas vías son distintas y corren en paralelo tiene mucha más importancia de lo que podríamos pensar. Especialmente en el campo médico, y bastarán dos ejemplos para entenderlo. El primero es que muchos medicamentos contra el dolor comienzan siendo muy prometedores… hasta que alcanzan cierta fase clínica. Y a partir de cierto punto, dejan de ser funcionales y nunca llegan a convertirse en medicamentos.

El segundo ejemplo está relacionado, y tiene que ver con la epidemia de opiáceos que se puede observar en Estados Unidos principalmente – a Europa aún no ha llegado, o al menos no con la misma gravedad. Se emplean muchos opiáceos, que son medicamentos que generan adicción, ya que palían el dolor. Y no tenemos muchos más medicamentos que lo hagan.

Saber que el dolor que sentimos tiene dos vías nos ayudará a atajar los problemas vinculados a esta sensación de manera mucho más positiva, y con menos peligro.

Yahoo

La prueba que dice qué hora es dentro de tu cuerpo

A través de un sencillo test de sangre, un algoritmo analiza el funcionamiento de 40 genes y predice el tiempo biológico. Esto permitirá estudiar la relación entre enfermedades y biorritmos y ajustar los tratamientos al tiempo de cada persona.

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¿Ha experimentado usted el jet lag? ¿Al cambiar su horario siente malestar y cansancio? Si alguna vez le ha ocurrido algo así, es gracias al funcionamiento de sus relojes biológicos. En su cuerpo hay neuronas que funcionan como auténticos relojes y que mandan señales de forma periódica para establecer unos ciclos circadianos, es decir, de alrededor de un día. Estos adaptan nuestra fisiología a la vida cotidiana: por ejemplo, hacen oscilar nuestra temperatura corporal o activan nuestro intestino. Pero aparte de varios relojes internos, el organismo cuenta con mecanismos para «poner en hora» estos relojes y ajustarlos al ambiente. Estos son, por ejemplo, la luz del día, las horas de las comidas o los horarios de sueño. Pues bien, si unos y otros se desajustan, por ejemplo a causa de un viaje transatlántico, no es extraño que sintamos malestar.

Aparte de todo esto, conocer cómo oscila el tiempo biológico en el organismo es una ventaja para varias cosas, como estudiar la fisiología o para saber cuál es el momento para administrar un tratamiento. Un estudio que se acaba de publicar en PNAS ha demostrado que es posible medir la «hora biológica», y compararla con la hora externa, con un sencillo análisis de sangre, al que han llamado «TimeSignature». La prueba, que mide los niveles de expresión (funcionamiento) de 40 genes, está pensada para ser usada por investigadores y por médicos, que podrían administrar tratamientos en los momentos más efectivos.

«Esta medida es mucho más precisa que averiguar si eres una persona vespertina o más bien un búho nocturno», ha dicho en un comunicado Rosemary Braun, directora de la investigación y científica en la Universidad del Noroeste (Illinois, EE.UU.). «Podemos evaluar la hora del reloj biológico de una persona con un margen de una hora y media».
Los relojes biológicos ajustan el funcionamiento del organismo al momento del día

Hasta ahora, las pruebas para averiguar la hora biológica se hacían a través de un laborioso método que consiste en tomar muestras de sangre cada ciertas horas, para analizar varios marcadores del reloj biológico. Pero con este nuevo método basta con tomar una muestra de sangre. El examen analiza los niveles de expresión de 40 genes y, a través de un algoritmo, establece el funcionamiento del reloj biológico con independencia de si ese día la persona estudiada ha dormido mucho o no.

Enfermedades relacionadas con el reloj biológico

Los autores de este estudio han asegurado que el test le servirá a los investigadores para averiguar si, por ejemplo, el reloj biológico se desajusta en enfermedades cardiovasculares o en diabetes. Más adelante, creen que podría ponerse a disposición de hospitales y ser usado por médicos para evaluar el estado de los biorritmos y, por ejemplo, optimizar el momento de aplicar los tratamientos.

«Esto es realmente una parte integral de la medicina personalizada», ha dicho Phllis Zee, coautor de estudio. «Muchos medicamentos tienen momentos idóneos para ser administrados. Conocer qué hora es en tu cuerpo es fundamental para conseguir los máximos beneficios. El mejor momento para analizar tu presión sanguínea o para someterte a la quimioterapia puede ser diferente en cada persona».

Este test ha sido posible gracias a estudios sobre relojes biológicos realizados por otros investigadores. También ha sido clave el diseño de una inteligencia artificial que aprendió a predecir la hora en función de patrones de expresión de genes. Se tuvo en cuenta un total de 20.000 secuencias de ADN, aunque solo 40 resultaron ser cruciales.

Los investigadores han resaltado que gracias a esto, se puede estudiar de forma más sencilla el reloj biológico de cada persona, «y analizar si un reloj desajustado está relacionado con alguna enfermedad o, lo que es más importante, si podemos predecir si alguien se va a poner enfermo», ha dicho Ravi Allada, coautor del trabajo.

De hecho, otros estudios ya han establecido una relación entre desajustes circadianos y la diabetes, la obesidad, la depresión, enfermedades cardiovasculares o asma.

Según Phyllis Zee, es posible tratar de poner en hora relojes biológicos desajustados, sincronizándolos de nuevo con el tiempo externo. Pero para ello, es clave poder saber cuál es su hora con facilidad: «Si no podemos medirlo, es difícil saber si hemos hecho el diagnóstico correcto. Ahora podemos medirlo como si fuera el nivel de lípidos en sangre».

abc.es

Hallada la razón por la que la proteína tau origina el alzhéimer

La proteína tau altera la estructura del ADN de las neuronas, lo que abre la puerta a la activación de transposones que en último término causarán la muerte neuronal.

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El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, es decir, causada por una destrucción progresiva de las neuronas cerebrales. Una enfermedad que, según han sugerido infinidad de estudios, se origina por la acumulación en el cerebro de placas de proteína beta-amiloide, altamente tóxicas para las neuronas. Sin embargo, las pruebas de imagen cerebrales han revelado que un gran número de personas cuyos cerebros portan una gran cantidad de estas placas no acaban padeciendo alzhéimer. 

Por tanto, parece que el origen de la enfermedad no puede explicarse por la presencia de placas de beta-amiloide. Debe haber algo más. Y según otras muchas investigaciones, este ‘algo más’ sería la proteína tau. Y ahora, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Baylor en Houston (EE.UU.) han confirmado que, efectivamente, la proteína tau se encuentra detrás de la aparición del alzhéimer y, lo que es más importante, han descubierto el porqué.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «Cell Reports», muestra que la proteína tau altera la actividad de unas secuencias del ADN celular denominadas ‘transposones’, lo que provoca una inestabilidad genómica en las neuronas y, en último término, la degeneración y muerte neuronal.

