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¿Qué debe tener en cuenta si va adquirir un alimento envasado?

Lo primero es controlar la fecha de vencimiento del producto y que éste posea Registro Sanitario del INAN. Evite adquirir alimentos cuyos envases se hallen en malas condiciones.

Salud Pública recomienda, en lo posible, optar por alimentos frescos y naturales, antes que alimentos muy procesados.

La cartera sanitaria insta a la población a tener ciertos recaudos al momento de adquirir y/o consumir un producto alimenticio envasado, a fin de evitar intoxicaciones.

En este sentido, el Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN) recuerda que, antes de adquirir un alimento enlatado, se debe:

- Verificar la integridad del envase, asegurando que esté en perfectas condiciones, ya que son productos seguros, pero requieren una buena conservación para mantener al alimento en buen estado, evitando intoxicaciones.

- Verificar que la etiqueta del envase contenga los datos de Registro Sanitario del INAN: R.E. y R.S.P.A., N° de lote y la fecha de vencimiento.

- No adquirir ningún producto enlatado que se encuentre dañado: abollado, hinchado u oxidado, ya que pueden ser señales de que el alimento está contaminado.

- No adquirir ningún alimento cuyo envase esté roto, con fisuras, rasgado o sucio.

Igualmente, se recuerda que, al abrir una lata de alimentos, debe transferir todo su contenido a un envase de vidrio con tapa. Nunca conserve el excedente en el envase original.

En lo posible, la cartera sanitaria recomienda el consumo de alimentos frescos y naturales, antes que alimentos muy procesados.

Fuente: mspbs.py

El 9,7% de la población tiene diabetes, enfermedad que provocó miles de muertes en 2021

La diabetes representa un gasto anual de 365.547.043 millones de dólares americanos. 

En 2021, esta enfermedad provocó 3.467 muertes.


La Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo (SPEM) realizó un pronunciamiento en el que recuerda que el 14 de noviembre se recuerda el Día Mundial de la Diabetes, y en este sentido se suman a la campaña liderada a nivel global por la Federación Internacional de Diabetes (IDF), que este año pone énfasis en la educación para prevenir esta afección en la población de riesgo.

“Educación para proteger el mañana” es el lema de este año en conmemoración al Día Mundial de la Diabetes. La Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo (SPEM) se suma a la campaña liderada por la Federación Internacional de Diabetes (IDF), que este año pone énfasis en el valor de la EDUCACIÓN para proteger el Mañana de la CALIDAD DE VIDA de las Personas con Diabetes y en la PREVENCIÓN de las PERSONAS en RIESGO de DESARROLLO de la misma.

“Solo un paciente informado es adherente a su tratamiento y lo suficientemente persistente en el mismo para evitar las complicaciones de la diabetes. La educación diabetológica es un derecho del paciente y debe ser garantizada por el estado y las instituciones oficiales. Ese es el sentido del lema de este año”, indica el comunicado de la SPEM.

“Este año, la IDF nos invita a reflexionar y nos hace un llamado a la acción ante las instituciones pertinentes para implementar políticas públicas que faciliten el acceso de las personas con diabetes a la educación diabetológica. En problemas de salud crónicos como la diabetes, donde el autocuidado es tan importante, el entendimiento de la persona afecta de la naturaleza de su problema, la adquisición de habilidades como el automonitoreo, la titulación, aplicación y dosificación de su propia medicación, la toma de decisiones sobre su alimentación en variados ambientes depende de un proceso educativo, que si bien forma parte de las funciones del profesional especialista, exceden el marco de una consulta habitual en la oficina médica”, agrega.

Recuerda además que el tratamiento requiere la participación de un equipo multidisciplinario: de profesionales de la medicina, enfermería, nutrición, podología.

El escrito señala que si bien mucho se ha avanzado en ese sentido en nuestro país, las instituciones públicas y de la seguridad social se han dado pasos importantes, sin embargo, quizás falten mayores iniciativas privadas. “El tema de la educación es una cuestión que debería ser transversal a toda la comunidad inmiscuida en el problema, pacientes y profesionales. La actualización constante del equipo de salud es fundamental, debido al continuo avance en cuanto a la aparición de conceptos fisiopatológicos, nuevas moléculas y tecnología terapéuticas y de monitoreo. La responsabilidad de las sociedades científicas en este sentido es intransferible”, manifiesta.

Cifras

En Paraguay, las cifras oficiales actualizadas para esta década, hablan de un 9,7% de prevalencia, siendo 11,1% para mujeres y 7,9% para hombres.

