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La cirugía no es mejor para el estrechamiento de la columna vertebral, según un estudio

A largo plazo, unos tratamientos más conservadores funcionaron igual de bien para aliviar el dolor de espalda y piernas.
La cirugía y unos tratamientos más conservadores ofrecen resultados similares a largo plazo a las personas que sufren de estenosis espinal, sugiere un estudio reciente.

La estenosis espinal es un estrechamiento del canal de la columna que resulta en un dolor en la espalda y en las piernas, y a otros síntomas.

El estudio incluyó a más de 650 pacientes de estenosis espinal que se sometieron a cirugía o a tratamiento no quirúrgico, como la fisioterapia o los fármacos. Durante los primeros años, los pacientes que se sometieron a cirugía tuvieron mejores resultados.

Pero tras ocho años de seguimiento, no hubo diferencias significativas entre los dos grupos en cuanto al dolor, el funcionamiento ni la discapacidad, según el estudio, que aparece en la edición del 15 de enero de la revista Spine.

Tanto la cirugía como el tratamiento más conservador fueron seguros, según los investigadores. De los pacientes que se sometieron a cirugía, el 18 por ciento tuvieron que repetir la cirugía debido a una recurrencia de la estenosis espinal en un plazo de ocho años, señalaron en un comunicado de prensa de la revista el líder del estudio, el Dr. Jon Lurie, y sus colaboradores. Los autores del estudio son del Centro Médico Dartmouth-Hitchcock en Lebanon, New Hampshire.

Los hallazgos ofrecen una información importante a pacientes y a médicos para sopesar los tratamientos para la estenosis espinal, señalaron los investigadores.


FUENTE: Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

El fin del SIDA? Descubren molécula que acaba con el VIH

Durante muchos años, miles de médicos y científicos alrededor de todo el mundo han estado luchando sin descanso contra esta enfermedad, convirtiéndolo sin duda en el mayor desafío de sus vidas. Sin embargo, finalmente, es probable que esta lucha haya llegado a su fin.
Estamos hablando del virus de la inmunodeficiencia humana, comúnmente conocido como VIH, precursor viral del SIDA, un virus evasivo que tiende a mutar constantemente y por esa razón, se convierte rápidamente en inmune a los medicamentos.

Pues bien, el asunto es que un grupo de científicos investigadores de la Universidad Drexel, en Filadelfia (EEUU), han descubierto una forma de evitar la propagación del virus y al mismo tiempo llevarlo a la autodestrucción.

Esto consiste en la aplicación de una molécula conocida como “doble acción Inhibidora Virolítica (DAVEI, por sus siglas en la lengua inglesa)”, la cual, es capaz de destruir todas las células infectadas con VIH sin dañar a las que están saludables.

(Tomado de estodosobretodo.com)

Las personas optimistas poseen corazones más sanos

Avalando hasta cierto punto lo que bastante gente ya intuía, un nuevo estudio demuestra que las personas optimistas tienen el doble de probabilidades de disfrutar de una salud cardiovascular ideal en comparación con las personas pesimistas.
El equipo de Rosalba Hernandez, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, Estados Unidos, ha comprobado, al examinar las asociaciones entre optimismo y salud cardiaca en más de 5.100 adultos, que los individuos con los niveles más altos de optimismo son el doble de propensos a gozar de una salud cardiovascular óptima, en comparación con sus homólogos más pesimistas. Esta asociación sigue siendo significativa incluso después de tener en cuenta las características socio-demográficas y los problemas de salud mental.

Los participantes tenían edades comprendidas entre los 45 y los 84 años. Se tuvo en cuenta su salud mental, niveles de optimismo y salud física.

Se constató que la puntuación total de la persona en la escala de la salud tendía a aumentar en consonancia con el aumento de sus niveles de optimismo. La gente más optimista tenía un 50 y un 76 por ciento más de probabilidades de alcanzar puntuaciones de salud en los niveles intermedios o ideales, respectivamente.

Los optimistas tenían un nivel de azúcar en sangre y uno de colesterol total claramente mejores que los de sus homólogos. También eran más activos físicamente, exhibían índices de masa corporal más saludables y era menos probable que fumaran.

