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Hacer ejercicio vigoroso regularmente puede alargar su vida

Si bien cualquier cantidad de ejercicio ofrece beneficios a la salud, un nuevo estudio sugiere que la actividad física rigorosa puede ser clave para aumentar la longevidad.
Un grupo de investigadores australianos halló que las personas de mediana edad en adelante que realizaban al menos un poco de ejercicio de alta intensidad que los hiciera sudar y los dejara sin aire podían reducir sus probabilidades de una muerte temprana hasta en un 13 por ciento.

Los investigadores concluyeron que las recomendaciones de los médicos y los lineamientos de salud pública deberían alentar la participación en algunos tipos vigorosos de ejercicio.

El estudio involucró a más de 204,000 personas de 45 años en adelante a las que se dio seguimiento por más de seis años. Los investigadores compararon a quienes participaron únicamente en actividades moderadas -- como nado ligero, tenis social o tareas del hogar -- con gente que realizó alguna cantidad de actividad vigorosa -- como trotar, aeróbics o tenis competitivo.

Los participantes se dividieron en tres grupos con base en sus niveles de actividad física: quienes no participaban en ninguna actividad vigorosa, quienes dijeron que hasta 30 por ciento de su ejercicio era vigoroso y quienes dijeron que más del 30 por ciento de su ejercicio era vigoroso.

La tasa de mortalidad de quienes dijeron que hasta 30 por ciento de su actividad física era vigorosa fue 9 por ciento menor que la de quienes no reportaron tener actividad vigorosa. El riesgo de muerte se redujo en un 13 por ciento para quienes dijeron que más de 30 por ciento de su ejercicio era vigoroso, según reportaron los autores del estudio.

"Los beneficios de la actividad vigorosa aplicaron a hombres y mujeres de todas las edades y fueron independientes de la cantidad total de tiempo que se pasó siendo activo", dijo el autor del estudio, el Dr. Klaus Gebel, investigador principal en el Centro de Prevención de Enfermedades Crónicas en la Universidad James Cook en Cairns, en un comunicado de prensa de la universidad. "Los resultados indican que sin importar si es obeso o no, o si padece de enfermedad del corazón o diabetes, si logra realizar un poco de actividad vigorosa, eso podría ofrecer beneficios significativos en términos de longevidad".

Los hallazgos se publicaron en línea el 6 de abril en JAMA Internal Medicine.

La mayoría de los lineamientos actuales para la actividad física recomiendan que los adultos realicen 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de ejercicio vigoroso semanalmente. La idea es que dos minutos de actividad moderada equivalen a un minuto de actividad vigorosa.

"Podría no reducirse al simple cambio de dos por uno que es la base los lineamientos actuales", dijo la coautora del estudio, la Dra. Melody Ding, quien es parte de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sídney. "Nuestra investigación indica que alentar las actividades vigorosas podría ayudar a evitar muertes prevenibles a edades tempranas".

Gebel advirtió, sin embargo, que "para las personas con condiciones médicas, para las personas mayores en general y para quienes nunca antes han hecho actividad vigorosa o ejercicio, siempre es importante hablar primero con un médico".

FUENTES: Comunicado de prensa, Universidad James Cook

Más gente está muriendo a causa de enfermedades cardiacas y ataques cerebrales a nivel mundial

El crecimiento en la población y el envejecimiento están detrás de la tendencia; la tasa de mortalidad de hecho está disminuyendo
A pesar de los avances de la medicina, un nuevo estudio muestra que más personas están muriendo a causa de enfermedades cardiacas y ataques cerebrales a nivel mundial que hace un cuarto de siglo debido a que la población mundial está creciendo y envejeciendo.

La buena noticia es que la tasa de mortalidad -- el número de muertes con respecto al tamaño de la población -- cayó en casi todas las regiones del mundo.

La disminución en la tasa de mortalidad es un reflejo de una mejor alimentación, menos tabaquismo y mejoras en la medicina, señaló el Dr. Simon Capewell, profesor de epidemiología clínica en la Universidad de Liverpool en Inglaterra.

Sin embargo, los números siguen siendo demasiado altos, según Capewell, quien no participó en el estudio.

"Muchas de estas muertes son prematuras, lo que quiere decir que están matando a gente menor de 75 años de edad", indicó Capewell. "Noventa por ciento de estas muertes prematuras pueden ser prevenidas y evitadas a través de dietas saludables y cero tabaquismo".