Como explica Joshua Shulman, director de la investigación, «la inestabilidad genómica hace referencia a una mayor tendencia a presentar alteraciones en el material genético, o lo que es lo mismo, en el ADN, caso de las mutaciones. El resultado es que el genoma no funciona correctamente. De hecho, ya se sabe que la inestabilidad genómica supone uno de los principales desencadenantes de enfermedades como el cáncer. Así, en nuestro trabajo hemos analizado la posible conexión causal entre la acumulación de proteína tau en las neuronas y la consecuente inestabilidad genómica en la enfermedad de Alzheimer».

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La sospecha de una relación entre la presencia de proteína tau –generalmente formando ovillos neurofibrilares– en las neuronas cerebrales y la enfermedad de Alzheimer no es, ni mucho menos, nueva. No en vano, infinidad de estudios han constatado que la acumulación de esta proteína se asocia a una degeneración y muerte neuronal y, por ende, al desarrollo del alzhéimer. Sin embargo, lo que no se sabe es la razón por la que la proteína tau causa la muerte de las neuronas.

En este contexto, los trabajos llevados a cabo con tejidos cerebrales de pacientes afectados por enfermedades neurodegenerativas distintas del alzhéimer han sugerido que las neuronas no solo presentan una inestabilidad genómica, sino también la activación de transposones –o ‘elementos genéticos transponibles’– en su ADN.
La alteración del ADN de las neuronas por los agregados de proteína tau podría explicar por qué los transposones están activados en el alzhéimer

Como refiere Joshua Shulman, «los transposones son pequeñas secuencias de ADN que no parecen contribuir a la producción de proteínas. La verdad es que se comportan como virus: pueden hacer copias de sí mismos que serán insertadas en el genoma, lo que provocará la aparición de mutaciones que desencadenarán una enfermedad. Y si bien la mayoría de transposones son disfuncionales o permanecen ‘dormidos’, algunos pueden activarse en el cerebro humano en la edad avanzada o en la enfermedad. Así que lo que hicimos fue mirar si en el alzhéimer había alguna asociación entre la acumulación de proteína tau y la activación de transposones».

En el estudio, los autores cuantificaron los niveles de proteína tau en los cerebros de más de 600 personas fallecidas que habían sido sometidas a distintas pruebas de imagen cerebral durante las últimas décadas de sus vidas. Y asimismo, también evaluaron los perfiles de expresión genética de las neuronas cerebrales con objeto de identificar ‘señales’ que delataran la activación de transposones en su genoma.

Los resultados mostraron una fuerte correlación entre los niveles de proteína tau en las neuronas y la presencia de transposones activos. Un hallazgo que se suma a las evidencias previas que ya habían sugerido que la proteína tau puede alterar la arquitectura compacta del genoma y, por tanto, puede promover la activación de transposones –que permanecen inactivos en caso de que el ADN se mantenga ‘compacto’.

Como indica el director de la investigación, «el hecho de que los agregados de proteína tau pueda alterar la arquitectura del genoma podría ser uno de los mecanismos por los que los transposones se encuentran activados en el alzhéimer».

Genomas ‘infectados’

Sin embargo, los resultados solo muestran una asociación entre la proteína tau y la activación de transposones. Es decir, no demuestran que la proteína tau sea la causante directa de la activación de estos ‘elementos transponibles’. Así que lo que hicieron los autores fue recurrir a un modelo animal –moscas de la fruta– de enfermedad de Alzheimer para ver si era realmente así. ¿Y qué pasó? Pues que tras ‘colmar’ el cerebro de los animales de proteína tau, vieron que los transposones comenzaron a copiarse e ‘infectar’ el ADN de las neuronas.

En definitiva, puede concluirse que los agregados –esto es, los ovillos neurofibrilares– de proteína tau alteran la estructura compacta del genoma de las neuronas, lo que desencadena la activación de los transposones y, en último término, la degeneración y muerte neuronal.

Como concluye Joshua Shulman, «creemos que nuestro estudio ofrece una visión innovadora y potencialmente relevante para comprender los mecanismos de la enfermedad de Alzheimer».

Fuente: abc.es/ciencia

Las terribles consecuencias de exigirte de más al ejercitarte

Forzar a tus músculos demasiado tiene graves efectos en la salud

ejercicio en exceso

Amelia Burns, una joven británica a quien le apasiona el ejercicio, fue diagnosticada con rabdomiólisis, un problema de salud muscular que surge cuando los músculos se esfuerzan más allá de los límites al hacer ejercicio en exceso.

Conoce cómo dañas tu salud cuando tu cuerpo es sometido a un desgaste físico al que no está acostumbrado o superior al que puede soportar.

Ejercicio en exceso causa rabdomiólisis


Para Amelia, una joven inglesa de 30 años, todo comenzó cuando acudió al gimnasio a hacer su rutina habitual de ejercicios.

Se esforzó demasiado en hacer todos los ejercicios, por lo que sintió mucho cansancio mientras llevaba a cabo la rutina. Sin embargo, los problemas empezaron al llegar a casa.

De proto, Amelia notó que los músculos de uno de sus brazos habían crecido de forma desproporcionada.

Luego de un rato, comenzó a sentirse mal, muy agotada y con dolores intensos de cabeza que después, le provocaron un desmayo.

“Mis brazos se hincharon hasta al menos tres veces su tamaño normal, desde el antebrazo hasta más allá del codo. Me parecía a Popeye”, describe Amelia.



La inflamación de sus músculos se mantuvo por un par de días, en los que Amelia no era capaz ni siquiera de poner las manos sobre su cabeza, porque se había quedado sin energía.

“Fue completamente aterrador cómo perdí todas mis fuerzas. Una botella de agua se sentía como la cosa más pesada que he tratado de levantar. Estaba completamente exhausta”, cuenta la joven.

Al cabo de unos días, Amelia fue hospitalizada y diagnosticada con rabdomiólisis.
¿Qué es la rabdomiólisis?

De acuerdo a Gabriela Ferretti, médica clínica, esta alteración se define como la ruptura del tejido muscular.

“Cuando una fibra muscular se daña por la contracción sostenida, libera a la sangre elementos como la mioglobina, que es un pigmento del músculo y otros elementos que se encuentran dentro de las células musculares”.

El riesgo está en que cuando la mioglobina entra en contacto con la sangre, puede hacer que el riñón se dañe y se perjudiquen sus funciones, lo que se conoce comúnmente como insuficiencia renal aguda.

“Esto produce una acumulación de sustancias tóxicas para el organismo”, advierte la especialista.

