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¿Le encanta la cerveza?: Esta podría ser una mala noticia

¿Una lata de cerveza le sube el ánimo? Un estudio científico podría arrojar llamativas implicancias sobre la preferencia de bebidas y comidas amargas.
¿Le encanta la cerveza?: Esta podría ser una mala noticia

Un grupo de investigadores de la Universidad de Innsbruck ha descubierto una correlación entre la inclinación por los sabores amargos ―como el de la cerveza o el chocolate puro― y rasgos antisociales de la personalidad, según publican en un artículo de la revista 'Appetite'.

Los científicos utilizaron dos muestras de la sociedad estadounidense que abarcaron un total de 948 personas, de una edad promedio de 35,6 años, a quienes consultaron sobre sus gustos por los sabores básicos, como el amargo, el dulce, el agrio o el salado.

Paralelamente, los investigadores sometieron a los participantes de la investigación a una serie de test para evaluar rasgos característicos de la personalidad tales como el maquiavelismo, la psicopatía, el narcicismo y el sadismo, entre otros.

Tras el análisis de los resultados, los investigadores confirmaron la hipótesis de que la preferencia hacia el sabor amargo posee una alta correlación con rasgos como el maquiavelismo, el sadismo y la psicopatía.

Por el contrario, las personas que gustan de otros sabores como el dulce, son más propensas a mostrar rasgos como amabilidad, benevolencia y un mayor nivel de sociabilidad.

Los datos de la investigación proporcionan nueva información sobre la relación entre la personalidad y los hábitos alimenticios al comer y beber, demostrando una alta correlación entre el mayor disfrute de alimentos amargos y cierta propensión al sadismo.

Un fármaco consigue aumentar un 40% las posibilidades de supervivencia frente al segundo cáncer más frecuente del mundo

Cada año surgen 900.000 nuevos casos de cáncer de próstata en todo el mundo, convirtiéndose así en el segundo tipo de cáncer más común entre la población, superado solamente por el cáncer de piel. En muchos países, como por ejemplo España, es el cáncer más frecuente en varones y conforme la edad avanza las probabilidades de desarrollarlo aumentan vertiginosamente.

La supervivencia estimada de este tipo de cáncer se sitúa en cinco años en más del 65% de los pacientes que lo sufren. Unas cifras que han ido mejorando a lo largo de los últimos años y que van a mejorar ostensiblemente gracias al descubrimiento hecho público esta misma semana durante la celebración del congreso mundial de oncología.

Se trata del acetato de abiraterona, un medicamento que ya se estaba utilizando en pacientes con cáncer de próstata en fases avanzadas. Curiosamente, este mismo fármaco se ha convertido en el protagonista del Congreso gracias al estudio publicado en the New England Journal of Medicine que demuestra que es incluso más eficaz si se suministra en las etapas iniciales del cáncer.

Incremento de posibilidades de supervivencia a diferentes tipos de cáncer en las últimas décadas

Durante más de tres años, la Sociedad Americana de Oncología Clínica ha realizado dos estudios paralelos (denominados LATITUDE y STAMPEDE) en los que han analizado la evolución clínica de más de 1900 pacientes diagnosticados con cáncer de próstata.

Todos estos pacientes se dividieron en dos grupos (estudio/control): A la mitad de los sujetos se les trató con la terapia hormonal que hasta ahora se estaba utilizando, mientras que la otra mitad recibió la terapia hormonal más el Abiraterone (fármaco basado en el acetato de abiraterona)

Los resultados han sido espectaculares: El segundo grupo (terapia hormonal + Abiraterone) consiguió reducir una media del 70% la progresión de la enfermedad, e incrementa las posibilidades de supervivencia en casi un 40%.