En el estudio, un grupo de investigadores encabezado por el Dr. Gregory Roth, del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud en la Universidad de Washington en Seattle, examinó datos de un análisis mundial de estadísticas de enfermedades de 188 países realizado en 2013. El grupo se concentró en el número de muertes cardíacas y tasas de mortalidad entre 1990 y 2013.

En 1990, 12.3 millones de personas murieron a nivel mundial por enfermedades cardiacas, una categoría cuya definición incluye afecciones como los ataques del corazón, los ataques cerebrales, la cardiopatía reumática y los aneurismas de la aorta, entre otros. El número aumentó a 17.3 millones en 2013, un incremento del 40 por ciento.

El estudio indica que el incremento se debe en gran parte al envejecimiento de la población mundial, si bien el crecimiento de la población es otro factor importante. El número de fallecimiento únicamente disminuyó en Europa Occidental y Europa Central, según hallaron los investigadores.

Las tasas de mortalidad cuentan una historia distinta. Los investigadores indicaron que las tasas de mortalidad por edad cayeron en un 39 por ciento a nivel mundial.

"Las cosas están mejorando", dijo el Dr. Anthony Kim, director médico del Centro de Ataques Cerebrales de UCSF en la Universidad de California, San Francisco. "Las enfermedades cardiacas son la principal causa de muerte en los Estados Unidos, por ejemplo, pero los ataques cerebrales bajaron del número tres al número cuatro hace algunos años y recientemente cayeron al número cinco. Sin embargo, serán necesarios más avances en prevención y tratamiento para reducir el número absoluto de muertes por causas cardiovasculares y por ataques cerebrales de cara al futuro".

El estudio también halló que los países que generaron riqueza a lo largo de los últimos 25 años no necesariamente presenciaron una mejora en cuanto al riesgo de morir por enfermedades cardiacas. En otras palabras, el dinero no siempre significa mejor salud.

"Esto tiene sentido", dijo Capewell, puesto que las personas en los países más ricos sigue teniendo malos hábitos de salud. "Las dietas en los Estados Unidos y Europa siguen siendo terribles: comida chatarra, carne y grasas animales, sodio y azúcar escondidos en la comida chatarra, océanos de bebidas azucaradas que se consumen todos los años", añadió.

Kim señaló a China para remarcar su punto, pues ahí tasas más altas de presión arterial, obesidad y diabetes han llegado junto con el aumento en la riqueza. "La combinación de estas tendencias desfavorables y los efectos del envejecimiento y el crecimiento de la población podrían llevar a que la carga de las enfermedades cardiovasculares se duplique para el 2030," dijo.

Entonces, ¿qué sigue? Según Kim es importante analizar las regiones dentro de los países en lugar de solo ver las naciones en conjunto. Gracias a la urbanización, dijo, dos ciudades grandes en distintos países pueden ser más similares en términos de enfermedades cardiacas que una ciudad urbana y una zona rural dentro del mismo país.

"En los Estados Unidos, por ejemplo, ha habido una disparidad persistente en la carga de las enfermedades cardiovasculares en el sudeste del país, a pesar de descensos dramáticos en las tasas de mortalidad ajustadas a la edad a lo largo del tiempo", explicó Kim.

Capewell solicitó acciones gubernamentales para apoyar las opciones de comida saludable, el fin del tabaquismo y un mínimo de comida chatarra y refrescos. En los Estados Unidos en particular, señaló, el país ha hecho un "gran trabajo" con el control del tabaco y "ahora necesita aplicar las mismas lecciones a la comida: control de azúcar, sodio y grasas animales saturadas".

El estudio se publicó en el número del 2 de abril del New England Journal of Medicine.


Artículo de HealthDay

Descubren terapia basada en anticuerpos para reducir los virus en personas con VIH

Científicos estadounidenses descubirieron una nueva terapia basada en anticuerpos que podría reducir la cantidad de virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) presente en la sangre de una persona infectada, según publica hoy la revista "Nature".
Investigadores de la Universidad de Rockefeller (EEUU) realizaron el primer ensayo en humanos de una nueva generación de los denominados anticuerpos ampliamente neutralizantes, capaces de contrarrestar numerosas cepas del VIH.

En una persona infectada con el VIH existe una lucha entre el virus y el sistema inmunológico, que se defiende de ese agente extraño que ha invadido el organismo, explicó Marina Coaskey, coautora del estudio.

A pesar de que el cuerpo produce anticuerpos para atacar al virus, éste muta constantemente para escapar y logra mantenerse en todo momento unos pasos por delante de los anticuerpos.

