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Científicos encuentran la forma de 'expulsar' el VIH de las células infectadas

Virólogos estadounidenses encontraron la forma de obligar al VIH a abandonar las células del organismo donde se esconde después de la terapia antirretroviral, utilizando medicamentos contra el cáncer, lo que en el futuro ayudaría a encontrar la clave para luchar contra el sida.
Investigadores de la Universidad de California encontraron una potencial forma de limpiar el organismo de VIH, o al menos reducir significativamente la carga sobre el sistema inmunológico, mediante el estudio de los efectos que tienen diferentes fármacos en las células infectadas, según un estudio publicado en la revista 'PLOS Pathogens'.

Los pacientes con VIH pueden vivir varios años tras la infección gracias a la terapia antirretroviral combinada (TARGA), combinación de fármacos destinada para que el virus no se reproduzca. Dicho tratamiento no elimina el virus, sino que simplemente lo "adormece" y se esconde en otros tejidos a la espera de 'tiempos mejores'.

Según los autores del estudio, es posible despertar al VIH de su 'hibernación' con unacombinación del fármaco PEP005, usado para tratar un tipo de cáncer de piel, y la sustancia JQ1, anticonceptivo masculino, para luego suprimir el virus activo con la ayuda de TARGA.

Un medicamento podría facilitar la expulsión de los cálculos renales

El tamsulosin es particularmente útil con los cálculos más grandes, mientras que los más pequeños podrían salir solos, encuentra un estudio
Los cálculos renales pueden provocar rápidamente un dolor extremo, y expulsar esos cálculos es el objetivo inmediato de los pacientes.

Ahora, un estudio reciente encuentra que el fármaco tamsulosin (Flomax) puede mejorar la expulsión de un cálculo renal grande, pero no de los pequeños.

"Los cálculos pequeños usualmente salen solos, así que no es demasiado sorprendente que la terapia farmacológica no ayudara en este estudio", dijo el Dr. Warren Bromberg, jefe de urología del Hospital de Northern Westchester en Mt. Kisco, Nueva York.

Por otro lado, "cualquier cosa que ayude a expulsar un cálculo grande, que de otra forma llevaría a un dolor prolongado y a una intervención quirúrgica, vale mucho la pena", afirmó Bromberg, que no participó en la nueva investigación.

El estudio fue dirigido por Jeremy Furyk, del Hospital de Townsville en Queensland, Australia. Su equipo encontró que 28 días después de visitar un departamento de emergencias por un cálculo renal de cualquier tamaño, el 87 por ciento de los pacientes tratados con tamsulosin y casi el 82 por ciento de los tratados con un placebo habían expulsado los cálculos renales.

Esa diferencia no se consideró significativa, anotaron los investigadores.

Pero entre los pacientes con cálculos grandes (de entre 5 y 10 milímetros), más o menos el 83 por ciento de los que tomaron tamsulosin expulsaron los cálculos, frente al 61 por ciento de los que recibieron un placebo.

El estudio aparece en la edición en línea del 17 de julio de la revista Annals of Emergency Medicine.

"Los cálculos renales llevan a más de medio millón de estadounidenses al año a los departamentos de emergencias, porque son terriblemente dolorosos", comentó Furyk en un comunicado de prensa de la revista.

"La noticia sobre los cálculos renales pequeños no son positivas, pero el tamsulosin parece ofrecer un beneficio a las desafortunadas personas cuyos cálculos renales son realmente grandes", dijo.

Y "para los pacientes con cálculos renales pequeños, el tiempo parece ser la única cura", planteó Furyk. "Sin embargo, cuando traten a pacientes de cálculos renales grandes, los médicos de emergencias deberían sin duda alguna pensar en el tamsulosin", concluyó.

Bromberg dijo que la introducción de medicamentos en la atención del cálculo renal ha aumentado las tasas de expulsión y reducido el dolor. Otros fármacos de la misma clase que el tamsulosin, como el terazosin y el doxazosin, parecen ser igual de efectivos, anotó Bromberg.