Este problema también es causado por enfermedades hereditarias y algunos fármacos como las estatinas y los suplementos alimenticioshechos con creatina, cafeína o efedrina, sin embargo la principal causa es el ejercicio en exceso.

Generalmente, es producido por la combinación de dos circunstancias al hacer ejercicio.

El primero, es la prisa por bajar de peso, tonificar los músculos y definir la silueta, porque se convierte en una obsesión que lleva a hacer cada vez más ejercicio.

El segundo, es la falta de conocimiento para realizar correctamente las rutinas de ejercicio en el gimnasio.

Síntomas de la rabdomiólisis

La especialista, explica que este problema de salud, puede generar más que nada, debilidad y dolor muscular.

“Al finalizar toda la actividad física es común sentir cansancio general. Pero el dolor, en condiciones óptimas, no debería aparecer durante ni después del ejercicio”, alerta.

En la mayoría de los casos, los síntomas son leves, como fue el caso de Amelia, sin embargo, la recuperación total puede ser lenta.

“Pasaron ya varios meses y aún no tengo la energía que solía tener. Es realmente aterrador, Voy a tener que empezar a mejorar mi estado nuevamente”, dijo Amelia.

En los casos más graves, advierte la experta, la rabdomiólisis puede provocar insuficiencia renal y arritmias cardiacas.

Así que escucha y respeta a tu cuerpo, sí te sientes cansada, toma un descanso y relájate.

Infobae

Revelan que tres de cada cinco mujeres tienen osteoporosis

Tener huesos fuertes a lo largo de la vida puede lograrse con hábitos adecuados en la dieta, ejercicios y el modo de vida que cada mujer debe emplear desde la adolescencia.



 Estas sencillas recomendaciones deben acompañarse con el consumo de calcio a temprana edad, porque proporcionan huesos vigorosos y evitan el riesgo de sufrir fracturas con el pasar de los años.

“Actualmente, las consultas reflejan un repunte en las cifras de osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por la pérdida de la masa ósea o de los minerales que componen el hueso, debilitándolo y aumentando el riesgo de sufrir una fractura después de los 55 años”, asevera el ginecoobstetra Jorge Luis Soto.

Las estadísticas revelan que tres de cada cinco mujeres después de los 45 años tiene osteoporosis, y de éstas, dos presentan rompimiento de las zonas más frágiles (cadera, fémur y muñeca) después de los 55 años. De acuerdo con un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud, cada año, la osteoporosis causa más de 1,3 millones de fracturas de vértebras, cadera y muñecas en el mundo.

Las fracturas más graves son las de cadera. Pues la mayoría de ellas requieren una delicada y costosa operación quirúrgica que no asegura la perfecta recuperación del paciente.

Según Soto las fracturas pueden generar una discapacidad en el paciente. “Este tipo de patología también trae riesgo de padecer enfermedades tromboembólicas, debido al sedentarismo a que someten las fracturas”.

La principal causa de la osteoporosis en la mujer después de los 45 años la representa la menopausia o déficit de estrógeno, por lo que es importante la visita al médico para iniciar la terapia de reemplazo de esta hormona que, llevada de una forma adecuada, previene la descalsificación de los huesos. En mujeres más jóvenes, es recomendable el uso de calcio desde el embarazo.

El especialista explica que hacer ejercicios, aún padeciendo osteoporosis, actúa fortaleciendo los músculos y evita que los huesos pierdan minerales a través de la fuerza muscular.

La osteoporosis es diagnosticada a través de un estudio llamado densitometría ósea considerado el “patrón de oro” para la prevención. Este estudio mide la densidad mineral del hueso e indica el riesgo que tiene de fracturarse.

Los pacientes con osteoporosis reciben medicamentos de tipo mensual o anual que estimulan la regeneración ósea.

Aún al diagnosticarse la enfermedad, la paciente debe seguir las recomendaciones, debido a que siguiendo los hábitos saludables y con un tratamiento adecuado, puede llegar a regenerarse el hueso descalsificado. Por eso, no dude en ingerir calcio para evitar graves consecuencias.

Fuente: Panorama

¿Pasar demasiado tiempo con el teléfono celular podría ser una señal de ansiedad y depresión?

Algunos estudiantes universitarios usan su dispositivo móvil como 'objeto de seguridad', según un estudio.

Algunos adultos jóvenes que recurren constantemente a sus smartphones podrían estar ansiosos o deprimidos, sugiere una investigación preliminar.

Un estudio de más de 300 estudiantes universitarios encontró que un uso más empedernido de la tecnología se vinculaba con un riesgo más alto de ansiedad y depresión, sobre todo entre los que usaban los dispositivos como "objeto de seguridad", para evitar afrontar experiencias o sentimientos desagradables.

Pero el riesgo no estaba elevado entre los jóvenes que usaban los smartphones simplemente para "escapar del aburrimiento" o para entretenerse, señalaron los investigadores, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Tampoco se encontró que los dispositivos en sí causaran problemas de salud mental.

"Los dispositivos portátiles, con sus incontables aplicaciones y opciones de entretenimiento y su presencia constante al alcance de la mano, hacen que sea más fácil que nunca antes desconectarse de los problemas [y] estreses de la realidad, y evitar afrontarlos de forma activa", anotó la coautora del estudio, Tayana Panova.

"Pero con el tiempo, recurrir al dispositivo siempre que surja una situación o un sentimiento incómodo puede convertirse en un patrón de conducta escapista, y podría hacer a las personas más vulnerables a los factores estresantes debido a un 'ejercicio' emocional insuficiente", advirtió.

Resultado de imagen para ¿Pasar demasiado tiempo con el teléfono celular podría ser una señal de ansiedad y depresión?
Pero por ahora "el efecto de causalidad es desconocido", dijo Panova, que llevó a cabo el estudio como su tesis de licenciatura.

"Quizá los individuos con más ansiedad/depresión usen los dispositivos [telefónicos] de forma más intensa", dijo, "o usar los dispositivos con más intensidad pueda al final conducir al desarrollo de la ansiedad/depresión. O puede significar que hay una relación cíclica".

Los hallazgos serán publicados en la edición de mayo de la revista Computers in Human Behavior.

Casi 5 mil millones de personas utilizan teléfonos celulares en todo el mundo, mientras que 3 mil millones de usuarios acceden a internet, señalaron los investigadores en las notas de respaldo.

Para explorar cómo los hábitos de uso de smartphones se relacionan con la salud mental, los autores realizaron un estudio de dos partes. Primero evaluaron las respuestas a un cuestionario sobre el uso de la tecnología y las emociones, que completaron 318 estudiantes universitarios.

