Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Basado en la politica de Google Adsense. PUEDE LEERLO EN EL ENLACE A CONTINUACIÓN

La alimentación saludable podría proteger al cerebro que envejece

Un estudio descubrió que los que comían más frutas, verduras y pescados tenían menor probabilidad de mostrar deterioros cerebrales en 5 años
La gente que come muchas frutas y verduras podría preservar mejor la memoria y aptitudes cerebrales al envejecer, según sugiere un nuevo estudio.

Los resultados, que se publicaron el 6 de mayo en la revista Neurology, se suman a la evidencia que relaciona una alimentación saludable con riesgos más bajos de demencia.

Los científicos descubrieron que entre 28,000 adultos mayores de más de 40 países, los que en una escala de alimentación balanceada estuvieron entre el 20 por ciento con mejores resultados tenían menor probabilidad de mostrar un deterioro de memoria, atención y otras funciones cerebrales en los 5 años siguientes.

Comparados con otros adultos mayores que preferían carne roja y dulces, el riesgo de una deterioro cerebral en los grupos que seguían la dieta más balanceada era un cuarto más baja. Entre los que tenían las mejores dietas, un 14 por ciento mostró deterioro, comparados con un 18 por ciento en las personas con las peores dietas.

El estudio no demuestra que la dieta en sí misma aporte los beneficios, declaró el autor principal del estudio, Andrew Smyth, investigador en la Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá.

Pero dijo que el estudio tomó en cuenta otras explicaciones (como el hecho de que las personas con mejores hábitos alimenticios podrían tener una mejor educación, ser más delgados, hacer más ejercicio, y fumar menos).

A pesar de esto los resultados de la dieta estaban ligados a la agilidad mental de las personas.

Después de todo, dijo Smyth, “nuestro estudio sugiere que una dieta balanceada podría reducir el riesgo del deterioro cerebral”.

¿Y a qué se refieren con “dieta saludable” en cuanto a la agilidad mental?

En este estudio, el equipo de Smyth calificó los hábitos alimenticios de las personas usando un índice de “comida saludable”. Un puntaje alto, dijo Smyth, significa que la persona consume muchos alimentos saludables, como frutas y verduras, y pocos alimentos no recomendados, como la comida frita.

Pero según Christy Tangney, profesora de nutrición clínica en la Universidad Rush de Chicago, nadie puede decir a ciencia cierta cuál es la mejor dieta para el cerebro.

Tangney, quien no participó en esta investigación, estudia el vínculo entre dieta y riesgo de demencia. En un estudio reciente, ella y sus colegas descubrieron que los adultos mayores que seguían una dieta que apodaron la “dieta MIND” tenían un riesgo más bajo de desarrollar Alzheimer.

Según Tangney, esta dieta es una mezcla de las dietas mediterránea y DASH (diseñada para combatir la hipertensión), que pueden ayudar a prevenir cardiopatía e infartos.

La dieta MIND hace hincapié en frutas y verduras (sobretodo moras y hojas), granos enteros, nueces, aceite de oliva, leguminosas, pollo y pescado, y evita la carne roja, quesos, mantequilla, dulces y comida frita.

Pero según Tangney esta dieta no ha demostrado combatir la demencia porque no se ha puesto a prueba en un estudio clínico, donde se le asignaría al azar a distintas personas.

En general, dijo Tangney, la investigación sobre dietas y el cerebro debe “avanzar a la siguiente fase”.

“Lo que significa la fase de pruebas clínicas”, dijo. Desafortunadamente, este tipo de estudios de las dietas son complicados y caros, y es difícil encontrar patrocinios.

¿Pero por qué pueden ayudar a preservar la memoria los alimentos? Una posibilidad, según el equipo de Smyth, es que los nutrientes antiinflamatorios que tienen las frutas, verduras y pescados sirven para preservar la salud mental.

Además, lo que beneficia al corazón suele beneficiar al cerebro: al disminuir la presión arterial, mejorar el flujo sanguíneo, y evitar infartos “encubiertos”, según Smyth.

Tangney declaró que se ha demostrado que las dietas mediterránea y DASHmejoran la salud cardiovascular, y por lo tanto son buenas elecciones.

“Ambas dietas comparten algunos alimentos en común que pueden proteger contra cardiopatía e infarto, y quizá contra la reducción de funciones cognitivas.

Tangney sabe que es difícil que la gente cambie sus hábitos alimenticios, en especial si están rodeados de comida rápida y tienditas.

“Pero si quiere proteger a su cerebro, vale la pena intentarlo”.

FUENTES: Andrew Smyth, Maestro en Ciencias Médicas, investigador de nefrología, Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá; Dra. Christy Tangney, profesora, nutrición clínica, Universidad Rush, Chicago, Ill.; 6 de mayo de 2015, Neurology, en línea

El autismo y la diabetes gestacional

Nuevos estudios indican cierta relación entre la diabetes gestacional, una enfermedad que afecta a las madres durante su embarazo y que puede imponer un enorme riesgo de autismo para los bebés.
El embarazo es una época de esperanza y entusiasmo para los padres, pero también una de preocupaciones y, entre ellas, está la de la futura salud del recién nacido, que incluye condiciones, como el autismo.