Según la IDF, el 37% de las personas afectadas desconoce que tiene la patología y en general representa un gasto anual de 365.547.043 millones de dólares americanos. En 2021, la diabetes provocó 3.467 muertes.

La Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo (SPEM) es una de las entidades en nuestro país que reúne a especialistas dedicados a atender a personas portadoras de afecciones endocrinológicas.

Fuente: HOY

ATENCIÓN: Metales pesados en los alimentos!

Los metales pesados como el plomo, el mercurio, el cadmio o el estaño son elementos tóxicos que están en el medioambiente y pasan inevitablemente a la cadena alimentaria, incluidos alimentos que comemos habitualmente. Por eso deben controlarse minuciosamente para reducir al máximo la ingesta y que no ocasionen perjuicios en la salud humana.


Un metal pesado, como su nombre indica, es un elemento químico con un elevado peso respecto a otros metales y también con una alta densidad (mayor a 4g/cm3). Además, siempre presenta cierta toxicidad para el medioambiente y para el ser humano en concentraciones bajas. Cuando los tomamos inconscientemente con los alimentos o las aguas, son absorbidos y posteriormente eliminados a través de la orina, jugos gástricos, etc. Sin embargo, esta capacidad de eliminación es limitada y según la concentración de los metales pesados y del compuesto químico que los contenga, causarán un efecto tóxico a quien los consume.

¿De dónde salen estos metales pesados?

Se encuentran de manera natural en el ambiente en concentraciones que, por lo general no son perjudiciales, pero sobre todo son emitidos y liberados al medioambiente debido a la actividad industrial y minera. Y, aunque las emisiones están reguladas y controladas, el mayor problema de todo esto es que no pueden ser degradados o destruidos, de manera que permanecen en el ambiente durante años y van contaminando el suelo, acumulándose en las plantas y en los tejidos orgánicos de los animales que las comen, aumentando así su concentración en los seres vivos a lo largo de la cadena alimentaria. Por eso, una especie animal de gran tamaño, como podría ser un pez emperador o un atún, serán más susceptibles de tener más cantidades de metales pesados que no una sardina.

La acumulación de mercurio en el organismo puede afectar al sistema nervioso, digestivo, renal y causar daños en la piel y en la vista

¿Dónde están y qué problemas de salud causan?


Mercurio y metilmercurio

Se encuentran en pescados y mariscos, pues se acumulan en sus tejidos, sobre todo en la grasa. Las especies más grasas como el pescado azul y de gran tamaño como el emperador o el atún, serán los que tengan más concentración de mercurio o metilmercurio. La acumulación de este metal pesado en el organismo puede afectar al sistema nervioso, digestivo, renal y causar daños en la piel y en la vista.

Plomo

Este metal puede estar en muchos alimentos y una vez ingerido se acumula en los huesos de los animales y también del cuerpo humano y la intoxicación con él se llama saturnismo, ya que, en la antigüedad, los alquimistas llamaban «saturno» a este elemento químico. Las personas con más probabilidad de sufrir acumulaciones tóxicas de plomo son las que trabajan en la fundición de metales, con ciertas pinturas, fabricación de baterías, explosivos, etc. Pero el plomo también está en los suelos y llega a los alimentos y las aguas (sobre todo en caso de cañerías antiguas). La intoxicación causa síntomas muy diversos y en niveles elevados puede dañar los riñones, el sistema nervioso y la función reproductiva.

Cadmio

Presente también en pescados y mariscos, además de en otros como carnes, cereales, etc. Está disperso sobre todo en el aire de zonas mineras pasando después a los diferentes ámbitos del medioambiente. La intoxicación afecta los sentidos y a los pulmones.

Estaño

Presente sobre todo en los alimentos y bebidas enlatados, aunque estos envases llevan, en la actualidad, una laca protectora para evitar el paso del estaño a los alimentos. Su ingestión en dosis altas puede producir dolores de estómago, anemia, y alteraciones en el hígado y los riñones. Es mucho más tóxico inhalado, aunque esta vía de entrada en el organismo no es debida a los alimentos.

¿Qué alimentos los pueden contener y cómo se controlan?

La presencia de metales pesados es frecuente, habitual, por ejemplo, en hortalizas como la lechuga, repollo, calabaza, brócoli y patatas ya que provienen del suelo y del riego con aguas que los contienen. Sin embargo, también se pueden encontrar en diferentes concentraciones en peces, sobre todo de especies grandes, carnes y leche, resultado de la bioacumulación o acumulación en los seres vivos.