Luego, para examinar el uso de los teléfonos celulares en una situación estresante, el equipo pidió a 72 estudiantes que pasaran cinco minutos escribiendo sobre un defecto o una debilidad personal que les hiciera sentirse incómodos. Se recogieron las redacciones usadas para provocar la ansiedad con la falsa excusa de que iban a ser revisadas como parte de un ejercicio de entrenamiento en psicología de 10 minutos de duración.

Mientras se realizaba la "revisión", un tercio de los participantes no tuvieron acceso a la tecnología, un tercio solo tuvo acceso a sus teléfonos celulares, mientras que el tercio restante solo tuvo acceso a un sencillo juego de computadora.

Se encontró que a los que se permitió utilizar sus teléfonos celulares tuvieron los niveles más bajos de ansiedad. Tuvieron un 64 por ciento menos de probabilidades de no experimentar ansiedad que aquellos que no tuvieron acceso a la tecnología, apuntaron los investigadores.

Entre los del grupo con teléfonos celulares que experimentaron ansiedad, el 82 por ciento usaron sus celulares durante todo el periodo de espera. En comparación, solo alrededor de la mitad de los participantes ansiosos que podían jugar el juego en la computadora lo hicieron durante todo el periodo.

Visto desde la perspectiva opuesta, entre los que tenían acceso al teléfono celular y no se sintieron ansiosos, solo más o menos la mitad recurrieron a sus celulares durante todo el periodo de espera. Y solo una cuarta parte de los que tenían acceso al juego y estaban libres de ansiedad jugaron durante todo el periodo.

Los investigadores concluyeron que los teléfonos celulares servían como un tipo de "objeto de seguridad" con "exclusivas capacidades de consuelo".

Pero el efecto fue relativamente débil y de corta duración, concluyeron Panova y su coautor.

Panova sugirió que depender de los teléfonos celulares para aliviar la ansiedad podría al final socavar el desarrollo de habilidades de afrontamiento más efectivas.

Pero el dispositivo en sí no es problemático, afirmó. "Las motivaciones del uso y la forma en que se usa determinan si el usuario experimentará consecuencias negativas de ello", añadió.

Joe Bayer, que está terminando un doctorado en estudios de la comunicación antes de comenzar como profesor asistente en la Universidad Estatal de Ohio, se hizo eco de esa idea.

"Es muy importante que los lectores no salgan con la idea de que los smartphones provocan afecciones psicológicas negativas", enfatizó.

Bayer añadió que "ni esta investigación ni la investigación en general sugiere un efecto negativo ni causal. Siempre habrá gente ansiosa, y es probable que esas personas usen las tecnologías de formas que reflejen, y quizá amplifiquen, esas afecciones subyacentes".


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor


FUENTES: Tayana Panova, former student, University of Illinois at Urbana-Champaign; Joe Bayer, Ph.D.candidate, communication studies, University of Michigan, and incoming assistant professor, Ohio State University, Columbus, Ohio; May 2016 Computers in Human Behavior

7 tipos de dolor de cuello

MADRID.- Se estima que 7 de cada 10 personas sufrirá un dolor de cuello en algún momento de su vida. Pero si pidiéramos a cada una de estas personas que describieran su dolor de cuello posiblemente se podría distinguir entre siete tipos diferentes.


7 tipos de dolor de cuello

Según señalan desde el blog dirigido a pacientes de la Escuela de Medicina de Harvard, al describir con claridad los síntomas del dolor de cuello o la combinación de síntomas presentes, el médico puede determinar cuál es el problema y cómo ayudarnos. Los facultativos estadounidenses presentan en su sitio web los tipos más comunes de dolor de cuello:

1. Dolor muscular

Dolor o malestar en los músculos del cuello y los hombros podría ser una respuesta a un esfuerzo excesivo o a un estrés emocional o físico prolongado. Los músculos del cuello podrían desarrollar nudos duros que se palpan blandos al tacto, algunas veces llamados puntos gatillo.

2. Espasmo muscular

Supone un endurecimiento fuerte y repentino de los músculos del cuello. Tu cuello podría doler y sentirlo agarrotado y podría ser imposible volver la cabeza. Cuando te despiertas con el cuello rígido doloroso es probable que tengas un espasmo muscular. El espasmo muscular puede ser el resultado de una lesión muscular pero podría también suceder en respuesta a un problema nervioso o de un disco espinal o incluso ante el estrés emocional. Sin embargo, a menudo no existe una causa clara.

3. Dolor de cabeza

El dolor de cabeza asociado al cuello se siente en la mayoría de los casos en la parte trasera de la cabeza y la parte superior del cuello y suele ser el resultado de una tensión o espasmo muscular. El dolor de cabeza asociado al cuello suele ser leve o persistente, en vez de agudo. El cuello puede sentirse rígido o sensible. Mover el cuello lo empeora.

4. Dolor facetario

A menudo descrito como un dolor agudo profundo en las articulaciones facetarias, una parte de las vértebras del cuello, suele empeorar si mueves la cabeza hacia el lado afectado y podría irradiarse hacia el hombro o la parte superior de la espalda. La artritis en las articulaciones facetarias, como en otras localizaciones, podría empeorar por las mañanas o después de un periodo de inactividad.

5. Dolor nervioso

La irritación o pinchazos en las raíces de los nervios espinales produce un dolor que podría describirse como agudo, breve, grave o acompañado de pinchazos. Dependiendo del nervio implicado, el dolor podría bajar hacia el brazo o incluso hasta la mano.

6. Dolor referido

El dolor referido es un dolor en una parte del cuerpo que es desencadenado por un problema en otra parte del organismo. Por ejemplo, el dolor de cuello que empeora con el esfuerzo podría indicar un problema cardíaco, mientras que el dolor de cuello que se produce cuando comemos podría tener su origen en un problema en el esófago.

7. Dolor óseo

El dolor y la sensibilidad de las vértebras cervicales es mucho menos común que el dolor de cuello de los tejidos blandos. El dolor óseo necesita atención médica porque podría indicar problemas de salud más graves.

Existen muchas cosas que tu médico y tú podéis hacer para controlar y aliviar el dolor, incluyendo una combinación de técnicas de autoaplicación y fármacos sin receta médica.

Infosalus

Todos pueden tomar medidas para controlar la presión arterial

ESTIMADA MAYO CLINIC:

Durante nueve meses he estado tomando un medicamento para la presión arterial que si bien ha logrado reducirla, también me ha producido efectos secundarios, tales como mareo. Mialimentación es sana y camino a diario, pero deseo saber si existen otras maneras de reducir la presión arterial, con la esperanza de dejar el medicamento. Tengo apenas 57 años.



RESPUESTA:

Usted va por buen camino… alimentarse bien y mantenerse activo son dos buenas maneras de controlar la presión arterial. No obstante, existen otras medidas que puede tomar, las cuales no solamente marcan una diferencia, sino que podrían eliminar la necesidad del medicamento para la presión arterial.

