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La falta de sueño duplica las hospitalizaciones en pacientes con insuficiencia cardiaca

La falta de sueño duplica las hospitalizaciones en pacientes con insuficiencia cardiaca, según un nuevo estudio realizado con cerca de 500 pacientes que se presenta este sábado en EuroHeartCare 2014, la reunión oficial del Consejo de Enfermería Cardiovascular y Profesiones Afines de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra desde el viernes en Stavanger, Noruega.

"El sueño es importante para todos y todos tenemos que dormir para sentirnos bien. Sabemos que los problemas del sueño son comunes entre los pacientes con insuficiencia cardiaca, pero hasta ahora no había datos sobre si la falta de sueño persiste en el tiempo y cómo se relaciona con las hospitalizaciones", señala el primer autor del estudio, Peter Johansson, enfermero especializado en insuficiencia cardiaca en el Hospital Universitario de Linköping, en Suecia.

En este sentido, explica que este estudio muestra que algunos pacientes con insuficiencia cardiaca tienen problemas crónicos de sueño y que esto supone más del doble el riesgo de hospitalizaciones imprevistas. "Tenemos que preguntar a todos nuestros pacientes con insuficiencia cardiaca si duermen bien y si no, averiguar por qué", aconseja.

El trabajo incluyó a 499 pacientes hospitalizados por insuficiencia cardiaca que participaron en un estudio coordinado de evaluación de los resultados del asesoramiento y la orientación en la insuficiencia cardiaca, llamado 'COACH'. Durante la primera hospitalización, se obtuvo información sobre el funcionamiento físico, la salud mental y el sueño y, tras un año, los investigadores registraron el número y la causa de hospitalizaciones no planificadas durante el periodo de seguimiento y evaluaron de nuevo el sueño.

Los científicos encontraron que 215 pacientes (el 43 por ciento) tenían problemas de sueño en el momento del alta de la hospitalización inicial y casi un tercio (30 por ciento) continuó con ellos a los 12 meses. Los enfermos con problemas continuos de sueño eran dos veces más propensos a ser hospitalizados durante el periodo de seguimiento que aquellos sin problemas de sueño.

El riesgo fue el doble para todas las causas de hospitalizaciones y para las cardiovasculares en concreto. Los resultados se ajustaron por factores de salud física y mental para asegurarse de que la asociación era real. De los 284 pacientes sin problemas de sueño en el momento del alta de la primera hospitalización, el 14 por ciento desarrolló una alteración del sueño durante el periodo de seguimiento.

"Nuestro hallazgo de que la falta de sueño constante conduce al doble de hospitalizaciones en pacientes con insuficiencia cardiaca subraya el impacto que el sueño puede tener sobre la salud. En Suecia, generalmente no preguntamos a nuestros pacientes con insuficiencia cardiaca sobre el sueño y este estudio muestra que deberíamos hacerlo. Si los pacientes dicen que su sueño es pobre, puede ser una señal de advertencia para investigar las razones", resalta Johansson.

"Los pacientes pueden tener una mala higiene del sueño, lo que significa que hacen cosas que les impiden pasar una buena noche de sueño reparador. Entre éstas, se incluyen el consumo de café o el exceso de alcohol a altas horas de la noche, una habitación que es demasiado caliente o demasiado fría o mantener conversaciones desagradables antes de irse a dormir", argumenta este experto.

Y continúa: "Los pacientes deben tener expectativas realistas. Una noche de mal sueño es poco probable que sea un motivo de preocupación y los patrones de sueño cambian de forma natural con la edad, pero los pacientes que dicen que constantemente tienen falta de sueño, se lo deberían tomar en serio. Para ayudar a los pacientes, los profesionales de la salud, por ejemplo, pueden revisar sus medicamentos o enviarles a un laboratorio del sueño durante una investigación de la apnea del sueño".

Hay una serie de posibles explicaciones para la asociación observada entre la falta de sueño y el aumento de las hospitalizaciones en pacientes con insuficiencia cardiaca. Estudios previos han demostrado que dormir poco puede aumentar la actividad inflamatoria y los niveles de las hormonas del estrés, las cuales aceleran la progresión de la insuficiencia cardiaca, además de que se sabe que la falta de sueño está relacionada con trastornos psicológicos y podría ser que estos pacientes se preocupen más por los cambios en su salud y sean más propensos a visitar el hospital.

