Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Basado en la politica de Google Adsense. PUEDE LEERLO EN EL ENLACE A CONTINUACIÓN

Medicamento para adelgazar previene la Diabetes en personas de alto riesgo

  • Según los análisis de un estudio científico en fase III, un medicamento para adelgazar que contiene una combinación de Fentermina y Topiramato reduce el riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2, en hasta un 78.7% de los casos, en personas con Sobrepeso u Obesidad y Síndrome Metabólico o PreDiabetes ya existentes.
En este estudio el Dr. WT Garvey y sus colegas del Departamento de Ciencias Nutricionales y el Centro de Entrenamiento e Investigaciones de la Diabetes de la Universidad de Alabama en Birmingham, demostraron los beneficios cardiometabólicos que ofrece este medicamento llamado Qsymia, que además de ayudar a reducir considerablemente el peso corporal de las personas con Sobrepeso u Obesidad también reduce el riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2 en más de un 78% en personas con elevados factores de riesgo de desarrollarla.

Estos hallazgos se basaron en los análisis de 475 pacientes que participaron en el ensayo inicial (CONQUER) y luego se registraron en el siguiente ensayo (SEQUEL) de este estudio que tuvo una duración de 108 semanas.

¿Cómo se realizó este estudio?

En este estudio cuyo ensayo inicial se denominó CONQUER participaron 866 pacientes que fueron divididos en 2 grupos. Los participantes del primer grupo recibirían tratamiento con Placebo mientras que los del otro grupo se les administraría una de dos dosis del medicamento. Los participantes de ambos grupos recibieron asesoría acerca de cambios en el estilo de vida y alimentación saludable.

Un total de 475 voluntarios que participaron en el ensayo clínico inicial CONQUER, que duró 56 semanas, fueron seleccionados para continuar en el ensayo SEQUEL, que tuvo una duración de 52 semanas y que se llevó a cabo en 36 centros de salud. Todos estos participantes tenían un altísimo riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2, de los cuales 315 o el 66.31% tenía Prediabetes, 451 o el 94.74% tenía Síndrome Metabólico y 292 o el 61.47% tenia ambos.

¿Cuáles fueron los resultados de este estudio?

Luego de transcurridas las 108 semanas (27 meses), que duraron ambos ensayos clínicos, el Dr. Garvey y su equipo de investigadores reportaron que hubo un promedio de reducción de peso corporal de 12.1% en aquellos que recibieron altas dosis del medicamento (Qsymia), comparados con un 10.9% entre aquellos que recibieron dosis pequeñas de Qsymia y tan sólo un 2.5%, de pérdida de peso, entre aquellos que fueron tratados con Placebo y asesoría nutricional.

En relación al porcentaje de reducción de incidencia anual de Diabetes tipo 2, entre los dos grupos, los análisis demostraron que en aquellos que recibieron altas dosis de Qsymia hubo un 78.7% de prevención de diagnósticos de Diabetes y un 70.5 % entre a aquellos que recibieron bajas dosis del medicamento, comparados con aquellos del grupo que fue tratado con Placebo y asesoría nutricional. Estos hallazgos además tuvieron una relación directa con la notable mejoría en los parámetros cardiometabólicos que hubo entre estos participantes.

La magnitud en la reducción del porcentaje anual de incidencia de Diabetes, sin embargo, estuvo relacionada directamente con el porcentaje de pérdida de peso corporal de los participantes, sin importar el grupo al que pertenecían ni el tratamiento que recibieron. Aquellos pacientes que perdieron menos de un 5% de su peso corporal tuvieron una mayor incidencia anual de Diabetes (6.3%) mientras que aquellos que perdieron al menos un 15% de su peso tuvieron una tasa de incidencia anual de diagnósticos de Diabetes de tan sólo un 0.9%.

Este estudio demostró, sin duda alguna, la eficacia y seguridad en el uso de la combinación de Fentermina y Topiramato a largo plazo en personas con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiometabólica prexistente (Síndrome Metabólico y/o Prediabetes). El medicamento que contiene la combinación de éstos (Qsymia) demostró además haber sido bien tolerado, tanto por aquellos que recibieron dosis bajas como dosis altas del medicamento por los más de 2 años que duró este estudio, aseguraron el Dr. Garvey y sus colegas. .

La PREVENCION es la CLAVE

Es bien sabido que la Diabetes, junto al Sobrepeso y la Obesidad se han convertido en las epidemias más grandes de los últimos tiempos. Con más de 350 Millones de personas con Diabetes a nivel mundial y una de cada cuatro personas con Síndrome Metabólico, está claro que la reducción de la alta incidencia de Diabetes es vital.

Para nadie tampoco es un secreto que los cambios en el estilo de vida, adquirir hábitos de alimentación saludables e incrementar la actividad física que realizamos nos ofrecerá grandes beneficios para perder el exceso de peso y de esa manera reducir considerablemente el riesgo de desarrollar Diabetes, entre otras enfermedades cardiometabólicas.