La presión arterial es la medida de la resistencia que enfrenta la circulación sanguínea en todas las arterias y se registra con dos cifras: una superior y otra inferior. La cifra superior se conoce como presión sistólica y corresponde a la presión existente en las arterias cuando el corazón late; mientras que la cifra inferior es la presión diastólica, o sea la presión existente en las arterias cuando el corazón descansa entre uno y otro latido.

Por lo general, se habla de presión arterial alta cuando la cifra superior está sobre 140 o la inferior supera de 85. La presión arterial alta puede derivar en problemas médicos graves, tales como trastornos renales, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca, entre otros.

A fin de mantener controlada la presión arterial, a menudo se recurre a los medicamentos; sin embargo, eso podría no ser necesario para todos los que padecen de hipertensión. Se calcula que de quienes actualmente toman medicamentos para la presión arterial en Estados Unidos, por lo menos 25 por ciento podría no requerirlos si hiciese algunos cambios en su estilo de vida.

Una de las mejores cosas que pueden hacerse para la presión arterial es alcanzar un peso sano y mantenerlo. El peso marca una gran diferencia en la presión arterial porque cada libra que uno gana equivale a cinco millas (8 km) más de vasos sanguíneos por los que el corazón debe bombear sangre. A fin de cumplir con esa demanda adicional, el corazón trabaja más y a medida que lo hace, la presión arterial sube. La presión arterial baja cuando se pierde peso, aunque solo sean pocas libras.

Una alimentación saludable es clave para lograr un peso sano y también beneficia a la presión arterial. En especial, uno debe ingerir por lo menos cinco porciones diarias de frutas y verduras, además de reducir la cantidad de sal en la alimentación porque ésta hace retener líquido al cuerpo y mientras más líquido haya en el organismo, mayor es la presión arterial. Los alimentos procesados y/o empacados, así como la comida rápida contienen gran cantidad de sal; por ello, procure al máximo comer alimentos preparados con ingredientes frescos, sin sal añadida.

Perder peso también puede combatir a otro factor que contribuye a la presión arterial alta: la apnea del sueño. De todas las personas con hipertensión, aproximadamente el 50 por ciento también sufre ese trastorno del sueño, que cuando se deja sin tratar, puede dificultar el control de la presión arterial. Si usted ronca fuerte, deja brevemente de respirar durante el sueño, se despierta cansado o sufre ataques importantes de somnolencia diurna, considere someterse a una evaluación de la apnea del sueño.

La actividad física también ayuda a reducir la presión arterial. A medida que uno se mueve, los vasos sanguíneos se abren para permitir que más sangre circule y permanecen así abiertos durante un rato después de terminada la actividad. Como parte de su actividad, considere participar en el entrenamiento a intervalos, que consiste en alternar períodos de actividad intensa con actividad más ligera, porque se ha demostrado que ese tipo de ejercicio abre mejor las arterias que la actividad realizada solamente de forma estable y continua.

Además, restrinja la cantidad de cafeína y alcohol que consume a diario y no fume. Con el transcurso del tiempo, la cafeína, el alcohol y el tabaco pueden estrechar y endurecer los vasos sanguíneos, aumentando así la presión arterial.

Por último, dé seguimiento a su presión arterial en casa. Existen varios aparatos que puede usar para medir la presión arterial. Cuando uno usa esas cifras de forma regular, se familiariza más con qué repercute sobre la presión arterial y logra entender mejor cómo controlarla.

Dr. Stephen Kopecky, Enfermedades cardiovasculares de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

NP / LD

El ACV es la cuarta causa de muerte en adultos

Si no se trata a tiempo, por cada minuto que pasa los efectos del Accidente Cerebrovascular (ACV) empeoran. Puede causar problemas como discapacidad, pérdida de memoria, problemas de comportamiento y de habla.
“Se denomina ACV a la condición producida por una interrupción brusca en el flujo sanguíneo del cerebro cuya consecuencia posible es, al no recibir el oxígeno ni los nutrientes necesarios, la muerte del tejido cerebral. Este daño al cerebro puede causar una pérdida repentina de funciones dependientes de la parte dañada”, explicó María Victoria Marquevich, médica de Terapia Intensiva del Hospital Universitario Austral.

Se trata de la principal causa de discapacidad y la cuarta causa de muerte en adultos. Es un problema serio que, diagnosticado y tratado correctamente en las primeras horas de evolución, puede resolverse en muchos casos.

De acuerdo con Marquevich, existen distintos tipos de ACV: “En la mayoría de los casos (80%) es isquémico lo cual significa que un coágulo se aloja en las arterias y detiene el flujo de sangre al cerebro. Es un infarto de cerebro. En el caso del ataque cerebral hemorrágico lo que lo provoca es la ruptura de un vaso sanguíneo, y la formación de un hematoma en el tejido cerebral, este es el conocido como derrame cerebral”.

¿Cuáles son los síntomas típicos de ataque cerebral?

• Debilidad súbita en alguna parte del cuerpo (cara, brazo, pierna). Esto implica no poder mantener un brazo en alto, por ejemplo.
• Dificultades para hablar.
• Confusión repentina.
• Aparición brusca de mareos e inestabilidad.
• Alteraciones súbitas en la visión o visión borrosa súbita.
• Dolor de cabeza intenso y de aparición repentina.

Se debe considerar que habitualmente no causan dolor y pueden pasar inadvertidos y desaparecer a los pocos minutos. El 30% de las personas que sufren estas advertencias tienen riesgo de presentar un evento mayor posterior. Es fundamental reconocer los síntomas y consultar inmediatamente. Los efectos de un ataque cerebral que no se tratan a tiempo pueden afectar la vida y las actividades de los seres queridos

“Si se reconocen uno de estos síntomas es hora de actuar”, agrega el Dr. Pablo Pratesi, jefe del servicio de Terapia Intensiva del Hospital Universitario Austral. "Cada minuto que pasa los efectos del ACV empeoran. Si no se tratan a tiempo, pueden causar problemas muy serios como discapacidad, perdida de memoria, problemas de comportamiento y del habla", advierte.

Un solo síntoma es suficiente para buscar ayuda

El ACV lo puede cambiar todo. Se debe llamar al servicio de emergencias al 107. Ante la sospecha de que un ser querido está teniendo un ACV no se debe al doctor, ni manejar al hospital. Lo mejor que pueden hacer es llamar al 107.

“Se sabe que por cada minuto de isquemia, por cada minuto que un área del cerebro no recibe oxigeno, se mueren 2 millones de neuronas. Perder tiempo es perder cerebro”, aclara la Dra. Marquevich.

