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Un futuro fármaco en investigación podría ser la clave para detener el crecimiento del tumor

  • El truco típico de ladrón de deslizar una tarjeta de crédito por el pestillo para forzar una puerta es la fórmula que buscancientíficos del Instituto de Investigación Scripps (TSRI, por sus siglas en inglés), en La Jolla, California, Estados Unidos, para intentar interrumpir la función de MYC, un regulador de cáncer que se cree que es "no medicable".
Y al parecer lo han logrado ya que han descubierto que una molécula que desarrollaron con una función similar a la de la tarjeta de crédito entra y rompe las interacciones críticas entre MYC y su pareja de unión.

Los resultados de esta investigación, publicados esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', muestran también que el candidato a fármaco puede detener el crecimiento de tumores en modelos animales. MYC es un factor de transcripción, lo que significa que controla la expresión génica, por lo que, cuando MYC se sobreexpresa o amplifica, continúa la expresión no regulada de genes implicados en la proliferación celular, un paso clave en el crecimiento del cáncer.

MYC está involucrado en la mayoría de los tipos de cáncer, como el linfoma de Burkitt, un cáncer de rápido crecimiento que tiende a atacar a los niños, pero durante años, ha desafiado a los investigadores que trataban de interrumpir su actividad en las células del cáncer. Los científicos suelen diseñar medicamentos determinando la estructura de una molécula relacionada con la enfermedad y encontrando puntos débiles a los que atacar para interferir en la función de la molécula, pero MYC es diferente.

"A temperatura ambiente o la temperatura del cuerpo, MYC sin ninguna pareja de unión está sin rumbo y en constante cambio", describe Jonathan Ross Hart, coautor del estudio y científico en el laboratorio Vogt en TSRI. Así que en lugar de diseñar un compuesto especialmente para orientar la estructura de MYC, estos expertos evaluaron una serie de compuestos de una biblioteca desarrollada por el coautor Kim Janda, que él llama "tarjetas de crédito", para ver si alguno podría perturbar las interacciones entre MYC y otras proteínas importantes en la proliferación celular.

De esta forma, los investigadores identificaron una pequeña molécula llamada KJ-Pyr-9. Para investigarla más a fondo, estos expertos realizaron pruebas adicionales utilizando líneas celulares y modelos de roedores y encontraron que las células que dependen de MYC mueren si se tratan con KJ-Pyr-9 y que, de hecho, una dosis de KJ-Pyr-9 hizo parecer como si MYC no estuviera allí en absoluto.

Además, cuando los ratones con tumores dependientes de MYC recibieron KJ-Pyr-9, no crecieron después de 31 días en comparación con el crecimiento tumoral significativo en ratones no tratados. Janda, director del 'Worm Institute for Research & Medicine' (WIRM) de TSRI espera que una investigación más amplia revele exactamente cómo KJ-Pyr-9 interactúa con MYC y cómo el compuesto puede alcanzar más eficazmente las células tumorales.

Fuente: Europapress

Las personas de raza negra y las mujeres tienen más factores de riesgo de enfermedad cardiovascular

  • El impacto de los principales factores de riesgo cardiovascular combinados es mayor en las mujeres que en los hombres y en los de raza negra que en los blancos. Aunque la brecha de género se puede estar estrechando, las diferencias por raza pueden estar aumentando, según concluye un nuevo estudio que se publica en 'Circulation: Journal of the American Heart Association'.
"Nos hemos estado dirigiendo a los factores de riesgo tradicionales en las campañas de salud pública desde hace muchos años", afirma Susan Cheng, autora principal del estudio y profesora asistente de Medicina del Hospital Brigham y de Mujeres de Boston, en Massachusetts, Estados Unidos. "Queríamos mirar si lo hemos estado haciendo bien todo este tiempomanteniendo estos factores de riesgo como causantes de enfermedades cardiacas y vasculares, tanto evitando que se produzcan como minimizando sus efectos cuando ocurren", añade.

Los investigadores estudiaron cambios en el riesgo atribuible poblacional (PAR, por sus siglas en inglés) para los cinco principales factores de riesgo cardiovascular modificables: colesterol alto, tabaquismo, presión arterial alta,obesidad y diabetes. El PAR es una medida que considera cómo de común es un factor de riesgo y en qué medida aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares en el futuro.

Los científicos examinaron los datos de 13.541 personas (56 por ciento mujeres y 26 por ciento negros) en el 'Atherosclerosis Risk in Communities study'. Los participantesasistieron a controles durante cuatro periodos (1987-1989, 1990-1992, 1993-1995 o 1996-1998), cuando tenían entre 52 y 66 años de edad y estaban libres de enfermedad cardiovascular, de forma que los científicos evaluaron sus factores de riesgo y calcularon la contribución de cada factor de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular en los siguientes diez años.

El PAR combinado para los cinco principales factores de riesgo se mantuvo igual en los negros pero disminuyó en los blancos. La contribución de la diabetes en la enfermedad cardiovascular es mayor en las mujeres que en los hombres y más de dos veces más elevada en los negros que en los blancos, además de que la aportación de la presión arterial alta a la enfermedad cardiovascular es superior en las mujeres que en los hombres y mayor en los negros que en los blancos.

La carga de la obesidad en la enfermedad cardiovascular se ha mantenido en el mismo nivel con el tiempo. Los investigadores hacen hincapié en que, a pesar de los valores PAR comparativamente más bajos, la importancia de la obesidad como factor de riesgo puede verse en los últimos años y podría darse a través de su efecto mediador sobre la diabetes. La contribución del consumo de tabaco y el colesterol alto parece haber caído en los últimos años.