Ahora, un nuevo estudio señala una posible conexión con la diabetes gestacional, alto nivel de azúcar en la sangre y el cual ataca durante el embarazo.

En el estudio, investigadores de Kaiser Permanente examinaron los archivos de más de 300 mil niños y encontraron que aquellos cuyas madres desarrollaron diabetes durante el embarazo, eran 42 por ciento más probables de nacer con el desorden del espectro de autismo.

El vinculo persistió, aun cuando los científicos ajustaron los datos, tales como el aumento de peso, historial familiar y la obesidad maternal.

Es muy temprano indicar si el alta azúcar de la madre realmente causa autismo, pero es una razón más para que las madres vean a su m​édico y velen el azúcar de su sangre.

La diabetes gestacional puede crear un riesgo significativo y lidiar con ella, temprano en el embarazo, es un paso saludable para ambos, madre y bebé.

voanoticias

A menor ingesta de azúcar menos riesgo de diabetes

Solo un pequeño cambio en la cantidad de azúcar que consume a diario podría prevenirlo de la diabetes tipo 2.
Una nueva investigación publicada en la revista Diabetología indica que por cada cinco por ciento de aumento de calorías, el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 puede aumentar hasta en un 18 por ciento.

Esta investigación se basa en un gran estudio que suma los análisis vitales de más de 25.000 hombres y mujeres entre 40 y 79 años de edad, residentes en Norfolk, Reino Unido.

Sin embargo, la buena noticia es que el consumo de jugo de fruta y té o café endulzado no estaba relacionado con la aparición de diabetes.

En el estudio los autores también comprobaron que si los participantes remplazaban una porción de refresco endulzado por su equivalente de agua o té sin azúcar, el riesgo de diabetes podría haberse reducido en un 14 por ciento y mediante la sustitución de una porción de bebida láctea endulzada, por agua o té sin azúcar, la reducción era aún mayor, entre un 20 y un 25 por ciento.

voanoticias.com

¿Es bueno el deporte para el corazón?

La obsesión por el deporte y un estilo de vida más sano parece inundar anuncios, gimnasios y centros de alimentación. Esta última moda proclama múltiples beneficios para nuestra salud a la vez que nos garantiza más años de vida pero, ¿es bueno el deporte para nuestro corazón?
Para el doctor José Calabuig, especialista del Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra, el deporte siempre es beneficioso si lo practicamos con moderación, es decir, si realizamos ejercicio sin sufrir y disfrutamos con ello.

Pero, ¿cuál es la regla de oro que nos ayuda a conocer el límite?

Cuando podemos mantener una conversación, pero estamos muy cerca de no poder hacerlo. Siempre se puede mantener una conversación a 5 km/h pero a 10km/h, no. Si caminamos a 8 km/h podemos hablar, pero nos empieza a costar porque no es un ejercicio muy ligth. Se trata de ir manteniendo una conversación pero en el límite más alto posible.

Ese estímulo sobre el corazón va a provocar que tienda a desarrollarse el denominado "corazón de atleta". Esto supone varios beneficios para nuestra salud:

El corazón se hace un poco más grande:aumenta el volumen, el diámetro, disminuye la frecuencia cardiaca y lo que estamos haciendo es tener un corazón que late menos en reposo y late menos en ejercicio en su máximo que un corazón no entrenado. Conclusión: cuando dejo de hacer ejercicio, mi corazón es como un coche diesel que tiene un ralentí de 600 revoluciones/minuto, se gasta menos, está ahorrando vida, consumo.

Cuando realizamos ejercicio: el oxígeno le llega por las arterias coronarias para que él en las mitocondrias produzca energía. Si incrementamos el trabajo físico, el corazón tiene que bombear más oxígeno para esos músculos y necesita un aporte mayor de oxígeno. 

A diferencia de un coche, en el cual los conductos por donde llega la gasolina no se pueden dilatar ni aumentar de tamaño, el corazón humano sí lo hace. Es capaz de aumentar el diámetro de las arterias coronarias por lo que, de manera consiguiente, aumenta el caudal. Ya quisieran los que fabricantes de coches tener el mecanismo de adaptación que tiene el corazón humano...

Un buen ejemplo que ilustra el beneficio del ejercicio físico sobre el corazón es el caso del corredor de maratón, Clerence DeMar: cuando era jóven, le prohibieron correr porque tenía alteraciones en el electrocardiograma y era malo para su salud. No hizo caso de aquellas adevertencias y corrió más de 1000 maratones, ganando unos cuantos en Boston. 

Murió a los 70 años debido a un cáncer de colon. Tras hacerle la autopsia, los médicos descubrieron que sus arterias medían 7, 8 y 9 mm (en un varón normal miden 3 mm) y estaban limpias sin arterioesclerosis.