De acuerdo con el tratamiento, el Dr. José Antonio Bueri, jefe del servicio de Neurología cuenta que en el Hospital Universitario Austral los profesionales están capacitados con todos los medios necesarios para tratar el Ataque Cerebral contando con un equipo que encabeza, especializado para el tratamiento.

Factores de riesgo y prevención

Los factores que pueden aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular incluyen el sexo (los hombres son más propensos a tener ACV que las mujeres, pero las mujeres son más propensas a morir por ACV que los hombres), la edad (más de 55 años de edad) e historia familiar de accidente cerebrovascular.

Entre las condiciones médicas que pueden incrementar el riesgo se incluyen la hipertensión, la alteración de los lípidos sanguíneos (colesterol y/o triglicéridos elevados), la enfermedad carotídea, la diabetes, antecedentes de infartos de corazón, las arritmias cardíacas, enfermedades de las válvulas del corazón y trastornos hematológicos.

Existe una prevención primaria (para aquellas personas que no han tenido un ACV y desean extremar los cuidados para no correr ese riesgo) y una prevención secundaria (para aquellas personas que han tenido un ACV y desean extremar los cuidados para no correr el riesgo de un nuevo ataque cerebral).

Ciertos estilos de vida pueden aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular, por ejemplo el tabaquismo, el uso de algunos anticonceptivos (especialmente en mayores de 35 años y fumadoras), el uso a largo plazo de la terapia de reemplazo hormonal (por ejemplo para el manejo de la menopausia), la inactividad física (sedentarismo), la obesidad y el abuso de drogas.

No solo quien sufre el ACV se ve afectado. 

Estar al cuidado de una persona que ha sufrido un ataque cerebral es una actividad sumamente dificultosa, que usualmente supone una carga de estrés emocional y físico. Pueden generarse cambios en las relaciones familiares, cambios emocionales (tristeza, ansiedad), problemas de salud (depresión, inconvenientes articulares vinculados a la movilización del paciente), cambios en la calidad de vida (menor tiempo para actividades recreativas y personales), problemas económicos y laborales.

OMS: Vínculo entre carnes rojas y cáncer

La decisión de la OMS no es unánime y e anticipa que genere una dura crítica en Estados Unidos.
Una divisón de investigación de la Organización Mundial de la Salud anunció el lunes que el tocino, las salchichas y otras carnes procesadas causan cáncer, y probablemente también la carne roja.

El informe del influyente grupo destaca una de las posiciones más enérgicas contra la carne jamás tomada por una importante organización de salud y se anticipa que generará una dura crítica en Estados Unidos.

Las conclusions de la OMS están basadas en el trabajo de un panel de 22 expertos internacionales que revisaron décadas de investigación vínculada entre la carne roja, las carnes procesadas y el cáncer. El panel revisó experimentos en animales, estudios de dietas humanas y salud, y mecanismos de células que podrían vincular la carne roja al cáncer.

Pero la decisión del panel no fue unánime, y al presentar preocupaciones letales sobre un alimento presente en un sinnúmero de comidas en Estados Unidos, será controversial.

La industria de la carne en EE.UU. de 95.000 millones de dólares, ha preparado durante meses una respuesta y algunos científicos, incluyendo algunos no afiliados con la industria cárnica han cuestionado si la evidencia es suficientemente sustancial para lograr las fuertes conclusiones a las que llegó el panel de la OMS.

“Simplemente no creemos que la evidencia apoya ningún vínculo entre ninguna carne roja y algún tipo de cáncer” dijo Shalene McNeill, directora ejecutiva de nutrición humana de la asociación de ganaderos National Cattlemen’s Beef Association.

Hipoglicemia: Complicación que puede y debe ser evitada en pacientes con diabetes

La preocupación principal en el tratamiento de los pacientes diabéticos es normalizar la alta concentración de glucosa en la sangre, pero la concentración debajo de lo normal (denominada hipoglicemia) provoca dificultades para la irrigación sanguínea, lo que origina el daño en diversos órganos y tejidos. Lo que no debe olvidarse es que llegar a niveles muy bajos de azúcar puede resultar tanto o más peligroso que un exceso.
Aunque el descenso drástico de la glicemia no es exclusivo de los pacientes con diabetes, estos sí tienen mayortendencia a presentarlo, debido a múltiples factores de riesgos. El endocrinólogo Franklin Ablan, detalló que la hipoglicemia se constata cuando el nivel de azúcar (glucosa) está por debajo de los 70 miligramos por decilitro. Cuando no hay suficiente glucosa, el cuerpo de la persona no se provee de suficiente energía para realizar sus labores.

Expuso el especialista que en el tratamiento de los pacientes con diabetes, se debe tener especial cuidado en la dosificación de los medicamentos y particularmente cuando estas combinaciones incluyen hipoglicemiantes orales e insulina. La omisión o saltar comidas por falta de horarios regulares, también son causas del descenso de la glucosa.

“Otro factor relacionado es el ejercicio intenso sin comer, o con la insuficiente cantidad de calorías ingeridas. Esto se presenta por no llevar una merienda para complementar con alimento ese consumo de calorías por ejercicio; u omitir los alimentos conteniendo carbohidratos total o parcialmente”, agregó el consultor honorario y docente del Servicio de Endocrinología del Hospital Vargas de Caracas.

La edad del paciente así como el tiempo de evolución de la diabetes son factores de riesgo adicionales que aumentan la probabilidad de tener hipoglicemia. Medicamentos para el tratamiento de otros procesos que acompañan o no a la diabetes, tales como antiinflamatorios, antibióticos y algunos antihipertensivos, pueden tener interacciones con los remedios para normalizar la glucemia y conducir a hipoglicemia. La presencia de insuficiencia renal moderada o severa es un factor de riesgo también considerada por los especialistas. La toma de bebidas, puede conducir a severa hipoglicemia. “El consumo de alcohol, en presencia del tratamiento sin haber ingerido alimentos antes y durante la toma de bebidas, puede conducir a severa hipoglicemia que requerirá asistencia médica para su recuperación”, señaló Ablan.

Síntomas y tratamiento

Una reacción de glucosa baja en la sangre puede ser muy desagradable. Los síntomas de la hipoglicemia están clasificados en leve, moderado y severo, siendo este último el momento cuando se requiere la intervención de otra persona para lograr la recuperación del paciente. Los síntomas de la hipoglicemia más sutil son hambre repentina, mareo, temblor, nerviosismo, entumecimiento, palpitaciones, somnolencia y cansancio, sudoración y hormigueo en la boca o en los labios.

Dentro de las acciones para prevenir la hipoglicemia está brindar toda la información al paciente diabético y a sus familiares para reconocerla y tratarla. En caso de un episodio severo en el que una persona pierda la conciencia se aconseja pedir ayuda médica lo antes posible y evitar darle a ingerir algún alimento líquido o sólido, pues se corre el riesgo de complicar la recuperación.