Fuente: diabetesalldia

Una dieta rica en potasio reduce el riesgo de ictus

  • Incluir judías y plátanos en la alimentación puede ayudar a disminuir los accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos en las mujeres postmenopáusicas.
Las mujeres que incluyen en su dieta aquellos alimentos con mayores cantidades de potasio tienen menos riesgo de padecer un accidente cerebrovascular, según un informe de la American Heart Association. Estos beneficios aumentan entre las mujeres posmenopáusicas que no tienen presión arterial alta.

"Estudios anteriores han demostrado que el consumo de potasio puede disminuir la presión arterial”, ratifica la doctora Sylvia Wassertheil-Smoller, autora principal del estudio y profesora del Departamento de Epidemiología y Salud de la Población en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York. “Ahora nuestros hallazgos, que lo confirman, dan a las mujeres otra razón para comer frutas y verduras, que son buenas fuentes de potasio. El potasio no solo disminuye el riesgo de las mujeres posmenopáusicas de accidente cerebrovascular: también previene una muerte prematura".

Durante la investigación, se estudió a 90.137 mujeres posmenopáusicas, con edades comprendidas entre 50 y 79 años. Durante 11 años, analizaron la cantidad de potasio consumido, basándose siempre en el potasio existente en los alimentos, y no en suplementos, e hicieron un seguimiento de los accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos que tuvieron durante ese periodo. “Concluimos que las mujeres necesitan comer más alimentos ricos en potasio”, afirma la doctora Wassertheil-Smoller. “Pero el potasio no se encuentra, en niveles altos, en la comida chatarra. Algunos alimentos ricos en potasio son las boniato, los plátanos y las judías, sin embargo, las personas deben consultar con su médico la cantidad de potasio que deben comer”.

Los resultados de estudio demostraron que las mujeres que consumieron la mayor cantidad de potasio fueron un 12% menos propensas a sufrir accidentes cerebrovasculares en general, y el 16% tenían menos probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico que las mujeres que comían menos. Este porcentaje aumentaba hasta el 21% en el caso de individuos con una presión arterial normal, mientras que entre aquellos con hipertensión, que tomaban además medicamentos para regular la presión arterial alta, la ingesta de potasio no disminuyó su riesgo de accidente cerebrovascular.

Objetivo: el diagnóstico temprano de la diabetes tipo 2

  • La forma actual del diagnóstico de la diabetes tipo 2 utilizando los niveles de glucosa en la sangre necesita ser revisada, según sugiere una investigación realizada por científicos de la Universidad de Manchester y del 'King's College London', en Reino Unido.
Los resultados, publicados este miércoles en 'Plos One', muestran que el método actual de diagnóstico con los niveles de glucosa en la sangre significa que se detecta demasiado tarde en los pacientes de forma que sus vasos sanguíneos ya se pueden estar dañados.

La diabetes tipo 2, que afecta a más del 90 por ciento de todos los adultos con diabetes, a menudo conduce a daños al corazón y los vasos sanguíneos, así como problemas en el cerebro, los ojos y los riñones. Así, esta condición está estrechamente vinculada a los crecientes niveles de obesidad, falta de ejercicio, dietas poco saludables y envejecimiento de nuestra población.

El estudio se centró en un seguimiento de mujeres jóvenes previamente embarazadas del condado de Manchester después de haber sido identificadas como en mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, intermedio y bajo. Los investigadores examinaron los marcadores bioquímicos en la sangre antes de que se elevara la glucosa, por lo tanto, antes de que estas mujeres alcanzaran la etapa de prediabetes.

Sus hallazgos muestran que los cambios en los tipos de metabolitos de grasa sanguíneos, partículas de origen natural que provienen de y conforman las grasas en la sangre, parecen ser buenos indicadores del desarrollo de la diabetes tipo 2. Los cambios en estas partículas resultaron ser bien detectables antes de las alteraciones en la glucosa sanguínea que ahora definen la diabetes tipo 2 o prediabetes.

El profesor Kennedy Cruickshank, autor principal del estudio y profesor de Medicina Cardiovascular y Diabetes en la División de Nutrición del 'King's College London' y anteriormente en la Universidad de Manchester, dijo que los hallazgos de su equipo pueden ser importantes para el diagnóstico futuro y, a su vez, los tratamientos.

"Hemos encontrado que varios grupos de metabolitos de grasa, también vinculados a la grasa corporal, cambiaron en la sangre, al igual que otros, incluyendo algunos aminoácidos y, en cierta, medida la vitamina D, antes de que los niveles de glucosa aumentaran. Los vasos sanguíneos se dañan, como parte de la condición, pero los problemas en los vasos sanguíneos surgen antes de que se produzca un aumento del azúcar en sangre en un periodo de prediabetes", afirma Cruickshank.

"El método actual de categorización de la diabetes tipo 2 únicamente por el nivel de glucosa de un paciente significa que muchos ya habrán sufrido daño de los vasos sanguíneos y experimentarán resultados más pobres. Nuestro estudio añade peso al argumento de que la diabetes tipo 2 no debe clasificarse como diabetes como la entendemos actualmente, a raíz de la medición de glucosa en sangre", agrega.