"La falta de sueño puede por sí misma llevar a empeorar la insuficiencia cardiaca y aumentar las hospitalizaciones. Alternativamente, podría ser una señal de que los pacientes tienen otros problemas, como apnea del sueño o trastornos psicológicos que les mantienen despiertos. A todos los pacientes con insuficiencia cardiaca se les debe preguntar sobre su sueño, de modo que si hay un problema podemos saber qué es y proporcionar el tratamiento", concluye Johansson.

Europapress

Legumbres contra el colesterol

La ingesta de una porción al día de alubias, guisantes, garbanzos o lentejas puede reducir significativamente el colesterol 'malo' y, por tanto, el riesgo de enfermedad cardiovascular, según concluye un nuevo estudio, dirigido por el doctor John Sievenpiper, del Centro de Nutrición Clínica y Modificación de Factores de Riesgo del Hospital St. Michael, en Canadá, y publicado este lunes en 'Canadian Medical Association Journal'.

MADRID.- Sievenpiper explica que al comer una porción al día de legumbres, la gente podría reducir en un 5 por ciento su colesterol LDL ("colesterol malo") y que esto se traduciría en una disminunición de entre un 5 y un 6 por ciento del riesgo de enfermedad cardiovascular, la principal causa de muerte en Estados Unidos.

Una porción de legumbres es unos 130 gramos o tres cuartos de taza, pero los norteamericanos comen una media de menos de la mitad de una porción al día. Las legumbres poseen un índice glucémico bajo, lo que significa que son alimentos que se descomponen lentamente, y tienden a reducir o desplazar a las proteínas animales, además de a las grasas "malas" como las grasas trans, en un plato o una comida.

"Tenemos un montón de espacio en nuestra dieta para aumentar la ingesta de legumbres con el fin de obtener beneficios cardiovasculares", señala Sievenpiper. "Las legumbres ya desempeñan un papel importante en muchas cocinas tradicionales, incluyendo la del Mediterráneo y del sur de Asia. Además, son de bajo costo. Dado que muchas legumbres se cultivan en América del Norte, es también una oportunidad comprarlas en la zona y apoyar a los agricultores", añade.

El metaanálisis del doctor Sievenpiper revisó 26 ensayos controlados aleatorios que incluyeron a 1.037 personas. Los hombres registraron una mayor reducción en el colesterol LDL en comparación con las mujeres, tal vez porque sus dietas son más pobres y sus niveles de colesterol, más altos, de forma que se benefician más marcadamente de una dieta más saludable. Algunos de los participantes del estudio informaron de malestar estomacal, como hinchazón, gases, diarrea o estreñimiento, pero estos síntomas se calmaron en el transcurso del estudio.

(EUROPA PRESS)

Descubren proteína que puede iniciar Parkinson

  • La proteína en cuestión es la "a-sinucleína", que los investigadores extrajeron de cerebros de pacientes muertos con Parkinson.
Barcelona, España.- Investigadores españoles descubrieron una proteina humana en personas muertas con Parkinson que, en ratones y primates, inicia y extiende el proceso neurodegenerativo de esa enfermedad.

El instituto de investigación del Hospital del Vall d'Hebrón, en Barcelona, informó hoy de este descubrimiento y aseguró que podría abrir la posibilidad de detener la progresión del Parkinson, ya que permitirá desarrollar nuevos tratamientos para bloquear la expresión, la conversión patológica y la transmisión de la proteína.

La proteína en cuestión es la "a-sinucleína", que los investigadores extrajeron de cerebros de pacientes muertos con Parkinson.

Cuatro meses después de inyectarla en ratones y nueve meses después de hacerlo en monos, los animales comenzaron a mostrar síntomas de la enfermedad.

Los roedores y los primates también presentaron después la proteína en otras áreas del cerebro, una extensión similar, según los investigadores, a la que se observa en el cerebro de los humanos tras varios años de evolución de la enfermedad.

Tras el Alzheimer, el Parkinson es la segunda enfermedad degenerativa más frecuente. La pérdida progresiva de neuronas que producen dopamina en una región cerebral conduce a los síntomas motores típicos que se aprecian en los pacientes que la sufren, entre ellos rigidez muscular, temblores y lentitud en los movimientos.

En el estudio, liderado por los investigadores del Vall d'Hebron, participaron también científicos de las universidades españolas de Navarra y Valencia, así como de la Burdeos (Francia). Ha sido publicado en la revista "Annals of Neurology".