El Dr. David Hoenig, especialista en el tratamiento de los cálculos renales y jefe de urología del Instituto de Urología Arthur Smith de North Shore-LIJ, en New Hyde Park, Nueva York, señaló que cuando los cálculos se atascan en el uréter (el canal entre la vejiga y el riñón) un "dolor extremo" con frecuencia hace que los pacientes acudan a emergencias.

"Muchos cálculos salen solos, siempre que el dolor esté controlado y no haya fiebre, y un periodo de observación a ver si se expulsan de forma espontánea parece razonable", dijo Hoenig. "Pero el seguimiento es esencial, dado que un bloqueo a largo plazo del riñón, si no se trata, puede conducir a daño renal".

FUENTE: Warren Bromberg, M.D., chief, urology division, and co-director, Institute for Robotic and Minimally Invasive Surgery, Northern Westchester Hospital, Mt. Kisco, N.Y; David Hoenig, M.D, chief, urology, Long Island Jewish Medical Center, and the Arthur Smith Institute for Urology, both in New Hyde Park, N.Y ; Annals of Emergency Medicine, news release, July 21, 2015

La enfermedad cardiaca y el Alzheimer están vinculados por factores de riesgo en común

Un estudio encuentra que la diabetes, el tabaquismo y la obesidad también afectan a áreas del cerebro asociadas con la memoria
Algunos factores de riesgo de la enfermedad cardiaca también podrían vincularse con el Alzheimer y otros tipos de demencia, informa un estudio reciente.

"Ya sabemos que los factores de riesgo vasculares dañan al cerebro y pueden resultar en deterioro cognitivo [mental]", comentó el autor líder del estudio, el Dr. Kevin King, en un comunicado de prensa de la revista Radiology.

"Nuestros hallazgos nos dan una idea más concreta sobre la relación entre factores de riesgo vascular específicos y la salud del cerebro", afirmó King, profesor asistente de radiología de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles.

El estudio aparece en la edición del 28 de julio de la revista.

Investigaciones anteriores han asociado los factores de riesgo cardiaco y el declive mental, pero este estudio se enfocó en factores de riesgo específicos y tres estructuras cerebrales (el hipocampo, el precúneo y la corteza cingulada posterior) que tienen que ver con la memoria.

El análisis de los datos de más de 1,600 adultos del Estudio cardiaco de Dallas mostró que el uso de alcohol y la diabetes se asociaban con un volumen cerebral total más pequeño. Fumar y la obesidad, por otro lado, se asociaron con un volumen reducido en la corteza cingulada posterior, que tiene que ver con la recuperación de los recuerdos, y la conducta emocional y social.

El consumo de alcohol y fumar se vincularon con un volumen reducido en el hipocampo, y la obesidad y los niveles altos de azúcar en sangre en ayunas se asociaron con una reducción en el tamaño del precúneo, según el estudio.

Los hallazgos también sugieren que un tamaño reducido en el hipocampo y el precúneo podrían ser indicadores tempranos de declive mental en las personas a partir de los 50 años, mientras que un tamaño reducido en la corteza cingulada posterior es un mejor predictor del deterioro mental en las personas menores de 50 años.

"Actualmente no tenemos tratamientos efectivos para la enfermedad de Alzheimer, de manera que nos concentramos en la prevención", planteó King.

"En el futuro, quizá podamos ofrecer a los pacientes información útil y sobre la que se pueda actuar acerca del impacto que distintos factores de riesgo podrían tener sobre la salud del cerebro durante las imágenes clínicas de rutina", explicó. "Y dado que no se necesitan equipos de imágenes especiales, hay un gran potencial para proveer este servicio en muchos centros".