Refirió el doctor Ablan, que actualmente el grupo de fármacos llamados gliptinas o inhibidores de la enzima natural DPP IV, por su mecanismo de acción no se presenta la hipoglicemia cuando se usan solos o combinados con la metformina (antidiabético oral). “Entre estos tenemos la vildagliptina, la cual es útil en el control, tanto como terapia única, en algunos casos, o más frecuentemente en combinación con metformina, o con otros medicamentos, incluyendo las sulfonilureas y la insulina”, agregó.

Insistió el especialista que en las combinaciones de medicamentos se debe tener especial cuidado en la dosificación, para minimizar la frecuencia de hipoglicemia.

En conclusión hay que tener en cuenta que la insulina y el ejercicio disminuyen el nivel de glucosa en la sangre, mientras que la comida lo aumenta. Para prevenir las reacciones de hipoglicemia, se debe saber qué es lo que causa las reacciones de glucosa baja en la sangre y cuándo se está más propenso a que ocurra. 


NP

El síndrome del colon irritable suele ser crónico y dura toda la vida

Durante aproximadamente el último año, creo que a menudo he tenido estreñimiento o diarrea, con uno que otro día “normal” por aquí y por allí. Una amiga que padece el síndrome del colon irritable sugirió que me realice las pruebas, aunque mis síntomas no sean tan graves como los de ella. ¿Sería recomendable ir al médico debido a mis síntomas?
RESPUESTA:
El síndrome del colon irritable efectivamente puede provocar los síntomas que usted describe, aunque otras enfermedades también pueden desencadenarlos. Valdría la pena acudir al médico para consultar acerca de los síntomas. Si bien por ahora no existe un análisis específico para diagnosticar el síndrome del colon irritable, el médico puede decidir si es necesario realizar más estudios para descartar otros trastornos.

El síndrome del colon irritable es un trastorno que afecta a los intestinos. A pesar de no ser clara la causa del síndrome del colon irritable, parece que varios factores desempeñan una función en su desarrollo. Las paredes intestinales están recubiertas por capas musculares que se contraen y relajan a ritmo coordinado a medida que movilizan la comida (que luego se convierte en desecho) por todo el tracto intestinal, desde el estómago hasta el recto. Cuando una persona presenta el síndrome del colon irritable, las contracciones posiblemente son más fuertes y duran más tiempo de lo normal, lo que puede conducir a dolor abdominal o molestias a medida que la comida, los gases y las heces atraviesan el tracto gastrointestinal. El síndrome del colon irritable también se vincula con irregularidad intestinal, que a veces es de diarrea y en otras, de estreñimiento. Los síntomas comunes que se relacionan con esto son de flatulencia y distensión abdominal.

El síndrome del colon irritable puede presentarse tanto en adultos como en niños. No obstante, esta afección generalmente empieza en la década de los veinte años y tiende a afectar con un poco más de frecuencia a las mujeres que a los hombres. Los síntomas exactos del síndrome del colon irritable y la gravedad de los mismos varían de una persona a otra. En la mayoría de personas diagnosticadas con síndrome del colon irritable, a pesar de que los síntomas puedan aparecer y desaparecer, la afección es crónica y dura toda la vida. Los cálculos plantean que la afección está presente en alrededor de 10 a 15 por ciento de la población de Estado Unidos.

La evaluación del síndrome del colon irritable normalmente implica realizar una valoración integral de los síntomas y del historial médico, conjuntamente con un minucioso examen médico. Cuando los síntomas son los típicos del síndrome del colon irritable, por lo general no es necesario realizar más análisis. Sin embargo, dependiendo de la situación, el médico podría recomendar más análisis para descartar otras causas de los síntomas, puesto que existen afecciones que pueden provocar dolor, diarrea y estreñimiento. Eso puede ocurrir cuando los síntomas son fuertes, hay antecedentes familiares de una afección gastrointestinal o la persona presenta otros síntomas que no son propios del síndrome del colon irritable (por ejemplo, sangrado).

El tratamiento del síndrome del colon irritable generalmente se concentra en controlar los síntomas. En las personas que lo padecen de forma leve a moderada, realizar cambios en la alimentación puede hacer una enorme diferencia. Los cambios específicos que se requieran dependen de si hay diarrea, estreñimiento o ambos. Algunas personas con síndrome del colon irritable dicen que les resulta provechoso trabajar con un especialista en dietética a fin de identificar alimentos sanos que no desencadenen síntomas. En los casos más fuertes del síndrome del colon irritable, varios medicamentos de venta libre o bajo prescripción pueden ayudar a reducir los síntomas.

Si usted cree que los síntomas interfieren con sus actividades cotidianas, haga una cita con el médico para revisar la afección y decidir cuáles son los siguientes pasos. Si el diagnóstico es de síndrome del colon irritable, es muy probable que existan terapias para aliviar las molestias y ayudarle a sentirse mejor.

Dra. Yuri Saito, Gastroenterología y Hepatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota

Hipoglicemia: Complicación que puede y debe ser evitada en pacientes con diabetes

La preocupación principal en el tratamiento de los pacientes diabéticos es normalizar la alta concentración de glucosa en la sangre, pero la concentración debajo de lo normal (denominada hipoglicemia) provoca dificultades para la irrigación sanguínea, lo que origina el daño en diversos órganos y tejidos. Lo que no debe olvidarse es que llegar a niveles muy bajos de azúcar puede resultar tanto o más peligroso que un exceso.
Aunque el descenso drástico de la glicemia no es exclusivo de los pacientes con diabetes, estos sí tienen mayortendencia a presentarlo, debido a múltiples factores de riesgos. El endocrinólogo Franklin Ablan, detalló que la hipoglicemia se constata cuando el nivel de azúcar (glucosa) está por debajo de los 70 miligramos por decilitro. Cuando no hay suficiente glucosa, el cuerpo de la persona no se provee de suficiente energía para realizar sus labores.

Expuso el especialista que en el tratamiento de los pacientes con diabetes, se debe tener especial cuidado en la dosificación de los medicamentos y particularmente cuando estas combinaciones incluyen hipoglicemiantes orales e insulina. La omisión o saltar comidas por falta de horarios regulares, también son causas del descenso de la glucosa.

“Otro factor relacionado es el ejercicio intenso sin comer, o con la insuficiente cantidad de calorías ingeridas. Esto se presenta por no llevar una merienda para complementar con alimento ese consumo de calorías por ejercicio; u omitir los alimentos conteniendo carbohidratos total o parcialmente”, agregó el consultor honorario y docente del Servicio de Endocrinología del Hospital Vargas de Caracas.