Como decimos anteriormente, este medicamento ya probó su utilidad en terapias conjuntas con radio y quimioterapia durante las etapas más avanzadas del cáncer. Sin embargo, gracias a estos resultados sabemos ahora que es incluso más eficaz si se comienza a utilizar en las fases más tempranas unido a las actuales terapias hormonales. Una terapia combinada que ralentiza la progresión del cáncer añade tres años más a la supervivencia media de estos pacientes.

Una vez que la Agencia Europea del Medicamento apruebe estos resultados, el Abiraterone podrá ser administrado a los pacientes en las fases iniciales, retrasando así la progresión del cáncer y su temida metástasis.

Además, se trata de un medicamento que se toma vía oral por lo que no será necesaria ninguna intervención clínica o ingreso hospitalario, y el paciente verá mejorada su calidad de vida puesto que podrá tomarse las píldoras en casa.


Incremento de posibilidades de supervivencia a diferentes tipos de cáncer en las últimas décadas

Como divulgador científico siempre recomiendo desconfiar de las noticias que anuncian curas milagrosas o descubrimientos revolucionarios que lo cambian todo de la noche a la mañana. En su lugar, prefiero entender la lucha contra el cáncer y la búsqueda de tratamientos eficaces como un trabajo constante y diario por parte de miles de investigadores que poco a poco está dando sus frutos.

Estudio: Aceite de oliva protege el cerebro del Alzheimer

Los beneficios de la dieta mediterránea son ampliamente conocidos, pero un nuevo estudio muestra que el aceite de oliva extra virgen, una parte clave de la dieta, puede proteger contra "el deterioro cognitivo".

Un estudio de la Universidad Temple de Filadelfia, sugiere que el consumo de aceite de oliva extra virgen podría reducir el deterioro cognitivo producido por el Alzheimer.

Específicamente, dicen los investigadores de la Universidad Temple de Filadelfia, el aceite de oliva extra virgen, "protege la memoria y la capacidad de aprendizaje y reduce la formación de placas beta-amiloides y ovillos neurofibrilares en el cerebro - marcadores clásicos de la enfermedad de Alzheimer ".

Los científicos dicen que el aceite de oliva redujo la inflamación y provocó un proceso llamado autofagia, que ayuda a las células dañadas a expulsar los desechos intracelulares y toxinas. Estos incluyen las placas amiloides y los enredos de neuronas que contienen la proteína tau, que es asociada con la pérdida de memoria en la enfermedad de Alzheimer, dijo el jefe de investigadores Domenico Praticó.

"Las células cerebrales de ratones alimentados con dietas enriquecidas con aceite de oliva virgen extra tenían niveles más altos de autofagia y niveles reducidos de placas amiloides y tau fosforilados", indicó Praticò.

En el estudio, los médicos observaron ratones con tres distintos rastros de discapacidad de memoria, placas amiloideas y ovillos neurofibrilares. Los ratones fueron divididos en dos grupos, uno que recibió una dieta enriquecida con aceite de oliva extra virgen y el otro una dieta normal.

El aceite de oliva fue dado a los ratones a los seis meses de nacidos y antes de que tuvieran síntomas de Alzheimer. Aunque no hubo diferencia en la apariencia de los ratones, a los 9 y a los 12 meses, los que fueron alimentados con aceite de oliva, "respondieron significativamente mejor a las a las pruebas diseñadas para evaluar la memoria de trabajo, memoria espacial y la capacidad de aprendizaje",

Un análisis del tejido cerebral de los ratones reveló más diferencias.

"Una cosa que se destacó inmediatamente fue la integridad sináptica", dijo Praticò.

"La integridad de las conexiones entre las neuronas, conocidas como sinapsis, se conservó en los animales con la dieta de aceite de oliva virgen extra. Además, en comparación con los ratones en una dieta regular, las células cerebrales de los animales en el grupo de aceite de oliva mostraron un aumento dramático en la activación de autofagia de células nerviosas, que en última instancia, fue responsable de la reducción de los niveles de placas amiloides y fosforilados tau", explicó el científico.