Artículo por HealthDay, traducido por Hola Doctor
FUENTE: Radiology, news release, July 28, 2015

Los grandes cambios en la presión arterial podrían ser un problema

Las grandes fluctuaciones cada vez que se visita al médico se relacionaron con unas probabilidades mayores de sufrir enfermedades cardiacas y una muerte prematura, según un estudio
Las grandes fluctuaciones en la presión arterial podrían indicar un aumento en el riesgo de enfermedades cardiacas y muerte prematura, según los investigadores.

El estudio de gran tamaño de personas que tomaban medicamentos para la presión arterial halló que las variaciones de más de 14 mm Hg en las mediciones de la presión arterial sistólica cada vez que visitaban al médico se relacionaron con un aumento del 25 por ciento en el riesgo de insuficiencia cardiaca. La presión arterial sistólica es el número superior en una medida de la presión arterial.

"Los pacientes deberían controlar su presión arterial", dijo el investigador principal, Paul Muntner, profesor de epidemiología en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Alabama, en Birmingham. "Deberían ser conscientes de sus cambios en la presión arterial, y si la variación es muy grande, quizá deban hablar con su médico sobre las razones por las que está cambiando".

Estas variaciones podrían ser una señal de un mayor daño en las arterias, sobre todo del endurecimiento de las mismas, señaló Muntner.

Alrededor de uno de cada tres de los adultos en EE. UU. tienen hipertensión, según la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Para realizar el estudio, publicado en línea el 27 de julio en la revista Annals of Internal Medicine, Muntner y sus colaboradores analizaron los datos de un ensayo importante sobre el uso de medicinas para luchar contra la hipertensión y el colesterol alto. El ensayo contó con casi 26,000 personas. Las mediciones de la presión arterial se tomaron en la quinta, la sexta y la séptima visitas, que se produjeron entre los 6 y los 28 meses tras el inicio del estudio.

En comparación con los pacientes cuya presión arterial se mantuvo estable, los investigadores hallaron que una variación de la presión arterial promedio de unos 15 mm Hg se relacionó con un aumento de un 30 por ciento en el riesgo de sufrir un ataque cardiaco o una enfermedad cardiaca mortal, y de un 46 por ciento en el riesgo de accidente cerebrovascular. Además, el riesgo de muerte por cualquier causa aumentó en un 58 por ciento.

Dado que estos hallazgos se basan en un análisis de los datos de un estudio de gran tamaño, Muntner enfatizó que solamente muestran una asociación entre las enfermedades cardiacas, la muerte y las variaciones en la presión arterial, y no una relación directa de causa y efecto.

Algunos medicamentos para la presión arterial, en concreto los bloqueadores del canal de calcio y los diuréticos, pueden controlar las variaciones de la presión arterial mejor que otros, dijo.

Pero Muntner dijo que los pacientes no deberían tener la intención de cambiar de medicamentos, dado que todavía no se ha probado que contener estas variaciones en la presión arterial evitará estos problemas.

La hipertensión es un factor contribuyente principal del ataque cardiaco, la insuficiencia cardiaca, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia renal y la muerte prematura, añadió el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles.

Bajar la presión arterial sistólica a menos de 140 mm Hg y la diastólica a menos de 90 mm Hg con medicamentos y cambios en el estilo de vida es el objetivo del tratamiento a largo plazo, dijo.

Algunos otros estudios han sugerido que las variaciones observadas en las distintas visitas médicas en las mediciones de la presión arterial también se asocian con un aumento del riesgo de enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares, añadió.

Se necesitan más estudios para evaluar estrategias efectivas para limitar la variabilidad entre las visitas médicas en la presión arterial y los daños potenciales asociados con ello, dijo Fonarow.

"Las personas con hipertensión deberían centrarse en mantener de manera consistente su presión arterial en su rango objetivo, al tomar sus medicamentos de forma consistente, seguir una dieta sana para el corazón y la presión arterial, y hacer ejercicio", dijo.

FUENTES: Paul Muntner, Ph.D., professor, epidemiology, University of Alabama School of Public Health at Birmingham; Gregg Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles; July 27, 2015, Annals of Internal Medicine, online