TENER EN CUENTA EL PAPEL DE LOS METABOLITOS DE GRASA

Los autores sostienen que en lugar de concentrarse exclusivamente en tratamientos dirigidos a la glucosa, que no mejoran la salud de los vasos sanguíneos, se requiere una nueva definición muy diferente de la diabetes tipo 2, en parte, sobre la base de la distribución de los metabolitos de grasa en la sangre en la etapa de prediabetes.

"Este estudio a largo plazo de las mujeres en el Gran Manchester se suma a la creciente evidencia sobre el importante papel que las grasas y los metabolitos de grasa juegan en la salud de los vasos sanguíneos y en la diabetes per se. Para ayudar a aclarar las condiciones metabólicas que conducen al desarrollo de la diabetes tipo 2, es necesaria una nueva evaluación de los productos químicos totales en la sangre, el metaboloma", sugiere el doctor Simon Anderson, coautor del estudio y miembro del Instituto Nacional para la Investigación de la Salud.

Según este experto, también profesor clínico de Cardiología de la Universidad de Manchester, a largo plazo, el objetivo del equipo es identificar un biomarcador o un trastorno en un camino químico que está vinculado a la salud de los vasos sanguíneos y la diabetes. "Esto podría traducirse en un análisis de sangre específico para identificar personas en riesgo de diabetes tipo 2 desde el principio y puede permitir el asesoramiento sobre la modificación del estilo de vida en una fase anterior para reducir el impacto a largo plazo de la diabetes", augura.

El equipo dice que se necesita más trabajo para validar este enfoque alternativo para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la diabetes. El trabajo de estos expertos que está en curso en el 'King's' persigue establecer tratamientos anteriores para los vasos sanguíneos y el corazón en personas con riesgo de diabetes, mientras que los investigadores de Manchester analizan el riesgo de desarrollar diabetes de los niños nacidos de madres con diabetes gestacional y diversos grados de gordura.

¿Por qué funcionan las dietas más famosas?

  • Las dietas de renombre o marca registrada tiene niveles similares de eficacia, puesto que lo único relevante para que todas ellas funcionen es atenerse a sus directrices, según concluye una nueva investigación. 
Así, las diferencias de pérdida de peso entre estos populares regímenes son mínimas y probablemente de poca importancia para quienes quieren perder peso, señalan los investigadores, quienes matizan que resultan más efectivas si se acompañan de apoyo conductual y ejercicio.

"Queríamos ser los primeros en comparar, de forma basada en la evidencia, todos los ensayos aleatorios existentes de las dietas de marca para determinar su eficacia en lo que respecta a la pérdida de peso", explica el autor principal del estudio, Bradley Johnston, profesor asistente de Epidemiología Clínica de la Escuela de Medicina Michael G. DeGroote de la Universidad de McMaster, en Hamilton, Ontario, Canadá, y epidemiólogo clínico y científico en el Hospital para Niños Enfermos (SickKids).

El trabajo, cuyos resultados se publican este martes en 'The Journal of American Medical Association', incluyó un metaanálisis de 48 ensayos clínicos aleatorios de dietas de marca, incluyendo a más de 7.200 adultos con sobrepeso y obesos con una edad media de 46 años. El equipo de investigación evaluó la pérdida de peso a los seis y 12 meses.

Para otro de los miembros del equipo de investigación, Geoff Ball, profesor asociado y experto en obesidad de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Alberta, en Canadá, era necesario este estudio porque a pesar de la popularidad de estas dietas de todo el mundo, "ha habido una falta real de investigación para examinar sus beneficios relativos". "Pero en general, las diferencias entre las distintas dietas en cuanto a su impacto en la pérdida de peso fueron relativamente pequeñas", resume.

Johnston señala que los hallazgos son particulares de las personas que siguieron la dieta de marca en el corto plazo y que se adherían a sus planteamientos, por lo que la investigación futura podría centrarse en la eficacia a largo plazo, así como en los resultados relacionados con la salud en general.

A los seis meses de seguimiento, las personas con dietas bajas en carbohidratos perdieron 19 libras (7,26 kilogramos) más que las que no estaban a dieta, mientras que las de las dietas bajas en grasas perdieron 17 libras (7,71 kilogramos) más que quienes no seguían ningún régimen alimenticio. Tras 12 meses aproximadamente, esa diferencia había desaparecido y no había ninguna distinción en los resultados de las dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas.

El apoyo conductual en una dieta marcó una diferencia a los seis meses, mejorando la pérdida de peso en aproximadamente siete libras (3,18 kilogramos), mientras que el ejercicio fue significativo a los 12 meses, incrementando la pérdida de peso en alrededor de 4,5 libras (poco más de 2 kilogramos).

Las famosas dietas que se incluyeron en esta investigación fueron la dieta Atkins, la de las Weight Watchers, Zone, Jenny Craig, LEARN, Nutrisystem, Ornish, Volumetrics, Rosemary Conley, Slimming World y South Beach.

Fuente: Infosalus