A continuación, los investigadores planean ver qué sucede con los ratones que reciben aceite de oliva a los 12 meses, cuando ya están mostrando síntomas.

"Por lo general, cuando un paciente ve a un médico por síntomas sospechosos de demencia, la enfermedad ya está presente", añadió Praticò. "Queremos saber si el aceite de oliva añadido en un momento posterior de la dieta puede detener o revertir la enfermedad".

El estudio fue publicado en línea el 21 de junio en los Annals of Clinical and Translational Neurology.

El virus que ayuda a curar el cáncer provocando al sistema inmune

Cualquier noticia en la lucha contra el cáncer es bienvenida. Encontrar la cura sería lo mejor, pero mientras damos con ello hay que encontrar nuevos tratamientos para tratar los tumores. 

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Algo que evite emplear las técnicas actuales – quimio- y radioterapia, principalmente – que tienen una gran efectividad pero muchos efectos secundarios. Por ejemplo, lo que se expone en un artículo reciente: utilizar virus para provocar al sistema inmune para que acabe con los tumores.

La verdad es que se trata de una solución elegante. La idea es utilizar el sistema de defensa de nuestro cuerpo para atacar algo que daña a nuestro cuerpo. Lo que ocurre es que el sistema inmune no reconoce los tumores como algo “extraño” o perjudicial, y por eso no lo ataca.

Caption para la foto: Imagen de microscopía electrónica del virus empleado. Crédito: © UNIGE / Doron Merkler

Bueno, no es del todo así. El sistema inmune sí reconoce muchos tumores como algo a lo que atacar. Y lo hace. Pero ciertas células tumorales consiguen “esconderse”, y son las que producen los cánceres. El objetivo es conseguir que nuestras defensas vuelvan a reconocer como “enemigos” a estas céllas.

Lo interesante es que el sistema inmune aprende a reconocer a los patógenos. Por eso hay muchas enfermedades que sólo se pasan una vez en la vida. Nos infectamos con algo, nuestras defensas aprenden a reconocerlo, y cuando se da el siguiente encuentro el sistema inmune reacciona.

Así que los ingredientes están, sólo hay que juntarlos. Que decirlo es muy fácil, pero ponerlo en marcha no tanto. Aquí es donde está la parte elegante del artículo, en que han sido capaces de encontrar la manera de enseñarle a nuestras defensas quiénes son nuestros enemigos.

Los investigadores han escogido un virus que infecta tanto a roedores como a humanos. De esta manera, pueden realizar experimentos en animales de laboratorio que son directamente trasladables a humanos, un diseño bien escogido.

Pero tiene otra característica. El virus de la coriomeningitis linfocítica, que es el que se ha escogido, genera muy pocos problemas de salud. En un adulto sano es muy raro que siquiera provoque síntomas, lo que facilita mucho su empleo en investigación y biomedicina.

Claro, que el virus en sí mismo no serviría para luchar contra el cáncer. Lo que han hecho los investigadores es modificarlo para que produzca una serie de proteínas que aparecen en células tumorales. De esta manera, cuando el sistema inmune aprende a resistir la infección del virus, lo que está usando como señal es una proteína tumoral. Dicho de manera sencilla: la marca que hace que las defensas ataquen son proteínas de cáncer.

Y cuando las reconoce atacan. Vaya si lo hacen. Cuando se da la señal, se reclutan linfocitos-T citotóxicos. Que suelen recibir otro nombre mucho más claro: células asesinas – en inglés son natural killer cells, células asesinas natas. La función de estos linfocitos es la que su nombre da a entender. Acaban con las células señalizadas mediante distintos mecanismos. Pero con una efectividad… brutal, sería el mejor término.

La estrategia es elegante, y parece que los efectos secundarios serían muy pequeños o prácticamente inexistentes. Pero aún queda investigación por hacer y trabajo para lograr que se convierta en una terapia efectiva.