La legislación actual, el Reglamento 1881/20061, marca los límites de los metales pesados en los alimentos que más habitualmente pueden contenerlos, y también define incluso los métodos de muestreo y análisis para su control oficial.
Los alimentos para los que se han establecido esos límites máximos son:

Plomo

Leche, preparados para lactantes y preparados de continuación, carne, pescado, crustáceos, moluscos bivalvos (*), cefalópodos (*), cereales, legumbres, hortalizas, frutas, grasas, aceites, mantequilla, zumos de frutas, vino, sidra.

Cadmio

Carne, pescado, crustáceos, moluscos bivalvos (*), cefalópodos (*), cereales, soja, hortalizas, frutas.

Mercurio

Pescado (**).
Estaño

Alimentos y bebidas enlatadas.

*Los moluscos bivalvos como los mejillones, las almejas o los berberechos, y los cefalópodos como el pulpo o el calamar, son los que tienen límites máximos más elevados de plomo y de cadmio.

**Algunas de las especies que pueden contener niveles máximos más elevados de mercurio son, entre otras, el atún, pez espada, esturión, tiburón, bonito, fletán, salmonete, lucio y gallineta nórdica.

Está claro que el control de estos metales pesados en los alimentos es muy importante, pero también nuestros hábitos lo son. De manera que si queremos mantener una ingesta mínima es bueno comer con la máxima variedad posible, evitando abusar de las especies o alimentos que pueden tener niveles más elevados.


Fuente: bioecoactual.com

500 millones corren el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas por falta de ejercicios físicos

Un informe de la agencia sanitaria de la ONU señala que el avance de los gobiernos en poner en marcha políticas para aumentar la actividad física de sus ciudadanos es muy lento. Más allá del coste humano, el económico es altísimo: 300.000 millones de dólares de aquí a 2030.


Entre 2020 y 2030, casi 500 millones de personas desarrollarán enfermedades cardíacas, obesidad, diabetes u otras enfermedades crónicas atribuibles a la inactividad física, con un costo de 27.000 millones de dólares anuales, si los gobiernos no toman medidas urgentes para fomentar una mayor actividad física entre sus poblaciones, ha informado este miércoles la OMS.

En su informe sobre la situación global de la actividad física 2022, la Organización mide hasta qué punto los gobiernos están implementando las recomendaciones para aumentar la actividad física en todas las edades y capacidades.

Los datos de 194 países muestran que, en general, el progreso es lento y que los países deben acelerar el desarrollo y la implementación de políticas para aumentar los niveles de actividad física y, por lo tanto, prevenir enfermedades y reducir la carga en los sistemas de atención médica que ya están sobrecargados.

Entre otros datos, en el informe se destaca que:menos del 50% de los países cuentan con una política nacional de actividad física, de los cuales menos del 40% están operativos
solo el 30% de los países tienen pautas nacionales de actividad física para todos los grupos de edad mientras casi todos los países reportan un sistema para monitorear la actividad física en adultos, el 75% de los países monitorean la actividad física entre los adolescentes, y menos del 30% controlan la actividad física en niños menores de 5 años en áreas de políticas que podrían fomentar el transporte activo y sostenible, solo un poco más del 40% de los países tienen estándares de diseño de carreteras que hacen que caminar y andar en bicicleta sean más seguros

Caminatas, ciclismo…

"Necesitamos que más países amplíen la implementación de políticas para ayudar a las personas a ser más activas a través de caminatas, ciclismo, y otros deportes y actividades físicas”, dijo el director general de la Organización al dar a conocer el informe.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó que “los beneficios son enormes, no solo para la salud física y mental de las personas, sino también para las sociedades y la economía".

También señaló que espera que el informe sirva a los países “para construir sociedades más activas, saludables y justas para todos".

De acuerdo con el estudio, la carga económica de la inactividad física es significativa y el costo del tratamiento de nuevos casos de enfermedades crónicas alcanzará casi los 300.000 millones de dólares para 2030, alrededor de 27.000 millones anuales.

Si bien las políticas nacionales para abordar estas enfermedades y la inactividad física han aumentado en los últimos años, actualmente el 28% de las medidas no están financiadas ni implementadas.

El informe muestra, además, que solo un poco más del 50% de los países realizaron una campaña de comunicación nacional u organizaron eventos de actividad física de participación masiva en los últimos dos años.

Además, la pandemia de COVID-19 no solo ha paralizado estas iniciativas, sino que también afectó la implementación de otras políticas que han ampliado las desigualdades en el acceso y las oportunidades para participar en la actividad física para muchas comunidades.

Fuente: https://news.un.org/