DPA

Grasas trans: por qué son peligrosas y en qué tipo de alimentos se encuentran

Salvo excepciones, las etiquetas no suelen declarar su contenido en AGT, lo que dificulta su identificación. Precocinados, bollería industrial, galletas, fritos, palomitas para microondas... algunos ejemplos de alimentos con este tipo de ácidos grasos. 

Destacan las galletas rellenas de chocolate, la bollería infantil y los cereales con chocolate. Suelen ocupar el espacio de las grasas saturadas, confunden a nuestro organismo que, además, no es capaz de sintetizarlas. También alteran el equilibrio del colesterol sanguíneo.
Que el consumo elevado de grasas trans (ácidos grasos conocidos también por las siglas AGT) es nocivo para la salud es conocido, pero quizá no lo sea tanto el tipo de alimentos donde se encuentran y qué peligros exactos conlleva una ingesta descontrolada de las mismas. 

Los AGT son un tipo de ácidos grasos con una configuración especial, que pueden producirse tanto de forma natural (fermentación en el rumen de los rumiantes), y que encontramos en cárnicos o lácteos, como mediante determinados procesos de hidrogenación llevados a cabo por la industria alimentaria. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) consideró en 2010 que el efecto negativo de los AGT sobre los lípidos sanguíneos es similar tanto si provienen de alimentos naturales, como si lo hacen de alimentos procesados. 

No obstante, mientras que está bien establecido que la ingesta de AGT de alimentos transformados se asocia a un incremento en el riesgo cardiovascular, las actuales pruebas científicas no permiten determinar si este efecto se produce con AGT de origen natural, como explican desde Eroski Consumer. ¿En qué tipo de alimentos se encuentran? La mayoría de los AGT presentes en los alimentos se genera mediante la hidrogenación, un proceso que permite obtener grasas semisólidas con características interesantes para la elaboración de alimentos, pero que a su vez despiertan gran preocupación en el ámbito sanitario. 

Aunque muchos fabricantes de alimentos han reducido la presencia de AGT, todavía es posible ingerir altas cantidades de estas sustancias, tal y como mostraron Stender y colaboradores en la revista BMJ Open en septiembre de 2012. Salvo excepciones, las etiquetas no suelen declarar su contenido en AGT, lo que dificulta su identificación.
Una pista para detectar los AGT consiste en revisar si la etiqueta del producto detalla que contiene grasas "parcialmente hidrogenadas". En tal caso es casi seguro que tendrá también AGT. La siguiente lista, elaborada en base a datos aportados por la Academia de Nutrición y Dietética y la Asociación Británica de Dietética, apunta dónde es posible que se "escondan" hoy los AGT: Bollería industrial. Comida para llevar. Cremas. Comida rápida o fast food. Fritos.Galletas o pasteles. Palomitas de maíz para el microondas. Pastelería. Patatas fritas de bolsa u otros aperitivos similares. Pizza congelada. Postres o helados. Precocinados (empanadas, croquetas, etc.). 

El Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), por su parte, detalló en 2010 que de entre los alimentos más arriesgados por su contenido en AGT destacan las galletas rellenas de chocolate, la bollería infantil y los cereales con chocolate. ¿Por qué son peligrosas? La configuración de los AGT es muy similar a la de los ácidos grasos saturados. Estos últimos, pese a que no es preciso ingerirlos a través de la dieta, son necesarios en el ser humano, ya que, entre otras funciones, protegen a las células de la oxidación, y es por ello que tenemos mecanismos para sintetizarlos. Sin embargo, los AGT no son en absoluto necesarios: nuestro cuerpo no los sintetiza y su ingesta está desaconsejada. ¿Por qué? 

En primer lugar, porque aparentan ser algo que no son: la configuración de los AGT es similar a la de los ácidos grasos saturados, y ahí radica uno de los problemas asociados a su consumo. Nuestro organismo los "confunde" y los incorpora en las membranas biológicas de las células, en el lugar donde irían los saturados. Ello altera la permeabilidad de la célula y hace que se oxide con más facilidad (proceso relacionado con el envejecimiento celular). Se podría comparar con utilizar en verano una crema solar que, en vez de proteger de los rayos ultravioleta perjudiciales, hiciera que fuera más fácil que estos quemasen nuestra piel.

Pero además, los AGT, una vez ingeridos, alteran el equilibrio del colesterol sanguíneo: entre otros efectos adversos, disminuyen las concentraciones de colesterol HDL (conocido como "colesterol bueno"). La EFSA considera que una alta ingesta de AGT se relaciona de manera "consistente" con un mayor riesgo de enfermedad coronaria.

Fuente: 20minutos.es/