Esta nueva investigación encontró que la administración de un anticuerpo potente llamado 3BNC117 puede sorprender al VIH con la guardia baja y reducir su carga viral, relató la investigadora.

Según el estudio, lo más probable es que el 3BNC117, como ocurre con otros antirretrovirales, sea utilizado en combinación con otros anticuerpos o medicamentos para mantener bajo control las infecciones.

EFE

Datos recientes revelan un rápido descenso sin precedentes en las tasas de mortalidad infantil

NUEVA YORK/GINEBRA - Datos recientes publicados en el día de hoy por las Naciones Unidas revelan que las tasas de mortalidad de menores de 5 años han descendido en un 49% en el periodo comprendido entre 1990 y 2013. Pese a que la media del ritmo de descenso anual se ha acelerado, e incluso triplicado en algunos países, este progreso aún está lejos de alcanzar la meta mundial de la reducción de la mortalidad infantil en dos terceras partes para 2015.
Las nuevas estimaciones incluidas en el informe de 2014 Niveles y tendencias en la mortalidad infantil revelan que en 2013 murieron 6,3 millones de niños y niñas menores de 5 años, en su mayor parte por causas prevenibles, cifra que representa un descenso de 200.000 muertes respecto a 2012, pero que, aun así, se sigue traduciendo en 17.000 muertes infantiles cada día.

“Se ha registrado un progreso espectacular y cada vez más rápido en la reducción de la mortalidad en la infancia, y los datos revelan que el éxito es posible incluso en los países que cuentan con pocos recursos”, declaraba Mickey Chopra, jefe de los programas de salud mundial de UNICEF. “Países de todo el mundo están mostrando un creciente interés por garantizar la aplicación de intervenciones probadas, eficaces y rentables con las que poder salvar el mayor número de vidas posible”.

En 2013 murieron durante su primer mes de vida 2,8 millones de bebés, un número que representa cerca del 44% de todas las muertes de menores de 5 años. En torno a dos terceras partes de estas muertes acaecieron en sólo 10 países. Si bien el número de muertes neonatales ha disminuido, el progreso ha sido más lento que el logrado en relación a la tasa general de mortalidad de menores de 5 años.

En junio de este año, la OMS, UNICEF y aliados publicaron el primer plan mundial para prevenir las muertes de recién nacidos y los mortinatos para 2035. El Plan de acción para todos los recién nacidos es un llamamiento a todos los países para que adopten medidas orientadas a prestar servicios de salud básicos y rentables – en especial durante el periodo perinatal, así como para los bebés enfermos o los más pequeños – y a mejorar la calidad de la atención.
“La comunidad mundial se halla en posición de poder poner fin a las muertes maternas, neonatales e infantiles prevenibles en el curso de una generación”, manifestó la Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General en la OMS. “Sabemos lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo. El desafío ahora consiste en pasar de los planes a la acción. Es muy satisfactorio ver que países como la India comienzan a tomar la iniciativa”.

Las principales causas de muerte de menores de 5 años son las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro (17%), la neumonía (15%), las complicaciones en el preparto y el alumbramiento (11%), la diarrea (9%), y el paludismo (7%). La subnutrición origina casi la mitad de todas las muertes de menores de 5 años.

“Para lograr un progreso continuado es fundamental invertir más en unos sistemas de salud que presten servicios de calidad y asequibles a todas las mujeres, niños y niñas que los necesiten”, declaró Olusoji Adeyi, Director de Salud, Nutrición y Población del Grupo del Banco Mundial.

En el informe se destaca que las mejoras más notables en la supervivencia infantil se deben en parte a intervenciones asequibles y basadas en la evidencia para combatir las principales enfermedades infecciosas, por ejemplo, la inmunización, el uso de mosquiteras tratadas con insecticida, los tratamientos de rehidratación contra la diarrea y la administración de suplementos nutricionales y alimentos terapéuticos. Las causas más importantes de mortalidad neonatal – las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro (que ocasionan un 35% de las muertes) o las complicaciones en el parto o en el nacimiento (un 24%) – precisan unas intervenciones sanitarias vinculadas a la protección de la salud materna.

El informe Niveles y tendencias de la mortalidad infantil de 2014 es una publicación anual del Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre Estimaciones de la Mortalidad Infantil, que encabeza UNICEF y en el que participan la Organización Mundial de la Salud, el Grupo del Banco Mundial y la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

Fuente: who.int (OMS)