La edad del paciente así como el tiempo de evolución de la diabetes son factores de riesgo adicionales que aumentan la probabilidad de tener hipoglicemia. Medicamentos para el tratamiento de otros procesos que acompañan o no a la diabetes, tales como antiinflamatorios, antibióticos y algunos antihipertensivos, pueden tener interacciones con los remedios para normalizar la glucemia y conducir a hipoglicemia. La presencia de insuficiencia renal moderada o severa es un factor de riesgo también considerada por los especialistas. La toma de bebidas, puede conducir a severa hipoglicemia. “El consumo de alcohol, en presencia del tratamiento sin haber ingerido alimentos antes y durante la toma de bebidas, puede conducir a severa hipoglicemia que requerirá asistencia médica para su recuperación”, señaló Ablan.

Síntomas y tratamiento

Una reacción de glucosa baja en la sangre puede ser muy desagradable. Los síntomas de la hipoglicemia están clasificados en leve, moderado y severo, siendo este último el momento cuando se requiere la intervención de otra persona para lograr la recuperación del paciente. Los síntomas de la hipoglicemia más sutil son hambre repentina, mareo, temblor, nerviosismo, entumecimiento, palpitaciones, somnolencia y cansancio, sudoración y hormigueo en la boca o en los labios.

Dentro de las acciones para prevenir la hipoglicemia está brindar toda la información al paciente diabético y a sus familiares para reconocerla y tratarla. En caso de un episodio severo en el que una persona pierda la conciencia se aconseja pedir ayuda médica lo antes posible y evitar darle a ingerir algún alimento líquido o sólido, pues se corre el riesgo de complicar la recuperación.

Refirió el doctor Ablan, que actualmente el grupo de fármacos llamados gliptinas o inhibidores de la enzima natural DPP IV, por su mecanismo de acción no se presenta la hipoglicemia cuando se usan solos o combinados con la metformina (antidiabético oral). “Entre estos tenemos la vildagliptina, la cual es útil en el control, tanto como terapia única, en algunos casos, o más frecuentemente en combinación con metformina, o con otros medicamentos, incluyendo las sulfonilureas y la insulina”, agregó.

Insistió el especialista que en las combinaciones de medicamentos se debe tener especial cuidado en la dosificación, para minimizar la frecuencia de hipoglicemia.

En conclusión hay que tener en cuenta que la insulina y el ejercicio disminuyen el nivel de glucosa en la sangre, mientras que la comida lo aumenta. Para prevenir las reacciones de hipoglicemia, se debe saber qué es lo que causa las reacciones de glucosa baja en la sangre y cuándo se está más propenso a que ocurra. NP

EA

Científicos descubren cómo la grasa 'mala' se puede convertir en grasa 'buena'

La grasa blanca malsana se puede convertir en grasa marrón que quema calorías, informan unos investigadores.
Encontrar una forma de quemar calorías sin tener que aumentar los niveles de actividad física podría resultar esencial en la lucha contra la obesidad y los problemas de salud que provoca, según los investigadores de la Rama Médica de la Universidad de Texas, en Galveston.

Estudios anteriores han mostrado que cuando la grasa marrón se "activa" en las personas, aumenta el metabolismo y reduce los niveles de azúcar en sangre.

Este estudio encontró que la grasa blanca de las personas se puede convertir en grasa marrón, pero solo tras un estrés grave y prolongado que provoque la liberación de adrenalina. En específico, el cambio de grasa blanca a marrón se encontró en pacientes que sufrieron quemaduras graves en más o menos la mitad del cuerpo.
El estudio aparece en la edición del 4 de agosto de la revista Cell Metabolism.

"Nuestro estudio ofrece una prueba de que el concepto de hacer que la grasa blanca se convierta en marrón es posible en los humanos. 

El próximo paso es identificar los mecanismos subyacentes de este efecto y desarrollar medicamentos que imiten el efecto inducido por las quemaduras", planteó el autor del estudio, Labros Sidossis, profesor de medicina interna de la Rama Médica de la Universidad de Texas, en un comunicado de prensa de la universidad.

FUENTE: University of Texas Medical Branch at Galveston, news release, Aug. 4, 2015

La enfermedad cardiaca y el Alzheimer están vinculados por factores de riesgo en común

Un estudio encuentra que la diabetes, el tabaquismo y la obesidad también afectan a áreas del cerebro asociadas con la memoria
Algunos factores de riesgo de la enfermedad cardiaca también podrían vincularse con el Alzheimer y otros tipos de demencia, informa un estudio reciente.

"Ya sabemos que los factores de riesgo vasculares dañan al cerebro y pueden resultar en deterioro cognitivo [mental]", comentó el autor líder del estudio, el Dr. Kevin King, en un comunicado de prensa de la revista Radiology.

"Nuestros hallazgos nos dan una idea más concreta sobre la relación entre factores de riesgo vascular específicos y la salud del cerebro", afirmó King, profesor asistente de radiología de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles.

El estudio aparece en la edición del 28 de julio de la revista.

Investigaciones anteriores han asociado los factores de riesgo cardiaco y el declive mental, pero este estudio se enfocó en factores de riesgo específicos y tres estructuras cerebrales (el hipocampo, el precúneo y la corteza cingulada posterior) que tienen que ver con la memoria.

El análisis de los datos de más de 1,600 adultos del Estudio cardiaco de Dallas mostró que el uso de alcohol y la diabetes se asociaban con un volumen cerebral total más pequeño. Fumar y la obesidad, por otro lado, se asociaron con un volumen reducido en la corteza cingulada posterior, que tiene que ver con la recuperación de los recuerdos, y la conducta emocional y social.

El consumo de alcohol y fumar se vincularon con un volumen reducido en el hipocampo, y la obesidad y los niveles altos de azúcar en sangre en ayunas se asociaron con una reducción en el tamaño del precúneo, según el estudio.

Los hallazgos también sugieren que un tamaño reducido en el hipocampo y el precúneo podrían ser indicadores tempranos de declive mental en las personas a partir de los 50 años, mientras que un tamaño reducido en la corteza cingulada posterior es un mejor predictor del deterioro mental en las personas menores de 50 años.

"Actualmente no tenemos tratamientos efectivos para la enfermedad de Alzheimer, de manera que nos concentramos en la prevención", planteó King.

"En el futuro, quizá podamos ofrecer a los pacientes información útil y sobre la que se pueda actuar acerca del impacto que distintos factores de riesgo podrían tener sobre la salud del cerebro durante las imágenes clínicas de rutina", explicó. "Y dado que no se necesitan equipos de imágenes especiales, hay un gran potencial para proveer este servicio en muchos centros".

Artículo por HealthDay, traducido por Hola Doctor
FUENTE: Radiology, news release, July 28, 2015