"Nuestros resultados no sugieren que un factor de riesgo como el tabaquismo se ha convertido en algo menos peligroso sino que están fumando menos personas --apunta Cheng--. De hecho, en los fumadores actuales el riesgo de enfermedades cardiacas y vasculares ha ido realmente en aumento, posiblemente debido a que siguen con el hábito los fumadores que consumen más cigarrillos o presentan factores de riesgo adicionales".

Mejoras en la conciencia y los tratamientos para el colesterol alto, tales como cambios en la dieta y el tratamiento con estatinas, probablemente influyen en la reducción de este factor de riesgo, según los investigadores. "Como sabemos, las estatinas no sólo tratan anormalidades del colesterol, sino que reducen la inflamación y tienen otros efectos protectores", añade Cheng.


Fuente: Infosalus

Confirmado el vínculo entre la falta de vitamina D y el riesgo de demencia y Alzheimer

  • La deficiencia de vitamina D se asocia con un riesgo significativamente mayor de demencia y enfermedad de Alzheimer en las personas mayores, según un sólido estudio liderado por expertos de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, en colaboración con científicos del Hospital Universitario de Angers y las universidades norteamericanas Internacional de Florida, de Columbia, de Washington, Pittsburg y de Michigan.
El equipo analizó ancianos estadounidenses que participaron en el Estudio de Salud Cardiovascular y descubrieron que los adultos que eran moderadamente deficientes en vitamina D poseían un 53 por ciento más de riesgo de desarrollar demencia de cualquier tipo, elevándose el riesgo al 125 por ciento en los que eran muy deficientes.

Resultados similares se registraron para la enfermedad de Alzheimer, con los miembros del grupo moderadamente deficientes siendo un 69 por ciento más propensos a desarrollar este tipo de demencia, aumentando hasta un 122 ciento el riesgo en aquellos con deficiencia grave.

El estudio, financiado en parte por la Asociación de Alzheimer y publicado este miércoles en la edición digital de 'Neurology', analizó a 1.658 adultos de 65 años y más que eran capaces de caminar sin ayuda y estaban libres de demencia, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares al inicio del análisis. Se siguió a los participantes durante seis años para ver si desarrollaban Alzheimer u otras formas de demencia.

Los autores esperaban encontrar una asociación entre los niveles bajos de vitamina D y el riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer, pero los resultados fueron, a su juicio, sorprendentes, al detectar que la relación era dos veces más fuertes que lo que se había previsto. Los expertos creen ahora necesario realizar ensayos clínicos para determinar si el consumo de alimentos como el pescado azul o tomar suplementos de vitamina D pueden retrasar o incluso prevenir la aparición de Alzheimer y demencia.

La demencia es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, con 44 millones de casos en todo el mundo, un número que se triplicará para el año 2050 como consecuencia del envejecimiento acelerado de la población. Se cree que mil millones de personas en todo el mundo tienen niveles bajos de vitamina D y muchos adultos mayores pueden experimentar un empeoramiento de la salud como resultado de ello.

Esta investigación es, según sus autores, el primer estudio a gran escala en analizar la relación entre la vitamina D y el riesgo de demencia en el que el diagnóstico fue realizado por un equipo multidisciplinar de expertos, utilizando una amplia gama de información, incluyendo la neuroimagen.

La investigación anterior estableció que las personas con niveles bajos de vitamina D son más propensas a seguir teniendo problemas cognitivos, pero este estudio confirma que esto se traduce en un incremento sustancial en el riesgo de enfermedad de Alzheimer y demencia.

La vitamina D proviene de tres fuentes principales: la exposición de la piel a la luz solar, alimentos como el pescado azul y suplementos alimenticios. La piel de las personas mayores puede ser menos eficiente a la hora de convertir la luz solar en vitamina D, lo que las hace más propensas a estar carentes de vitamina D y depender de otras fuentes. En muchos países, la cantidad de radiación UVB en invierno es demasiado baja para permitir la producción de vitamina D.

El estudio también encontró evidencia de que hay un umbral del nivel de vitamina D que circula en el torrente sanguíneo por debajo del cual aumenta el riesgo de desarrollar demencia y enfermedad de Alzheimer. El equipo tenía anteriormente la hipótesis de que esto podría estar en entre 25 a 50 nmol/L y sus nuevos hallazgos confirman que los niveles de vitamina D por encima de 50 nmol/L están más fuertemente asociados con una buena salud cerebral.

Fuente: Infosalus

El mango puede ayudar a tonificar el corazón, eliminar toxinas y luchar contra la anemia o el asma

  • El mango puede ayudar a tonificar el corazón, eliminar toxinas y luchar contra la anemia, el asma o la artritis, según informa la red social 'Mis Recetas Cookpad', que ha recordado que esta fruta, aunque es originaria de Asia, se produce también en Andalucía y Canarias.
Además, tal y como explica, combate el estreñimiento gracias a su alto contenido en fibra, mejora la digestión, es buena para el hígado y ayuda a combatir el calor gracias a que "calma" la sed y restituye la cantidad de electrolitos.

Asimismo, si se consume junto a zanahorias, puede mejorar la sequedad y el ardor de los ojos y, gracias a su contenido en vitamina A, ayuda a evitar la ceguera nocturna y la del embarazo.

"Debido a su composición, podemos hacer jarabes naturales con mango, ya que es un excelente antitusivo, expectorante y ayuda a combatir la tos seca. También, gracias a su alto aporte de potasio, el mango es el mejor aliado para recuperarnos tras una jornada de playa o ejercicio porque nos ayudará a reponer los fluidos y sales minerales perdidos", zanja.

Fuente: Europapress