A escala poblacional, incluso esta diferencia moderada en la salud cardiovascular se traduce en una notable reducción en las tasas de muerte prematura. Este fenómeno, que se supone ocurre a través de un mecanismo bioconductual, sugiere que las estrategias de prevención que apunten hacia la modificación del bienestar psicológico, o sea fomentando el optimismo, podrían ser una vía potencial para la mejora de la salud cardiovascular de las personas.

Fuente: noticias de la ciencia

La falta de ejercicio es más letal que la obesidad, según un estudio

Caminar a paso rápido solamente durante 20 minutos al día puede reducir las probabilidades de una muerte temprana, añaden los investigadores.
Ser sedentario podría ser el doble de letal que ser obeso, según sugiere un nuevo estudio.

Sin embargo, incluso un poco de ejercicio (un paseo a paso rápido durante 20 minutos cada día, por ejemplo) es suficiente para reducir el riesgo de muerte temprana hasta un 30 por ciento, añadieron los investigadores británicos.

"Los esfuerzos para animar a que los individuos inactivos realicen un pequeño aumento en la actividad física probablemente tengan unos beneficios significativos para la salud", dijo el autor principal, Ulf Ekelund, investigador científico principal en la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Cambridge.

La reducción del riesgo se observó en personas con un peso normal, con sobrepeso y obesas, dijo Ekelund. "Estimamos que erradicar la inactividad física en la población reduciría hasta el doble de muertes que si se erradicara la obesidad", dijo.

Desde la perspectiva de la salud pública, es tan importante aumentar los niveles de actividad física como lo es reducir los niveles de obesidad, quizá incluso más, añadió.

El estudio aparece en la edición del 14 de enero de la revista American Journal of Clinical Nutrition.

"El mensaje de este estudio es claro y simple: para cualquier peso corporal, pasar de estar inactivo a activo puede reducir de manera sustancial el riesgo de muerte prematura", enfatizó el Dr. David Katz, director del Centro de Prevención e Investigación de la Universidad de Yale.

El estudio es un recordatorio de que estar en forma y delgado es bueno para la salud, señaló. "No se trata de retos dispares, dado que la actividad física que lleva a estar en forma también es un modo de evitar la gordura", señaló Katz.

Para realizar el estudio, Ekelund y sus colaboradores recogieron los datos de 334,000 hombres y mujeres. En un seguimiento promedio de 12 años, midieron la estatura, el peso, la circunferencia de la cintura y los niveles de actividad física reportados por las personas.

El grupo de Ekelund halló que una cantidad moderada de actividad física, en comparación con la no actividad, fue la clave para reducir las probabilidades de una muerte prematura.

Los investigadores estimaron que el ejercicio que quema entre 90 y 110 calorías al día podría reducir el riesgo de una muerte prematura entre un 16 y un 30 por ciento. El mayor efecto del ejercicio moderado se observó en las personas con un peso normal, pero incluso las personas con sobrepeso y obesidad experimentaron un beneficio, señalaron.

Mediante el uso de los datos más recientes de las muertes en Europa, el equipo de Ekelund estimó que 337,000 de las 9.2 millones de muertes de hombres y mujeres europeos estuvieron vinculadas con la obesidad. Sin embargo, el doble de esa cantidad de muertes podrían estar conectadas con la falta de ejercicio.

Samantha Heller, nutricionista clínica y fisióloga del ejercicio en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en la ciudad de Nueva York, dijo que "si se observa el cuerpo humano, se verán las formas raras e irregulares de los huesos y los músculos. Solamente la arquitectura musculoesquelética del cuerpo humano ya muestra que se ha diseñado para moverse".

Las adaptaciones que pasa el cuerpo ante el ejercicio regular son nada menos que "sorprendentes", señaló. El ejercicio aeróbico activa el sistema inmunitario del cuerpo, mejora el funcionamiento mental, aumenta la energía, fortalece los músculos y los huesos, y reduce el riesgo de sufrir enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiacas, el cáncer y la diabetes, comentó.

"Si no nos movemos, no seremos capaces de movernos", dijo Heller. "'Me arrepiento de haber hecho ejercicio hoy' es algo que nunca ha dicho nadie".


FUENTES: Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare