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Diabetes: estadísticas en Paraguay son alarmantes, dice ministra de Salud

María Teresa Barán, titular del Ministerio de Salud Pública (MSPBS) calificó de alarmante las estadísticas nacionales de diabetes. Resaltó que de 6,5%, la prevalencia de la enfermedad en la población mayor de 18 años este 2023, trepó a 10,5%. La ministra de Salud pidió dar mayor impulso a la pausa activa laboral.


Cada 14 de noviembre, se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, a fin de generar conciencia sobre el impacto de la enfermedad y la importancia de la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno. En Paraguay, las estadísticas de adultos que viven con diabetes es alarmante, aseguró hoy la doctora María Teresa Barán, titular del Ministerio de Salud Pública (MSPBS).

La ministra resaltó -durante un evento realizado esta mañana para conmemorar la fecha- que durante los últimos años, la prevalencia de la enfermedad en la población paraguaya, aumentó de 6,5% a 10,5%.

“En Paraguay, realmente las estadísticas son bastante alarmantes. De 6,5% aumentamos a 9,5% y, según la última encuesta, tenemos el 10,5% de la población que tiene hoy diabetes. Los más grave, que hay un gran porcentaje, más del 50% no sabe que tiene diabetes”, alertó Barán.

La ministra mencionó además, que hay factores de riesgo que se pueden modificar para prevenir la diabetes. Citó por ejemplo el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión y el bajo consumo de frutas y verduras.

“Cada vez más, tenemos niños con obesidad, que no hacen actividad física, que no comen frutas y verduras”, reclamó.
Salud Pública impulsa la pausa activa laboral contra el sedentarismo

La ministra de Salud pidió que las instituciones públicas y empresas privadas instalen la pausa activa laboral como una rutina en el ambiente de trabajo. Recomendó que la actividad sea realizada por lo menos tres veces por semana.

“Es importante que en todas las instituciones tengamos esa pausa activa en forma rutinaria y constante. Los funcionarios públicos, los que trabajan en las empresas, necesitamos ese tiempo para movernos un poquito y trabajar lo que es el sedentarismo”, apuntó.
Diabetes en población infantil

Los casos de diabetes en Paraguay se registran cada vez más en la población infantil. De acuerdo a cifras del Ministerio de Salud, en el 2022 se registraron 115 nuevos afectados por diabetes mellitus tipo 1; el 58% de los casos se detectó en la franja etaria de 1 a 14 años de edad, mientras que el 42% en el grupo de 15 años en adelante.

En relación a las consultas por diabetes, el 2022 unas 126.211 personas con diabetes consultaron en establecimientos del Ministerio de Salud, frente a 114.045 registradas en el 2021, evidenciando un crecimiento de 12.166 consultas de pacientes que accedieron a la atención médica.

Fuente: ABC Color

"Lo que come el paraguayo” está relacionado con Crisis renal, cardíaca, ceguera y amputaciones

Las comidas más populares de nuestro país no son de las más óptimas para hacer frente a la diabetes, una enfermedad que ya toma aristas de epidemia, y que tiene en la alimentación el factor clave para empeorarla o hacerla frente.

Según el Ministerio de Salud Pública, el 10 % de la población paraguaya, alrededor de 700.000 personas, padecen la dolencia, conocida también como la asesina silenciosa, considerando la forma progresiva, pero en un momento letal en cómo ataca.

“La diabetes tipo I es la que se presenta en niños y adolescentes, la del tipo II en adultos. El 80% de la diabetes es del tipo II, que ya está apareciendo también en jóvenes” , explicó la doctora Rosa Vega, del Departamento de Diabetología y Endocrinología del Hospital de Clínicas, en entrevista con la 1080 AM.

Ennfatizó que, la alimentación es el factor predominante para que la diabetes se dispare cada vez más a cifras altas. El consuno excesivo de azúcares e hidratos de carbono (panificados, fideos, arroz, entre otros), así como las bebidas azucaradas , empujan a que mucha gente caiga en el sufrimiento que implica llevar la dolencia.

“Muchos pacientes pueden no tener síntomas, pero sí factores de riesgo, por ejemplo, el sobrepeso. O tener familiares que padecen diabetes”, agrega la profesional, al abordar el otro aspecto: la obesidad, como elemento contribuyente para que se instale el mal.

NUESTRAS COMIDAS

Las tortillas, empanadas, mandioca, pan, por un lado , así como los guisos con arroz o fideos, constituyen partes de lo que comúnmente consume la mayoría de la población.

Esos alimentos con mucha base de carbohidratos, son señalados como principales disparadores del azúcar elevada en la sangre. Las bebidas azucaradas y la cerveza, por otra parte, suman con fuerza para elevar los índices de glucemia.

Subestimada en niveles llamativamente altos, la diabetes llegada a cierta escala, determina problemas cardíacos, renales, del hígado, así como de propiciar ceguera, disfunción erèctil en los hombres, y amputaciones que, conforme a los registros, llegan a alrededor de 10 mil casos por año.

¿Porqué, dormir es fundamental para sobrevivir?

A pesar de que dormimos un tercio del día y de que tenemos muy claro que privarnos del sueño tiene consecuencias directas sobre nuestra salud física y mental, el sueño sigue siendo, en gran parte, un misterio.

Científicos demostraron que hay picos en el electroencefalograma de un sujeto dormido cuando se pronuncia su nombre en voz alta.

¿Cuánto tiempo puede permanecer una persona sin dormir de forma voluntaria? 

Nadie ha logrado superar hasta ahora el récord de Randy Gardner, quien en 1963, siendo un estudiante de secundaria, pudo mantenerse despierto durante 264,4 horas —once días y veinticuatro minutos— en el marco de un proyecto escolar. A pesar de que logró recuperar sus pautas de sueño normales después del episodio, años después, en lo que él mismo llamó una “retribución kármica” por su proeza adolescente, experimentó un fuerte insomnio.

Alrededor del 10 al 20% de los adultos en el mundo sufren de insomnio. Este se ha asociado con diversas afecciones como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardiacas, el cáncer y la depresión. La dificultad para iniciar o mantener el sueño repercute en la salud física y mental pues, como dice en su libro El cuerpo humano: guía para ocupantes el divulgador científico Bill Bryson: “No hay ninguna parte del cuerpo que no se beneficie del sueño o no sufra por su ausencia”.

Si nos privan del sueño durante el tiempo suficiente, nuestro cuerpo no podrá soportarlo y moriremos. No obstante, como demuestra un experimento realizado en 1989, por investigadores de la Universidad de Chicago que mantuvieron despiertas a diez ratas hasta que el agotamiento las mató, sus autopsias no mostraron ninguna anormalidad específica que explicara sus muertes.

El sueño se asocia a múltiples procesos fisiológicos: el restablecimiento del equilibro hormonal, la eliminación de las neurotoxinas acumuladas en el cerebro, el reajuste del sistema inmunitario y la consolidación de los recuerdos. El sueño no solo es una necesidad biológica que compartimos con los animales, sino que además es fundamental para nuestro funcionamiento cognitivo y emocional.

LOS MISTERIOS DE LA FASE REM

En 1951, Eugene Aserinsky probó una máquina para medir las ondas cerebrales en su hijo de ocho años y descubrió, por primera vez, lo que ahora se conoce como sueño de movimientos oculares rápidos, o REM, en palabras de Bill Bryson, “la más interesante y misteriosa” de las fases del sueño. En ella, no solo los ojos experimentan movimientos rápidos bajo los párpados, sino que además algunas partes del cerebro están más vivas que cuando estamos plenamente conscientes.

La explicación más frecuente es que la inmovilización del cuerpo, pero no de los ojos, impide que nos hagamos daño mientras estamos soñando. En promedio, una persona se da la vuelta o cambia de posición unas 30 a 40 veces en el transcurso de la noche. Además, los momentos de alerta y despertares breves nocturnos pueden sumar unos 30 minutos en total, sin que seamos conscientes de ellos.

Entre las parasomnias —los trastornos del sueño— más comunes están las pesadillas, los terrores nocturnos, el sonambulismo y el despertar confuso. Y mientras unas 4 millones de personas en el mundo sufren de narcolepsia, un trastorno debido a la falta del receptor hipocretina, al menos el 50% de las personas que roncan sufren de apnea del sueño.

Pero, definitivamente, entre los misterios del sueño más curiosos está la sensación abrupta de tropezar y caer mientras dormimos, conocida como espasmo mioclónico o sacudida hipnótica. Como cuenta Bryson, existe la teoría de que el origen de esa sensación “se remonta a los tiempos en los que dormíamos en las copas de los árboles y debíamos tener cuidado de no caer”.

Un caso similar de alerta en el sueño lo muestran los estudios de la Universidad de Oxford que descubrieron picos en el electroencefalograma cada vez que se pronunciaba en voz alta el nombre de los sujetos dormidos. Asimismo, mucha gente es capaz de despertarse a una hora determinada sin alarma, lo cual demuestra que alguna parte de su mente está pendiente de hacerle seguimiento al mundo real a pesar de esta durmiendo.

LA NECESIDAD DEL SUEÑO

Si bien es cierto que sabemos que necesitamos dormir un número determinado de horas cada noche para estar en forma óptima durante la vigilia, la cantidad de sueño que necesita cada animal —incluyendo al ser humano— varía de forma considerable entre las especies. Mientras los caballos y los elefantes duermen solo dos o tres horas al día, el perezoso de tres dedos en cautiverio duerme unas veinte, y algunas aves y mamíferos marinos tienen la capacidad de apagar la mitad de su cerebro e ir alternando, para que mientras una parte dormita la otra se mantenga alerta.

Los seres humanos, por nuestro lado, requerimos entre 6 y 8 horas de sueño nocturno diarias, pero esto, sobre todo, cuando somos adultos. Los bebés duermen alrededor de 15 horas diarias, los niños pequeños, unas 12; y los adolescentes, unas 10.

Tal como afirma Bryson, existe la creencia universal de que el sueño responde a alguna profunda necesidad elemental. Que, de alguna forma, nos prepara para estar despiertos. Y, aunque año tras año se desarrollan estudios sobre esta necesidad básica, aún no tenemos claridad absoluta sobre por qué es tan importante. Lo que sí está claro es que, en palabras del autor de El cuerpo humano: guía para ocupantes, “el sueño es, obviamente, mucho más que un mero descanso”, más que mera “inactividad reparadora”.

Si te ha interesado este tema, puedes encontrar más información en el libro “El cuerpo humano: guía para ocupantes”, que está incluido en el Pack Bill Bryson: Una breve historia de casi todo + El cuerpo humano, publicado por RBA, una combinación de lecturas que te acompañará en el camino de conocer temas que van desde el funcionamiento de las tripas hasta los misterios de la astronomía.

Fuente: nationalgeographic.com.es

¿Qué es el Hígado graso?

El hígado graso puede estar o no inflamado. La inflamación del hígado debido a hígado graso se llama esteatohepatitis. Esta inflamación puede ocasionar la formación de cicatrices conocidas como fibrosis. La fibrosis a menudo progresa a cirrosis, debido a que la cicatrización distorsiona la estructura del hígado y deteriora su función.


El hígado graso, con o sin fibrosis, debido a cualquier trastorno, excepto al consumo de grandes cantidades de alcohol, se denomina enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA). La EHGNA se desarrolla con mayor frecuencia en las personas que presentan por lo menos una de las características del síndrome metabólico:
Exceso de peso
Niveles altos de grasa en la sangre (triglicéridos y colesterol)
Resistencia a la insulina


La inflamación del hígado debida a EHGNA se denomina esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Esta inflamación puede ocasionar la formación de cicatrices (fibrosis) y cirrosis.

La EHGNA

La enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA). Abarca a un grupo de afecciones en las que se presenta excesiva acumulación de grasa dentro del hígado. En personas que consumen poco o nada de alcohol. La forma más común de esta enfermedad es una afección no grave conocida como hígado graso, en la que se acumula grasa dentro de las células hepáticas. A pesar de que tener grasa en el hígado no sea lo normal, la grasa en sí misma, posiblemente no daña al hígado.

Entre la gente con enfermedad por hígado graso no alcohólico, un grupo pequeño podría presentar una afección más grave, llamada esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). En la esteatohepatitis no alcohólica, la acumulación de grasa se relaciona con una inflamación de las células hepáticas y diferentes grados de fibrosis. La esteatohepatitis no alcohólica puede ser una afección grave, capaz de derivar en la presencia de mucha fibrosis en el hígado y cirrosis.

La cirrosis ocurre cuando el hígado sufre bastantes daños y el tejido fibroso gradualmente reemplaza a las células del hígado (ver la ilustración), lo que conduce a que el hígado sea incapaz de funcionar adecuadamente. Algunos pacientes que desarrollan cirrosis podrían terminar requiriendo un trasplante de hígado (operación para extirpar el hígado dañado y reemplazarlo con otro “nuevo”).

¿Cuán comunes son la enfermedad por hígado graso no alcohólico y la esteatohepatitis no alcohólica?

La enfermedad por hígado graso no alcohólico es un trastorno muy común. Se calcula que esta enfermedad afecta hasta a 20 por ciento de personas adultas y casi 5 por ciento de niños. Se cree que la obesidad es la causa más común de infiltración grasa en el hígado.

Algunos expertos calculan que en Estados Unidos, alrededor de 66 por ciento de adultos obesos y hasta 20 por ciento de niños obesos podrían tener hígado graso. Igualmente en Estados Unidos, cerca de 2 a 5 por ciento de las personas adultas y hasta 20 por ciento de gente obesa podría padecer la afección más grave de esteatohepatitis no alcohólica, aunque se desconoce la cantidad de niños que tendría esteatohepatitis no alcohólica.

En los últimos diez años, la tasa de obesidad en Estados Unidos se ha duplicado entre los adultos y triplicado entre niños y adolescentes, lo que explicaría por qué la enfermedad por hígado graso no alcohólico y la esteatohepatitis no alcohólica se han vuelto más comunes.

¿Cuáles son los riesgos de padecer la enfermedad por hígado graso no alcohólico o la esteatohepatitis no alcohólica?

Según el Colegio Americano de Gastroenterología, la mayoría de gente con enfermedad por hígado graso no alcohólico, especialmente quienes tienen hígado graso simple sin inflamación, casi no presentan problemas fruto de la afección. No obstante, alrededor de 25 por ciento de quienes padecen esteatohepatitis no alcohólica podrían presentar fibrosis hepática que empeora con el tiempo. El avance de la fibrosis es lento y puede demorar años o hasta décadas. En algunos pacientes, la fibrosis puede estabilizarse y existen casos en los que las personas perdieron bastante peso y luego se comprobó que la fibrosis revirtió. En otras personas, en cambio, la afección continúa avanzando y se acumula tejido fibroso en el hígado, derivando en cirrosis.

Fuente: eternal.mx